El anuncio provocó una baja del barril de petróleo
El presidente de EE.UU. prometedesarrollar la energía nuclear
George W. Bush propuso agilizar los procedimientos para construir más refinerías de petróleo, centrales nucleares y terminales de importación de gas, para frenar los altos precios de la energía.

AFP-EFE

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, prometió impulsar el desarrollo de la energía nuclear y de las refinerías para disminuir la dependencia del petróleo, y su anuncio provocó de inmediato una caída de más de 2 dólares por barril de crudo en Nueva York.

"El problema fundamental es que nuestro suministro de energía no crece a la velocidad suficiente para cubrir la demanda de nuestra economía", lo que hace a EE.UU. más dependiente del extranjero, afirmó Bush en un discurso pronunciado en Washington.

En concreto, Bush propuso construir refinerías de petróleo en bases militares abandonadas por el Pentágono, agilizar los procedimientos para levantar nuevas centrales nucleares y dar más poder al gobierno federal sobre los lugares donde se situarán las futuras terminales de importación de gas natural.

"Un futuro más seguro en Estados Unidos debe incluir más energía nuclear", afirmó ayer Bush, en un discurso sobre la necesidad de reducir la dependencia energética del país.

Baja de 2,59 dólares

El discurso del mandatario repercutió en el mercado petrolero, causando una baja de 2,59 dólares por barril de petróleo crudo "light sweet" para entrega en junio, en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex).

"El sector nuclear suministra alrededor del 20 % de la energía consumida en Estados Unidos, sin contaminación atmosférica y sin la emisión de los gases que causan el efecto invernadero", precisó el mandatario estadounidense ante los miembros de la asociación de Pymes estadounidenses.

"Las fuentes nucleares de energía son las más seguras y las más apropiadas del mundo, y nos están haciendo falta aquí en Estados Unidos", enfatizó Bush.

El presidente estadounidense citó el caso de Francia, que obtiene tres cuartas partes de su electricidad de fuentes nucleares, como un ejemplo a ser seguido en este aspecto por Estados Unidos.

Energía Nuclear 2010

Bush recordó que su gobierno lanzó hace tres años un plan denominado Energía Nuclear 2010: "Este programa del gobierno y de la industria energética sobre siete años por 1.100 millones de dólares se destina a la construcción de nuevas centrales nucleares desde ahora hasta el final de la presente década".

"Un porvenir energético seguro para Estados Unidos pasa también por la construcción y la expansión de las refinerías estadounidenses de petróleo", añadió Bush.

Bush recordó que en Estados Unidos no se construyó ninguna refinería desde 1976. Desde entonces "la demanda de combustible creció, lo que significa que dependemos cada día más de la importación de productos refinados", expresó. Las refinerías actuales están trabajando casi al ciento por ciento de su capacidad, por lo que el aumento de la demanda de gasolina se cubre con importaciones del combustible, recordó el presidente.

Por otra parte, la última central nuclear fue construida hace ya diez años.

Además, y en un pequeño guiño a los ecologistas, el presidente Bush propuso aumentar los incentivos fiscales a los compradores de vehículos de propulsión híbrida, y extenderla a los que incorporen motores diesel limpios.

Popularidad en caída

Bush, cuya popularidad viene decayendo según los sondeos más recientes, no propuso limitar el consumo sino que señaló que la tecnología puede mejorar la situación.

Las medidas propuestas por Bush se inscriben en general en el proyecto de ley de energía aún pendiente de aprobación en el Congreso, y que se centra sobre todo en el aumento de la producción de petróleo, gas y electricidad, con un énfasis mucho menor en el ahorro y la eficiencia. "Ya es hora de que el Congreso vote la ley necesaria para reducir la dependencia energética del país", afirmó.

Es la segunda vez que Bush aborda este tema en una semana, dos días después de haber fracasado en la obtención de una baja rápida de los costos del petróleo, en la entrevista que mantuvo en su hacienda de Texas con el príncipe heredero saudita Abdullah bin Abdul Aziz, en la cual éste explicó los planes de Riad para aumentar su producción de crudo a largo plazo.

Sin embargo, un portavoz saudí insistió en que, por mucho que Arabia Saudita aumente su producción, Estados Unidos tiene una capacidad limitada del refinado, por lo que el impacto del incremento del bombeo sería reducido.

Reacciones

Las reacciones a las propuestas del presidente no se hicieron esperar.

La organización ecologista Sierra Club consideró que las ideas de Bush "son cualquier cosa menos nuevas. Son políticas energéticas viejas y obsoletas que dependen de tecnologías del siglo pasado y de fuentes de energía contaminantes".

El congresista demócrata Ed Markey aseguró que las propuestas de Bush tendrían "un impacto insignificante" en la dependencia estadounidense del petróleo importado, que actualmente cubre en torno del 60 por ciento de las necesidades del país. "En lugar de liderar al Congreso para que apruebe una ley que haga a EE.UU. menos dependiente del petróleo, Bush tuvo que pedir esta semana favores del príncipe saudita", criticó Markey.

En tanto, especialistas del mercado de Nueva York aseguraron que "Estados Unidos está elaborando una política energética importante. El presidente lo dijo y los operadores lo destacan", sostuvo Steve Bellino, analista de Fimat.

Falsa alarma

El presidente estadounidense, George W. Bush, fue trasladado a un bunker subterráneo de la Casa Blanca ayer luego de una falsa alarma, indicó el portavoz presidencial. Durante un tiempo, los responsables de la seguridad creyeron que un avión estaba sobrevolando el espacio aéreo restringido cerca de la Casa Blanca, informó el portavoz, Scott McClellan a los periodistas. El vicepresidente Dick Cheney también fue puesto a salvo, dijo McClellan. El Servicio Secreto estadounidense, que es responsable por la seguridad de Bush "aún está investigando" lo que ocurrió.