Museo de la Industria
Rescatar el espíritu emprendedor
En el marco de la III Expo Industrial y Portuaria que comenzará el próximo 16 de noviembre en Santa Fe, habrá un espacio para reflejar los comienzos de la industria santafesina. Una oportunidad para descubrir el potencial de nuestra región, cuando se juntan el trabajo y la capacidad emprendedora.

"El Museo de la Industria pretende decir, a quien hoy está buscando qué hacer: `se puede empezar'. Hay ejemplos de empresas que comenzaron con muy poco, que se iniciaron con lo que van a ver allí. Y es posible llegar muy lejos cuando hay espíritu y ganas; como lo demostramos nosotros, a pesar de que el país no acompañó". En palabras del empresario Daniel Oblán, éste es el mensaje que la Unión Industrial de Santa Fe quiere dejar con el espacio que creó en el marco de la III Expo Industrial y Portuaria.

La muestra, que se llevará a cabo del 16 al 20 de noviembre en el Puerto de Santa Fe, contará con más de 240 expositores, principalmente santafesinos, pero también de Rosario, Córdoba, Paraná y otras ciudades de la zona que buscan reflejar su desarrollo industrial.

La incorporación del Museo de la Industria a la exposición, pone una nota de color a este evento destacado en la región, que busca diferenciarse de las ediciones anteriores, no sólo en sus características sino también por su dimensión. Con la exhibición de máquinas, herramientas, fotografías y documentos que cuentan los inicios de algunos emprendimientos de la zona, la Unión Industrial busca mostrar el surgimiento de las empresas y su posterior crecimiento, con la intención de dejar un mensaje a la sociedad, en especial a los jóvenes. Por eso, fueron convocados todos los industriales y empresarios de Santa Fe para que presenten y expongan sus primeras máquinas o elementos de trabajo con los que empezaron a producir.

El ingeniero Daniel Oblán, director de Oblán SA y presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe (Cacesfe), explica que "si se suma esfuerzo, continuidad y la decisión de hacer bien las cosas, se puede llegar alto. Este es un oportuno mensaje a la juventud que hoy busca cómo definir su proyecto de vida; para que vea y tome ejemplos en un contexto de país que hoy es muy favorable".

En este sentido, Oblán aclara que el mismo planteo, cinco años atrás, hubiera sido irrelevante, pero que hoy cobra sentido ante una nueva instancia que se presenta como auspiciosa para la Argentina. Mostrar a la sociedad los elementos con los que empezaron las industrias que hoy están de pie es un buen mensaje y, según él, lo más importante para destacar.

Empezar desde abajo

Oblán cuenta que su empresa, dedicada a la producción de prefiltros de aire con turbinas, purificadores de gasoil y de sistemas de filtrado de aire en seco; presentará el primer torno que compró, que constituyó una inversión inicial, y dos máquinas de mano. "Con este tornito empezamos hace 25 años, allá por el ochenta. Supimos darle un buen uso, a tal punto que hoy nuestra empresa se ha consolidado en el mercado, vendemos en todo el país y en todo el mundo, exportamos a los cinco continentes. Lo nuestro fue muy de abajo, por eso digo que no se necesita un millón de pesos para empezar. Esto es lo que queremos demostrar como ejemplo. Las cosas, con voluntad y espíritu emprendedor, se pueden lograr".

"Hemos hecho una experiencia empresaria muy interesante", afirma el ingeniero, y resalta que lo pueden decir con orgullo, ya que la situación del país no acompañó y, desde el Estado, nunca se tuvo una política de desarrollo industrial. Sólo la juventud y las ganas de hacer cosas, permitieron el crecimiento.

Sin embargo, aclara que Oblán S.A. continúa como una pequeña empresa, ya que no tiene una gran estructura. "Aunque exporte a todo el mundo, esto no es una multinacional ni una gran empresa, sino una Pyme que ha logrado cosas", define. Así lo manifiesta su historia y su presente: aún se trata de un emprendimiento familiar que surgió hace veinticinco años, cuando se reunieron el padre y los hermanos para "juntar fuerzas y hacer algo".

De Santa Fe para el mundo

Una primera etapa comercial de la firma comenzó en el taller de la casa, donde los Oblán instalaron sus primeros productos que luego salían a vender; hasta que alcanzaron el local propio. Más tarde, compraron una distribuidora del producto que comercializaban, para después instalarse definitivamente en su oficina actual de la avenida López y Planes, donde -una vez iniciada la etapa industrial- comenzaron a producir. Finalmente, montaron su actual planta en la ruta 19 y autopista, en un predio de 5 hectáreas, donde tienen un importante proyecto a futuro.

Así se construyó esta empresa, que hoy produce infraestructura para numerosas fábricas de tractores, cosechadoras, máquinas viales de Argentina y de otros países. Marcó presencia en los mercados de Brasil, China, Singapur, la India, Europa y, principalmente, los Estados Unidos; y hace muy poco salió su primer embarque hacia Sudáfrica.

Cuando se le pregunta por los proyectos de la empresa, Daniel Oblán responde que lo único que planean es, como siempre, estar atentos a las oportunidades. "El futuro es impredecible, la apuesta ya la hicimos y el límite lo vamos a poner nosotros; porque cuando uno decide jugar al comercio exterior, el único margen es la visión, la capacidad empresaria y el acompañamiento que haga el país".

Un emprendimiento familiar

Otra empresa que expondrá en este Museo de la Industria es Trevisán Hnos. SRL., dedicada desde hace más de cuarenta años a la construcción de estructuras metálicas para depósitos, naves industriales, silos, celdas, gimnasios, hangares, marquesinas para estaciones de servicio, galpones y tinglados.

Este emprendimiento, también familiar, va a reflejar sus orígenes con la presentación de su primera soldadora eléctrica, un torno de madera y una guillotina para hierro, estas dos últimas fabricadas por sus mismos dueños.

Rodolfo Trevisán es socio gerente de la compañía, cargo que comparte con su hermano Andrés Trevisán. Cuenta que en el stand de la muestra, además de exponer sus productos y fotografías, se podrá apreciar el primer martillo que la empresa utilizó en 1950.

Recuerda que comenzaron trabajando en el campo, en la localidad de Vera y Pintado, donde entonces todavía no había electricidad y cada paso de la producción se hacía por transmisión manual. Cuando más adelante tuvieron la posibilidad de incorporar maquinarias eléctricas, descubrieron la gran diferencia.

En el año 50 comenzaron a alquilar el local a su patrón. Rodolfo señala lo importante que fue contar con un oficio a los 19 años, lo que le permitió crecer en su profesión y en su empresa.

Trabajo y dedicación

Los otros cuatro hermanos Trevisán también se incorporaron a la empresa, que en un principio producía elementos para el trabajo de campo: sembradoras, cosechadoras, elevadoras, carrocería. En el año 61' cambiaron el campo por la ciudad y vinieron a Santa Fe, donde instalaron su taller en un galpón de calle Iturraspe.

El crecimiento de la producción y la limitación de espacio, llevó a centrar la producción a las estructuras metálicas en el año 68. Dos años después se mudaron nueva y definitivamente a la planta que actualmente ocupan en Recreo. Desde entonces, la industria no ha dejado de crecer tanto en la cantidad de personal, como en maquinaria, espacio y en la incorporación de profesionales ingenieros y técnicos. Ha traspasado el ámbito del mercado local y marca presencia en distintas provincias del país, como Salta y Catamarca, entre otras; donde ofrecen servicio técnico, asesoramiento, anteproyectos y confección de planos, conducción de obras y montajes.

Aún a cargo de la empresa junto a sus hermanos, hijos y sobrinos, Rodolfo revela que el secreto de este emprendimiento es el trabajo. "Con mis casi 75 años todavía tengo mucha actividad, sólo con mucho esfuerzo y dedicación se pueden lograr cosas. La sociedad tiene que entender que no se arregla nada sin empeño y responsabilidad".

A través de estos testimonios, este grupo de emprendedores santafesinos quiere mostrar, mediante el Museo de la Industria, la capacidad de crecimiento de una región que invita a renovar sus expectativas y esfuerzos de cara al futuro.

Tecnología, cultura y trabajo

Desde el pasado mes de junio, la Unión Industrial de Santa Fe (UISF) trabaja para preparar la III Expo Industrial y Portuaria que se va a llevar a cabo desde el 16 al 20 de noviembre, en los antiguos galpones del puerto, entre los diques 1 y 2.

Paneles de tres por tres metros sectorizarán espacios donde los más de 240 expositores -casi el doble que el año pasado-, de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y toda la región, podrán mostrar sus productos.

Eduardo Pascucci, gerente de la UISF, anticipa que, además de recorrer stands donde está lo más representativo de la industria santafesina y descubrir su potencial, los más de 80.000 visitantes que se esperan podrán disfrutar de una gran variedad de atractivos preparados especialmente para esta edición de la expo.

Al aire libre, se podrá pasear por la Plaza de las Banderas y detenerse en el patio de comidas. Están programados también viajes en tren que saldrán desde la muestra y llegarán hasta el barrio de Guadalupe, en un recorrido de dos horas de duración. Se prepara el Museo de la Industria y una Feria de Ciencias e inventos, en el que los alumnos de las escuelas técnicas de la ciudad van a presentar una muestra de avances tecnológicos.

En un terreno específicamente comercial, se realizará el Segundo Work Shop financiero en el que se van a presentar todas las propuestas financieras de bancos públicos, privados, mutuales; y una ronda de negocios con la participación de empresarios internacionales. Ante inversores de Rusia, Paraguay, Brasil, Chile los santafesinos mostrarán producción de la región al mundo.

Espacio para el arte

Una de las carpas, denominada "Artistas santafesinos del tercer milenio", presentará las nuevas propuestas de pintores, escultores, dibujantes y otros artistas plásticos contemporáneos.

En el anfiteatro denominado Carlos Guastavino, en homenaje al reconocido músico santafesino, todos los días habrá espectáculos infantiles a cargo de la agrupación Bichos con cuentos y, más tarde, presentaciones de distintos artistas locales galardonados en el certamen Pre Cosquín, además del grupo vocal instrumental Socios y No socios y la Orquesta Juvenil.

Habrá homenajes a distintos emprendedores de la industria santafesina, entre los que se destaca un reconocimiento a Fernando Birri como precursor de la industria cinematográfica en la ciudad, al ser el fundador de la Escuela de Cine de la UNL en la década del 50'.

Por una política de promoción industrial

El ingeniero Daniel Oblán, director de Oblán SA y presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe (Cacesfe), asegura que la industria argentina se recuperó en estos últimos años gracias al tipo de cambio libre, lo que le dio competitividad a las empresas, permitió la recuperación y motorizó un crecimiento del sector. Sin embargo, señala como la principal deuda pendiente, la ejecución de verdaderas políticas de crecimiento industrial desde la gestión pública.

"Es necesario que en la sociedad se refleje esto, porque es algo que la gente no tiene claro. Muchas veces se dice: `mirá cuánta construcción hay', o `cuánto aumentan las exportaciones', `cuántos autos se fabrican', pero es sólo por el tipo de cambio. Seguimos pagando el impuesto al cheque; pagando las ganancias porque no las podemos desgravar en las inversiones que necesitamos hacer. Mi empresa paga un impuesto a las retenciones por exportar, por generar mano de obra, por traer divisas al país. Es una contradicción que no se da en ningún país del mundo", sintetiza.

"En los países desarrollados, con una economía sólida, se trata de manera diferencial a quienes tienen proyectos productivos, generan valor agregado y ocupación. Se dan facilidades, principalmente a las Pymes, para que se puedan desarrollar", sostiene.

Oblán insiste en que promover la industria es un buen negocio para el Estado, que tiene que hacerse cargo de todo lo que las empresas no contengan como ocupación. Recuerda que en la Argentina, en los noventa, se destruyó la industria nacional, se superó el 20% de desocupación, con la mitad de la población fuera del sistema, y que éstas son consecuencias de no tener definida una política de crecimiento industrial.

Oblán desea que la experiencia sirva para entrar definitivamente en una etapa de crecimiento sostenido. "Deseamos que el gobierno, que ha resuelto asuntos económicos, que crece en sus recaudaciones, que tiene superávit fiscal y comercial, que tiene los recursos; lleve adelante realmente políticas de promoción para las Pymes", concluye.

Para visitar

  • La entrada a la III Expo Industrial y Portuaria cuesta $ 7.

  • Los horarios en que puede recorrerse son: miércoles 16, inauguración y recorrida de las autoridades por la exposición, de 20 a 22.30.Jueves 17 y viernes 18: apertura al público de 17 a 24.Sábado 19: de 14 a 24.Domingo 20: de 11 a 23.
  • Marina ZavalaFotos: Alejandro Villar