Por César Miño - Enviado especial a Rosario
Merced a un penal acertado en el segundo minuto de tiempo adicional, el Club Universitario de Rosario venció a Duendes Rugby Club de Rosario por 30 a 29, consagrándose campeón del torneo
De esta forma, la entidad del barrio Las Delicias no sólo alcanzó por primera vez el título de uno de los certámenes más importantes del país, sino que volvió a celebrar después de 47 años, ya que no lo hacía desde 1958, cuando se había consagrado en el torneo oficial de la Unión de Rugby de Rosario.
La consideración primogénita no debería obviar en afirmar que fue un "partidazo". Se trató de una final atípica, en la que ninguno de los protagonistas especuló: todo lo contrario, ambos equipos salieron decididos a obtener el cetro con argumentos impregnado de muy buen rugby.
Concentración, intensidad, precisión, vértigo y emociones por doquier se erigieron en elementos comunes del desarrollo. Desde el minuto cero hasta el ochenta y dos, momento en el cual Juan Pablo Caterina acertó el complicado penal (esquinado, distante y con viento en contra) que le otorgó el "triunfo-título" al campeón.
Ese momento supremo, eclipsó lo que cuatro minutos antes había generado Román Miralles, cuando por la misma vía (desde unos sesenta metros y casi sobre un touch, aunque con viento a favor), permitió que Duendes "coqueteara" con el título, al quedar 29 a 27 al frente del marcador.
Sin embargo, más allá de la emoción, el suspenso y lo clave que resultaron esos doscientos cuarenta segundos, hubo un excelente partido, protagonizado por los que -globalmente- fueron los dos mejores equipos del certamen.
La etapa inicial estuvo signada por la equidad en las acciones, ya que ambos se repartieron la obtención, el control y la utilización de la pelota. Dentro de ese contexto, Universitario dejó la sensación de estar más tranquilo y de ejecutar lo planificado, en todas y en cada una de las situaciones de juego.
El marcador "coqueteó" con uno y otro de los vecinos de Las Delicias, hasta cerrarse el parcial con un escueto 17 a 12 en favor del campeón, argumentado quizás en forma unívoca, por su mejor reorganización defensiva.
El complemento arrancó con características similares, ya que hasta su punto de inflexión (los 20 minutos), ambos apoyaron un ensayo; al que la visita sumó un penal que colocó el score 27 a 19 a su favor.
A partir de allí y hasta la descripta situación del epílogo, Duendes vivenció su mejor momento: el que reavivó la ilusión de sus entusiastas adeptos, quienes le hicieron un "guiño cómplice" al tercer título regional.
A la hora del balance final, basado en señalar ante todo que el éxito final pudo direccionarse hacia uno u otro bando, el triunfo del
Y el hecho que lo haya refrendado ante el adversario más temible, sellando su condición de único invicto en la instancia más importante del año, no hace más que ensalzar su gallardo eslabón de méritos.
Duendes RC 29
Universitario Rosario 30
El match se disputó en la cancha principal de Duendes, ante un excelente marco de público, con el correcto referato del rosarino Sergio Tizón.
Con el título alcanzado ayer, el club Universitario de Rosario se erigió en el cuarto campeón del torneo