Señores directores: Supuestamente, cuando uno va a votar trata de elegir lo mejor dentro de las propuestas electorales, ya sea elecciones municipales, provinciales o nacionales, y como vivo en esta ciudad, me quiero dirigir muy puntualmente al que debería trabajar por y para ella. Dije debería porque evidentemente no lo hace. Si Ud., señor Balbarrey, fue elegido, era la mejor propuesta, ¿por qué defraudar a tanta gente?
Si a diario se escuchan y se leen tantos reclamos de cosas que en la ciudad no se hicieron o se hicieron mal, ¿a quién se lo atribuimos? ¿Ud. vive acá? ¿Ud. recorre todas las calles, todos los barrios?
¿Por qué tanta mugre, por qué tan pocas luces, por qué tantas calles rotas o sin señalizar? ¿Por qué el transporte que tenemos? ¿Por qué a las puertas del calor, las playas son deplorables o los piletones rotos y sucios? ¿Cómo puede ser que en vez de pibes jugando, haya camalotes y ratas? ¿Por qué tantos carros en el centro? Y por qué, y por qué en tantas cosas más, ¿no?
Si Ud. tiene los resortes para que esto cambie, hágalo. No se lo pido, no se lo exijo, íse lo ruego! Si asfaltan 4 calles por algún préstamo que recibimos, lo que recaudamos de impuestos, patentes, multas, etc., ¿adónde va? No le echemos más culpa a la inundación o a la devaluación. Si se quiere, se puede. Con ganas, con ingenio, con amor a Santa Fe, alcanza y sobra. Sr. Balbarrey, le quedan 2 años de gestión. Váyase con el orgullo de ser recordado como el mejor de la historia, no por ser uno más.
La pucha, ¿no le da cosquilleo cuando escucha que alaban otras ciudades por lo lindas, cuidadas y limpias que están?
Hugo Bricio - DNI 16.022.276. Ciudad.
Señores directores: Como hacía 27 años, todos los días llegaba a casa el prestigioso ejemplar de El Litoral. Digo "llegaba", ya que el jueves 10 de noviembre íqué tristeza! al enterarnos, por este medio, que este gran hombre ya no estaría más entre nosotros. Esto significa una inmensa pena para mi familia y para nuestro barrio. El recuerdo de un hombre amable, bonachón, siempre con el mayor respeto, charlaba un ratito en cada casa, tomaba unos matecitos, siempre "dos para no quedar rengo", decía.
Conocía plenamente todos los temas, ¿cómo no hacerlo si había recorrido barrios y calles de Santa Fe? íY no se olvidaba nunca de su querido Colón de Santa Fe, al que amaba muchísimo!
íQué dolor tan grande no habernos enterado de su partida para despedirlo, amigo diariero!
Por eso le decimos íadiós señor Miguel Santiago Carignano: nuestro querido diariero!
Familia Cordero - Barrio Candioti Norte. Ciudad.