La campaña del "plebiscito"
Kirchner quiere jugar sus mejores cartas en Santa Fe
Candidatos fuertes, como María Eugenia Bielsa, Horacio Rosatti y Julio Gutiérrez. Mucha presencia en la campaña y la activa participación de Carlos Reutemann. Es la estrategia con la cual el presidente espera contrarrestar el desafío del frente opositor, en uno de los distritos más complicados.

Emerio Agretti

Kirchner hasta en la sopa. O, al menos, en cuanto acto público acompañado de anuncios, o de corte netamente proselitista, se realice en el marco de la campaña electoral 2005. De este modo, el presidente de la Nación quiere dejar bien en claro a toda la ciudadanía que es a él a quien estará dando su aval o su rechazo cuando introduzca cada voto en las urnas. El carácter "plebiscitario" que el gobierno nacional pretende dar a los comicios de octubre -buscando el urnazo que le negó el fallido ballottage presidencial y la colocación del mayor número posible de legisladores afines en el Congreso- tendrá particular énfasis en Santa Fe, donde la coalición entre el socialismo y la UCR, con la fuerte presencia de Hermes Binner como virtual cabeza de lista, representará un desafío importante.

Por eso, el primer mandatario se comprometió personalmente en el armado de la nómina de postulantes. Y no vaciló en poner en juego a un hombre prestigioso de su gabinete -aún a riesgo de someterlo a un prematuro desgaste-, como Horacio Rosatti, ni se detuvo ante la resistencia ensayada por María Eugenia Bielsa, una "independiente" con excelente imagen en Rosario y nexos filiales con el riñón kirchnerista.

Pero Kirchner también se aseguró de comprometer en la estrategia a Carlos Reutemann, como referente casi excluyente del peronismo santafesino, a quien le revalidó el placet justo a tiempo. Contra la suerte de disimulada prescindencia que muchos esperaban del ex gobernador, éste aseguró que está dispuesto a "caminar la provincia" tanto como sea necesario, explotando uno de los recursos proselitistas que mejores resultados le ha dado.

Barajando nombres

Kirchner también empezó a discutir los nombres con el propio Reutemann -en el viaje a Alemania- y con Jorge Obeid esta semana. Así, tanto los nombres de Bielsa y Rosatti -�en ese orden?- como el de Julio Gutiérrez, cuyo mandato vence este año, cuentan con el beneplácito del terceto. Esto a pesar de que, como suele suceder en política en general y en el justicialismo en particular, todavía "no está nada cerrado".

Una vez que esto ocurra, se deberá avanzar en la siguiente línea, donde, en caso de que la ecuación de los tres primeros lugares arroje dos santafesinos y una rosarina, inevitablemente deberá haber alguien más de Rosario y, como mínimo, alguien "del interior". Considerando las ambiciones del PJ de renovar las cuatro bancas que pone en juego o incluso sumar una más, esto abarca los sitios "expectables" y son varios los que se apuntan en la carrera.

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Corte transversal

En cuanto a la "amenaza" de Hermes Binner, no faltan quienes la relativizan, anticipando el razonamiento que bien podría ser una chicana de campaña: "No se puede ser transversal a la mañana y opositor a la tarde". La misma convicción guió a las autoridades de la UCR, cuando le pusieron como condición a su socio que se defina sin ambivalencias como oposición al PJ, provincial "y nacional". Los socialistas no se arredraron y sostuvieron que, por más que compartan las políticas kirchneristas en algunos planos, su apuesta es a constituir una alternativa. Todo lo cual lleva nuevamente al plebiscito.

El presidente tiene aún una herramienta más para motivar a la ciudadanía a acudir en su respaldo: en la mayoría de los distritos del país, las boletas volverán a llevar la identificación de Frente para la Victoria, leyenda a cuyo amparo llegó a la primera magistratura en 2003. En Santa Fe, así se llamaba también el sublema del Partido Justicialista que llevó como candidato a Jorge Obeid. Ahora, sin ley de Lemas, seguramente habrá alguna cuestión formal por resolver.

Finalmente, además de traccionar votos en la provincia de Buenos Aires y proyectarlos sobre el esquivo distrito de la Capital Federal -donde se está pensando en una coalición que integre a radicales, socialistas y miembros del Frente Grande-, el gobierno espera que "el efecto Cristina", generado por la candidatura de la primera dama en territorio duhaldista, se expanda también en el resto del país. Sobre todo si el algo impredecible "patriarca" del peronismo encolumna decididamente sus huestes en el proyecto presidencial y deja de lado el juego de la interna. Un juego que, por ahora -y al menos, mientras el presidente siga teniendo tantas cartas disponibles-, nadie más parece dispuesto a jugar.

El dato

El ministro de Justicia, Horacio Rosatti, estimó hoy que "en unos 45 días" estará en condiciones de decidir si se postulará como candidato a diputado nacional por el PJ de la provincia de Santa Fe, con vistas a las elecciones de octubre próximo. En este sentido, el ministro dijo, en declaraciones a la FM Millenium, que esa decisión "depende mucho de cuál sea el proyecto a nivel nacional, de cómo sigue este proyecto para Santa Fe y, en mi caso, depende mucho de lo que converse con mi familia".

Cristina abrió el fuego

El gobierno lanzó anoche su campaña electoral para plebiscitar su gestión en un acto de relanzamiento del PJ porteño y de la presentación de la senadora Cristina Fernández como referente nacional.

"No se trata de candidaturas, se trata de proyectos políticos" para construir un "país mejor", destacó la primera dama -que lució un trajecito, pantalón y saco, color crudo- y bajó así las expectativas, al menos por el momento, en torno de su eventual postulación a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires.

Tanto la senadora como el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, coincidieron en la necesidad de incorporar a otros sectores que "quieran sumarse a este proyecto transformador que desde hace dos años está llevando adelante el presidente Néstor Kirchner".

En su primer acto político que implica su presentación nacional con miras a las elecciones de octubre, criticó a quienes "desertaron" del gobierno en el 2001 para no enfrentar la crisis que habían provocado, en obvia alusión a la desaparecida Alianza.

Previamente, el jefe de Gabinete y flamante presidente del PJ porteño, Alberto Fernández, afirmó que "hoy empieza la marcha inevitablemente hacia la victoria" en los comicios legislativos del 23 de octubre próximo.

En medio de aplausos y con la consigna Con Kirchner hacia la Victoria estampada en el telón de fondo del escenario, Alberto Fernández señaló que "algunos se preocupan por los mercados, otros por las formalidades de la democracia y nosotros debemos estar ocupados por la felicidad de la gente".

El acto contó con estrictas medidas de seguridad y la presencia de ministros, dirigentes políticos y gremiales.