De mayo a noviembre se desarrollará Santa Fe Jazz Campus, la iniciativa que coordinan desde 2019 Luciano Casas, Sebastián López y Julio Dallo mediante workshops, cursos, seminarios y conciertos dedicados al aprendizaje y desarrollo del género. Cabe recordar que en sus tres ediciones anteriores, se inscribieron alumnos de toda la región Litoral.
El plan de estudios comprende las materias Big Band, con Pedro Casís; Ensamble de Voces, con Karol Bayer y SFJC; Ensamble Instrumental, coordinado por Bruno Rosado, Pablo De Luca, Pablo Aristein, Cristian Bórtoli y SFJC; Elementos Técnicos del Jazz, con SFJC; Elementos Vocales para la Interpretación del Jazz, con Karol Bayer; Improvisación, con Ernesto Jodos y SFJC; conciertos y masterclasses. El trompetista, percusionista y compositor Richard Nant y la cantante Julia Moscardini son los docentes invitados a dar un workshop intensivo.
El curso se desarrollará los sábados de 10 a 14, a partir del 6 de mayo, en la sede del Liceo Municipal “Antonio Fuentes del Arco” (Molino Marconetti). Se extenderá durante dos cuatrimestres, con una carga horaria de cuatro horas semanales y se otorgarán certificados. La actividad es gratuita, organizada por la Municipalidad de Santa Fe en el marco del programa “Santa Fe Capital de la música”.
El Litoral dialogó con Casas para conocer más de las particularidades de esta nueva edición, más completa y extendida.
-¿Cómo fue la experiencia del año pasado? También les tocó un tiempo complicado, este seguramente será más fluido.
-El año pasado tuvimos unos 85 inscriptos, de los cuales algunos finalmente no vinieron, otros se agregaron fuera de término de inscripción; llegamos al concierto final con 65 inscriptos. Ese año lo pensamos como un curso de tres meses, que para los alumnos representaba carga quincenal de dos horas de duración; la pensamos para trabajar con burbujas quincenales, porque lo habíamos ideado durante el invierno, cuando estaba el pensamiento de que la situación se iba a abrir un poco, pero no sabíamos bien cómo iba a seguir la cuestión sanitaria. Lo hicimos a través de unos ensambles, y después con un soporte teórico: habíamos filmado unas clases y armado unos cuadernillos de actividades, que los chicos hacían.
Este año la apuesta está maximizada, porque es una carga horaria de cuatro horas semanales, un curso de siete meses, y ya también más completo, porque la carga teórica va a poder darse en vivo y con más materias. A los ensambles que hicimos el año pasado se le agregan el armado de una big band y el armado de un grupo vocal: va a ser un grupo de jazz pero con un cuarteto vocal incorporado; hay una referencia de un artista que se llama Jon Hendricks: es un poco de donde sacamos la idea de cómo vamos a trabajar eso.
El año pasado habíamos tenido una visita de Ernesto Jodos; este año la visita ya va a ser mensual y para realizar un trabajo sostenido con los alumnos, no una masterclass aislada.
-Había estado Richard Nant, que vuelve, y se suma también Julia Moscardini.
-En realidad hubo un segundo Jazz Campus, que fue un poquito más de presentaciones en vivo, como shows; y Richard vino a interactuar un poquito con La Brava, la big band. Pero este año la idea es que dé un taller de composición: de unos métodos de composición con claves y un par de cosas que él trabajó mucho con Guillermo Klein, pianista argentino que está radicado hace mucho tiempo en Estados Unidos. Julia va a estar más centrada en los cantantes.
Esas actividades son abiertas al público; también la diferencia de este año con respecto a las experiencias de los años anteriores es que vamos a manejar un cupo de ingresantes.
-Son cuatro por instrumento.
-Sí, vamos a tener el curso orientado a esos alumnos que ingresan, pero también vamos a tener ensayos abiertos de la big band, clases abiertas del resto de las actividades, para seguir trabajando con aquellos alumnos que no puedan entrar; lo mismo para los workshops especiales, las visitas de Ernesto, etc.
-Los que ingresaron pasaron una audición.
-Sí, la idea era que eligieran un material para tocar un ratito, y después leyeran un material a primera vista. De todos modos el Campus está orientado a la formación, de modo que nada es excluyente.
-Se trata de incorporar a la mayor cantidad de gente.
-La idea del cupo es trabajar con un balance de instrumentos, y también generar una competencia y tener un nivel para trabajar ciertas cosas.
-Claro: homogeneizar los conocimientos de los alumnos, también que haya un espíritu de competencia, de que el que no pueda entrar esta vez comience a prepararse una siguiente oportunidad. Pero no son cosas excluyentes teniendo en cuenta que el Campus es formativo: vamos a formar a la gente, acá no es llegar y mostrar algo.
El 60 % de los inscriptos hizo el Campus el año pasado, el 40 % no. También vamos barajando no solo la capacidad de tocar sino el perfil de aprendizaje de un alumno. No es que buscamos gente que toque, sino también que esté con ganas de estudiar y aprovechar el proceso.
El año pasado lo que nos pasó, con la experiencia que fue un poco particular (con todo esto de salir de la pandemia y demás) es que quizás los alumnos que más aprovecharon el Campus no necesariamente eran los que mejor tocaban, sino algunos que en esos tres meses vimos que hicieron un progreso muy grande. Quizás le sacaron más jugó que otros. Siempre también el plus de estos lugares es sobre todo conocer gente y compañeros que están en la misma búsqueda que uno: del Campus se fueron armando diferentes grupos. Nosotros también tratamos de combinar más en los ensambles a la gente que no se conocía que a los que ya venían tocando juntos: para integrarlos, que se conozcan, que se multiplique la situación.
-Además de ustedes tres, se suman profesores.
-El año pasado lo llevamos adelante nosotros tres, más Karol Bayer, que estuvo a cargo de las clases de canto; y Pablo Aristein, que se tuvo que sumar por la cantidad de inscriptos: se nos hacía difícil, teníamos que extender mucho en horas.
Este año la idea era volver un poquito al espíritu del primer año, que era tener más diversidad de profesores. Los chicos en el ensamble en el primer cuatrimestre van a trabajar con un profesor (y con nosotros que siempre estamos) y en el segundo cuatrimestre van a trabajar con otro; van a tomar dos ensambles distintos. En estos ensambles van a estar Cristian Bórtoli, Pablo Aristein, Bruno Rosado y Pablo De Luca. Después la big band la va a dirigir Pedro Casís; el grupo vocal lo van a dirigir entre el Seba López y Karol.
También tenemos planeado (eso todavía no lo tenemos incorporado al calendario, porque queremos ver cómo van llevando los alumnos la carga horaria y la obligación durante todo el año, que no es fácil) algunas actividades especiales con músicos que nos visiten o con otros músicos locales que no estén dando clases específicamente. Queremos armar algunas clases extra, pero primero ver cómo van respondiendo los alumnos, porque tampoco los queremos saturar.
Pedagogías y tradiciones culturales
Sobre esta iniciativa, aporta Paulo Ricci, secretario de Educación y Cultura: “La primera edición fue en el año 2019, con una serie actividades muy concentradas en pocos días; el año pasado pudimos desarrollar durante casi cuatro meses una serie de ensambles del Santa Fe Jazz Campus, que funcionaron los días sábados, en el Liceo Municipal. Este año nos hemos propuesto darle mucho más extensión en el tiempo, en todo el año calendario, en el año lectivo, a este programa que queremos empezar a instalar como una oferta pedagógica, especializada para los músicos de jazz. Teniendo presente la tradición tan rica y tan variada que tiene la ciudad de Santa Fe en la formación de músicos en general, pero en particular de grandes músicos de jazz; esa formación en muchos casos estuvo mediada por instituciones de la sociedad civil, como el caso de la Jazz Ensamble, que se ocupado de formar; y también por otras instituciones públicas, pero no necesariamente dedicada a la especificidad de la música de jazz”.
Y agrega: “Creemos podría ser una innovación importante para la oferta en pedagogías culturales y en particular en lenguajes musicales de la ciudad de Santa Fe tener un espacio formativo exclusivamente dedicado al género de jazz, teniendo presente el ecosistema tan rico que hay de músicos, intérpretes, compositores, dedicados al jazz, que atraviesan varias generaciones de músicos santafesinos. Así que estamos muy contentos de poder poner en marcha, en este caso con una oferta formativa que va a estar abierta durante todo el 2022, una nueva edición del Santa Fe Jazz Campus, motorizado por la Secretaría de Educación y Cultura de la ciudad de Santa Fe”.