París en alerta máxima por la violencia urbana
| |
París está en alerta máxima ante el riesgo de que la capital se vea afectada por la violencia que sacude al resto de Francia, donde la decimosexta noche de guerrilla urbana se saldó con 502 coches calcinados y 206 detenciones, pese a las medidas de excepción adoptadas por las autoridades.
Las autoridades de la ciudad prohibieron toda concentración "cuya naturaleza sea provocar el desorden en la vía y los lugares públicos" desde el sábado a las 9 al domingo a las 7.
La medida fue tomada ante el temor de que se haga realidad un llamamiento anónimo difundido por Internet y SMS, a llevar a cabo hoy "acciones violentas y concentraciones" en el centro de la ciudad. A esa amenaza se une el potencial peligro que implica el partido de preparación para el Mundial 2006 entre las selecciones de Francia y Alemania que hoy se jugará en el Stade de France.
Dicho estadio está situado, precisamente, en el departamento de Seine-Saint-Denis, al norte de París, en cuyos barrios se desencadenó la actual ola de violencia por la muerte accidental de dos adolescentes hace 16 días.
Unos 3.000 policías serán los encargados de garantizar que en la capital francesa se respete la prohibición de concentraciones, tomada sobre la base del estado de emergencia decretado el miércoles y que ya hizo posible la aplicación del toque de queda días pasados en 20 ciudades de todo el país.
La única concentración permitida en el centro de París está prevista para las 16.30 en una céntrica plaza de la ciudad, con el título de "Urgencia social en las periferias" y organizada por numerosas asociaciones ciudadanas.
Por su parte, en Toulouse (suroeste) y en el departamento de Seine-Saint-Denis, varias asociaciones tienen previsto llevar a cabo hoy manifestaciones en favor de la calma y la paz.
Los agentes también controlarán las líneas de metro y autobús en dirección a la capital, en previsión de todo movimiento anómalo hacia París, mientras que se mantiene la prohibición de venta de combustible en la ciudad a menos que no se quiera llenar el depósito de los vehículos.
"La prohibición parisina nos obliga a tomar conciencia de que nadie puede pretender vivir inocentemente en un mundo herméticamente cerrado al exterior, lejos de ciudades inseguras", aseguró hoy el diario de izquierdas Libération.
El comentario del periódico hacía referencia al hecho de que París no se vio afectada por la violencia urbana que, en caso de extenderse a la ciudad, "tendría un efecto desastroso", según fuentes policiales.
Mientras tanto, en el resto de Francia, unos 12.000 policías han sido movilizados para hacer frente a los posibles incidentes que puedan ocurrir durante el fin de semana.
Convertido ya en un indicador del nivel de los problemas, el número de vehículos incendiados en la noche del viernes y madrugada del sábado en todo el país se elevó a 502 contra los 463 del día anterior y los 1.400 que llegaron a arder en las jornadas más "calientes" de la violencia.
Unas 2.440 personas fueron detenidas desde el comienzo de los disturbios y 359 de ellas fueron ya condenadas a penas de prisión. Alrededor de 450 menores de edad comparecieron ante tribunales juveniles y 101 de ellos fueron puestos bajo prisión provisional, según cifras del Ministerio de Justicia.
En Carpentras (sureste) se lanzaron artefactos incendiarios ayer contra una mezquita durante la hora de la oración, en un acto condenado por el presidente francés, Jacques Chirac, "con la más extrema firmeza".
Asimismo, la detención provisional, anoche, de un policía implicado en la agresión a un joven en la periferia norte de París, suscitó la protesta del principal sindicato de la policía francesa, Alliance.
Un responsable de éste lanzó hoy un llamamiento "a la calma y al profesionalismo" a las fuerzas del orden, al tiempo que denunció "un estado de tensión muy perceptible en las comisarías", que aseguró "comprender".
Mientras tanto, el joven golpeado el lunes por el agente -junto con otros cinco compañeros- fue interrogado de nuevo, bajo la sospecha de haber lanzado piedras contra equipos de bomberos, informaron fuentes policiales.
EFE-AFP