A un ex agente de inteligencia argentino indagaron en España
Télam
El ex agente de inteligencia Ricardo Oliveros declaró en España en relación con la represión ilegal en la Argentina y dijo que el militar Nicolás Cafarelo habría cavado una fosa donde se enterró a dos desaparecidas, en el balneario bonaerense de Mar de Cobo, revelaron anoche en Mar del Plata familiares de desaparecidos.
Oliveros declaró durante una hora y media ante el juez Fernando Grande Marlaska, quien reemplaza a Baltasar Garzón, actualmente de licencia, informó Alberto Toledo, hermano de Jorge Carlos Augusto Toledo, quien desapareció en esta ciudad en 1976.
Alberto Toledo dijo que la información les llegó desde España, a él y a su madre, María Luisa Toledo, a través del abogado español Manuel Ollé Sese, que lleva adelante la acusación contra Oliveros por su presunta vinculación con la represión clandestina que tuvo lugar en Mar del Plata durante la última dictadura militar.
Ollé Sese le informó que "en la mañana de hoy (por ayer) prestó declaración Oliveros por espacio de una hora y media, más o menos.
"En su declaración estuvo nervioso e incurrió en significativas contradicciones. Reveló que fue el militar Nicolás Cafarelo quien cavó la fosa en Mar de Cobo, donde habría enterrado a dos mujeres: Mercedes Longo y Silvia", informó el letrado español a los Toledo.
El abogado le informó también que sus colegas "de la acusación acordaron solicitar formalmente vuestra declaración (de los Toledo). La misma se prestaría por videoconferencia desde Argentina, para evitar los costes.
"Una vez practicada vuestra importantísima declaración y la de las personas que nos indiquéis, se decidirá sobre el futuro de Oliveros, quien al terminar se fue en libertad a su casa", indicó Ollé Sese a los Toledo.
Oliveros integró los servicios de Inteligencia del Ejército y fue indagado por primera vez en el juzgado del mediático magistrado español Baltasar Garzón el 14 de abril último, en relación con presuntos actos represivos.
Alberto Toledo también informó que Oliveros admitió ante el juez español que él llevaba, en Mar del Plata, los legajos de detenidos durante la dictadura.
La madre de Alberto y del desaparecido Jorge Carlos, secuestrado el 10 de diciembre de 1976 de su domicilio en Mar del Plata, estuvo en el año 2002 en España con Baltasar Garzón, a quien le refirió que en 2000 Oliveros se acercó a la familia para ofrecerle información sobre el paradero de su hijo.
A mediados de abril último, en conferencia de prensa, los Toledo informaron que Oliveros les llegó a decir que Jorge Carlos habría sido sepultado en Cobo, pero luego les exigió 20.000 dólares estadounidenses para proporcionarles más datos, todo lo cual fue relatado por María Luisa a Garzón, lo que impulsó la investigación en curso.
El ex agente de Inteligencia le había manifestado a Toledo que Jorge había estado detenido en "La Cueva", un centro de represión clandestino que funcionó en la base aérea local, indicó Alberto.
También le dijo que su hermano desaparecido había sido sepultado junto a otros tres hombres y tres mujeres en Cobo.
Oliveros adquirió notoriedad en Mar del Plata en julio de 1999, cuando integró un grupo armado que desalojó a piqueteros que habían ocupado la Catedral de Mar del Plata, hecho por el cual fue procesado.