Tristeza, llanto, ansiedad e irritabilidad "que puede llegar hasta la autolesión" son algunos de los síntomas del Síndrome de Ulises, que afecta a inmigrantes sin papeles.
"Los inmigrantes presentan síntomas de ansiedad importantes, pensamientos recurrentes -no pueden parar de pensar- e irritabilidad -sobre todo en los menores, que pueden llegar hasta la autolesión-", asegura Joseba Achotegui, psiquiatra que detectó el Síndrome de Ulises típico de los inmigrantes.
Sobre la posibilidad de autolesiones, el especialista citó un ejemplo que él mismo presenció, cuando vio cómo niños negros se echaban encima lejía (un preparado tradicional de sales diluidas en agua) para tratar de "blanquearse", tras sufrir un rechazo o discriminación en el colegio.
"Dolor de cabeza, fatiga, dolencias musculares, confusión -pérdida de memoria y desorientación- son los síntomas que presentan los recién llegados que atendemos en el Sappir (Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial para Inmigrantes y Refugiados) del Hospital Sant Pere Claver de Barcelona", señaló.
En muchas ocasiones, "los inmigrantes hacen una interpretación cultural de lo que les pasa, diciendo que son víctimas del mal de ojo, de la hechicería, o brujería", agregó.
En cuanto al tratamiento, Achotegui sostiene que los pacientes no tienen propiamente un trastorno depresivo sino de estrés crónico, por lo que están muy mal pero, cuando se los ayuda y apoya, mejoran considerablemente. (Télam).