La obra “Jazmines. Rosas. Y un chichiricú” fue escrita por María Rosa Pfeiffer. Subirá a escena por primera vez el 4 de marzo en el espacio de San Martín 3068. Actúan Alejandrina Echarte y José Pablo Viso, bajo dirección de Pfeiffer. “Nos divertimos en los ensayos, nos emocionamos, nos sentimos vivos”, afirmó la escritora y directora.
“Gastón Breyer decía que el actor tenía la valentía de pararse ahí, en medio de la escena, con su alma desnuda, esperando la mirada compasiva del espectador”, señalan los realizadores de la obra. Foto: Gentileza producción / Paula Saidel
El sábado 4 de marzo a las 21 se producirá un estreno teatral en La 3068 (San Martín 3068). Se trata de “Jazmines. Rosas. Y un chichiricú”, una obra de María Rosa Pfeiffer que fue publicada en el CELCIT dentro de la Antología II de la Colectiva de Autoras, correspondiente a 2022. La puesta, en la que actúan José Pablo Viso y Alejandrina Echarte bajo la conducción de la propia autora, tendrá continuidad durante los fines de semana del tercer mes del año en curso.
María Rosa compartió con este medio los entretelones que dieron origen a esta iniciativa. Todo arrancó en medio de funciones de un proyecto anterior (en este caso de Edgardo Dib) del cual Viso, Echarte y Pfeiffer formaban parte. “Para cuando terminemos con las funciones de ‘elhiloazul’, todos tienen otros proyectos, menos nosotros”, le dijo José Pablo a María Rosa. Y le preguntó si tenía alguna obra para dos, es decir, para él y Alejandrina. Fue en ese momento cuando les compartió “Jazmines, rosas y un chichiricú”.
Pasaron las vacaciones del 2022. Llegó el reestreno de ‘elhiloazul’. Y la respuesta de María Rosa. “Necesito vaciarme, no voy a empezar nada nuevo por ahora”. Pero muchos meses después, se enteró de que ese mismo día José y Alejandrina le iban a pedir que los dirigiera, que les había gustado la obra, que querían hacerla. “En julio, cuando ya casi se terminaban las funciones del ‘elhiloazul’, proyecto en el que nos conocimos, ellos se animaron a confesar su deseo. Yo ya había acomodado mi cabeza, mi cuerpo, mis espacios vacíos y tenía lugar para volver a ponerme al servicio del teatro”, recordó María Rosa.
En ese punto, se sumó al proyecto con su mirada Guillermina, Volken, actriz del Grupo de los Diez de Humboldt. Luego Salvador Ramayo, Oscar Heit y Paula Saidel. “En fin, una familia. Los teatreros construimos familias, siempre. Y aquí estamos, con ensayos desde agosto, dándole vuelta a los personajes, a las escenas, a los sentires”, contó Pfeiffer. Así, la nueva etapa del camino será el estreno del próximo sábado.
La obra
“Un duelo, los infinitos caminos para sanar. Recuerdos, rencores, descubrimientos, secretos, se van sucediendo en un tiempo casi detenido por el acontecer de la muerte, pero despellejado por el poder del amor y del deseo contenido. Atravesados por muchos momentos de humor, los textos bordean los límites de la moralidad, de lo correcto, de lo inefable”, manifestaron los realizadores respecto a “Jazmines. Rosas. Y un chichiricú”.
“Es una comedia, decimos. ¿Una comedia dramática? ¿Una comedia romántica? Nos divertimos en los ensayos, nos emocionamos, nos sentimos vivos. El espectador, con sus cien ojos compasivos, dará el veredicto final, según resuene en su cabeza y en su corazón”, agregaron.
Actúan Alejandrina Echarte y José Pablo Viso. La edición de sonido es de Salvador Ramayo, las voces en off de Guillermina Volken y Valentina Meyer. La planta de luces de Óscar Heit y María Rosa Pfeiffer; el espacio escénico y el vestuario son una creación colectiva; el diseño gráfico es de Alejandrina Echarte y la fotografía de Paula Saidel.
Foto: Gentileza producción / Paula Saidel
En asistencia de dirección y producción se desempeña Guillermina Volken; la producción y la difusión en manos de José Pablo Viso, la dirección general y puesta en escena son María Rosa Pfeiffer y el sonido de Bernardo Aguirre. Desde el grupo, agradecieron especialmente al Grupo de los Diez y a Laureana Kuhl.