Sugieren cambios en la ordenanza sobre los ciber
En Santo Tomé existe la ordenanza N° 2415/03 que reglamenta para nuestra ciudad el funcionamiento del los locales denominados ciber. Atento a ello, en la última sesión del Concejo Municipal el bloque de concejales justicialistas Proyecto 2000 -que integran Sergio Ripoll, Silvia Zuanet e Ilda Barbieri-, presentó una iniciativa a través de la cual se dispone incorporar un párrafo al texto de la ya citada normativa vigente.
El párrafo en cuestión, que se incorporaría como inciso f) del artículo 7°) de la ordenanza 2415/03, expresa que "los responsables de los locales deberán llevar una planilla donde registrarán, por máquina, lo siguiente: nombre y apellido del usuario; tipo y número de documento; domicilio; número de máquina asignada; hora de inicio y hora de finalización".
"La planilla, que estará debidamente foliada, tendrá que ser habilitada por la autoridad de aplicación y a requerimiento de esta le será presentada por los responsables de los establecimientos cuantas veces se le requiera para el control correspondiente", se fundamenta.
De acuerdo a los autores del proyecto de ordenanza aquí descripto -que pasó para estudio a la comisión interna de Gobierno-, en su momento, a través de los fundamentos que dieron origen a la ordenanza 2415/03, se pretendía establecer pautas de funcionamiento a una actividad que ofrecía principalmente, la posibilidad de acceder a diversos conocimientos, interrelacionarse entre las personas e incorporar caudal cultural, entre otras funciones.
Por eso, a los fines de que no se mal utilicen dichos servicios y no se produzcan, por ejemplo, situaciones perjudiciales para los menores, fueron dispuestas una serie de medidas, las que iban desde el horario de permanencia en los mismos, hasta la necesidad de colocar filtros o bloqueadores que no permitieran el acceso a páginas con contenido pornográfico, xenofóbico, discriminatorio o de violencias extrema.
Asimismo, puntualiza en reciente escrito Ripoll -presidente del bloque de concejales de Proyecto 2000-, ya en el texto de 2003 "se manifestaba que al no contar con normativas nacionales específicas, a través de esta vía se podrían llegar a cometer delitos de diversa índole".
"Concretamente, en nuestra ciudad circularon distintos e-mails por los cuales se calumniaba e injuriaba, escudándose en un anonimato virtual, materializándose en forma lamentable aquella afirmación realizada oportunamente", agrega el edil. Por todo ello, insiste Ripoll, "a los efectos de extremar los controles en los locales habilitados, tendiente a que cada usuario no utilice la red informática para la comisión de delitos, es preciso adoptar una serie de medidas que colaboren con esta finalidad; la lucha por una comunidad más justa, más sana y más ética, la debemos dar entre todos, realizando cada uno su aporte para lograr el objetivo, tratando de defender el interés general colectivo de la comunidad".
No hay que olvidar que durante este año la realidad santotomesina se vió circunstancialmente sacudida, al tomar estado público una campaña de descrédito por Internet, de la que se dieron a conocer ciertos detalles y que afectaba principalmente al intendente Angel Piaggio y miembros de su familia. La misma, sobre la que aún se investiga, tuvo derivaciones tanto judiciales como políticas, puesto que marcó -entre otras cosas-, un quiebre definitivo en el andamiaje de relaciones internas del Partido Justicialista local.
Ariel Durán-Sergio Ferrer