De la redacción de El Litoral
La Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF) presentó ante la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación, un proyecto de ley para la retención ganadera de vientres, "ante la necesidad de incrementar el stock ganadero y mejorar nuestros saldos exportables, no sólo cuantitativa sino cualitativamente", según explicó el presidente de la entidad, Mario Pérez García.
La presentación se realizó en el marco de la reunión semanal de dicha comisión legislativa, que encabeza la santafesina María del Carmen Alarcón, quien comprometió su apoyo para que la iniciativa sea considerada en los niveles que corresponda.
"El objetivo es compartido; nadie pone en duda la necesidad de incrementar el stock ganadero y mejorar nuestros saldos exportables, no sólo cuantitativamente hablando, sino también la calidad de los mismos, sin afectar el nivel de oferta interna evitando la suba de precios internos. Y creemos que este tipo de aspiraciones deben ser apoyadas por todos los integrantes del sector agropecuario", añadió el titular de la BCSF.
La iniciativa complementa un proyecto oportunamente presentado por el diputado nacional Jorge Giorgetti, para lo cual se integró un grupo de trabajo, del que participaron los directores Melchor Amor Arranz y Eduardo González Kees, la Cont. Mirta Herzog (asesora impositiva) y los contadores Daniel Mateo (gerente general) y Fabio Arredondo (director del Centro de Estudios).
Ante una consulta, Pérez García sostuvo que "desde la Bolsa de Comercio de Santa Fe vemos siempre con preocupación la realidad de la zona de cría, fundamentalmente del norte de nuestra provincia, y sabemos también que la misma situación viven los productores ganaderos dedicados a la cría en el resto de las provincias".
Sobre las diferencias con el proyecto Giorgetti, aclaró que "no nos parece apropiado hablar de prohibición de faena de hembras bovinas en sus distintas categorías, mientras tengan aptitud de parición. Creemos conveniente ofrecer a nuestros productores algún incentivo para que retengan vientres, a través de distintas políticas fiscales y/o crediticias, y alentar de esta forma al aumento de sus planteles, contribuyendo así al objetivo que pretende alcanzar el presente proyecto de ley".
Aseguró más adelante que -a su criterio- el proyecto de ley para retención de vientres "es una herramienta que debería contemplar la política ganadera definida por el gobierno nacional. Esta herramienta permitiría al sector de la producción dar una respuesta rápida en cuanto a incrementar el stock ganadero argentino con el fin de posibilitar un mayor volumen exportable sin descuidar el mercado interno. Creemos también que es importante desarrollar otras unidades de producción para evitar la emigración hacia los centros urbanos, fundamentalmente teniendo en cuenta que la actividad de cría se desarrolla en zonas marginales", puntualizó.
A su turno, Eduardo González Kees (director de la BCSF) fundamentó puntualmente el proyecto, y destacó que "Argentina, a diferencia de los países que intervienen activamente en el mercado mundial de carnes, no ha tenido una política sectorial articulada a largo plazo", por lo que "es necesario que se tengan en cuenta los aspectos del ciclo ganadero, los referentes a la sanidad, mayor presencia en los mercados internacionales y la aplicación de programas específicos de desarrollo ganadero".
Recordó que el contexto internacional "es favorable" para las carnes argentinas, ya que, por ejemplo, Canadá y Estados Unidos tienen mercados cerrados por casos del mal de la vaca loca. China y los países asiáticos empiezan a comer más carne (hay una mayor demanda) y Argentina está declarado como país libre de BSE (Encepalopatía Expongiforme Bovina), subrayó.
Además, "la desvalorización del dólar respecto al euro permitió que los exportadores argentinos ganaran competitividad en términos relativos a otros países competidores que no mantuvieron sus monedas atadas al dólar, caso de Australia, Nueva Zelanda y Europa".
Indicó que "el objetivo de incrementar el stock de hacienda vacuna, no pasa por prohibir la faena de hembras con capacidad de reproducción, ni aplicar retenciones a las exportaciones y/o precios máximos para evitar la suba de precios internos (medidas que producirían efectos contrarios a los deseados) sino que se debe proveer a los productores de incentivos a la producción".
Mirta Herzog,
asesora impositiva de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, presentó el componente impositivo del proyecto, destacando que el productor debe presentar un proyecto productivo a cuatro años en el que deberá establecer el incremento de los vientres por año hasta la finalización del mismo. Aceptado el proyecto podrá solicitar la adhesión -ya que no es obligatorio- a los beneficios impositivos.