El conflicto sin solución en Medio Oriente

Devastadores bombardeos israelíes dejaron unos 29 muertos en Líbano

Los ataques israelíes no pararon y se intensificaron la última semana en el sur de Beirut, dejando aislada a la capital libanesa. Foto: AGENCIA EFE. 

Israel aisló Beirut del norte del país y llevó la guerra a las regiones septentrionales de Líbano, hasta la fecha indemnes, en una sangrienta jornada en la que mató alrededor de una treintena de libaneses y causó decenas de heridos.

Al menos 29 personas murieron hoy en Líbano, donde la aviación israelí intensificó sus bombardeos alcanzando regiones cristianas que hasta ahora se habían librado de los ataques, un día después de que el jefe de la milicia chiíta de Hezbolá amenazase con golpear Tel Aviv.

En el ataque israelí más sangriento murieron al menos 23 personas al impactar varios misiles sobre el recinto de los servicios aduaneros en Qaa, en la frontera líbano-siria, según la Defensa Civil libanesa.

El balance puede aumentar puesto que "varias personas se encuentran todavía bajo los escombros", declaró Ali Yaghi, jefe de los equipos de socorro.

Por otro lado, cinco civiles perdieron la vida en ataques contra cuatro puentes del norte de Beirut y un soldado libanés resultó muerto al sur de la capital.

Cuatro puentes, esenciales para la circulación entre Líbano y Siria, fueron bombardeados y dos de ellos destruidos por la aviación en una zona cristiana que no había sido atacada hasta ahora, en la autovía que va por la costa desde Beirut hasta el norte del país.

Estos ataques cortaron el "cordón umbilical" que permitía el envío de ayuda humanitaria e interrumpieron las evacuaciones de personas hacia Siria, lamentaron varias organizaciones humanitarias.

En el este, la aviación bombardeó una central eléctrica que suministra corriente a numerosas regiones.

En el vigésimo cuarto día de este conflicto destructor y sangriento sin visos de terminar, el ejército israelí que prosigue su avance en el sur de Líbano perdió a dos soldados en combates contra el Hezbolá en esta región, mientras que dos civiles del Estado hebreo murieron al ser alcanzados por disparos de cohetes en el norte de Israel.

Violentos bombardeos

Con decenas de ataques, algunos de ellos muy violentos, contra el bastión de Hezbolá en los suburbios sureños de la capital, la aviación israelí cumplió su amenaza de que extendería su ofensiva. En octavillas lanzadas por sus aviones, había instado a la población a huir de la zona.

Esta escalada en la ofensiva iniciada por Israel el 12 de julio -que ya ha causado al menos 925 muertos en Líbano, en su inmensa mayoría civiles- se ha producido un día después de que el jefe de Hezbolá amenazase con atacar Tel Aviv si la capital libanesa era bombardeada.

Por de pronto el ayuntamiento de Tel Aviv publicó en su página web una lista de los refugios públicos puestos a disposición de los habitantes.

El ejército recibió la orden de estar preparado para tomar el control del sur de Líbano hasta el río Litani, que discurre por un tramo situado entre 5 y 30 km de la frontera israelí.

Según varios observadores de la ONU, el ejército israelí libra intensos combates a lo largo de la línea divisoria.

Unos 10.000 hombres están desplegados en el sur de Líbano para instaurar una zona de seguridad de 6 a 8 kms al norte de la frontera y para neutralizar los sectores desde donde el movimiento chiíta dispara sus cohetes.

Desde el comienzo de la contienda bélica han muerto 43 militares y 28 civiles israelíes.

Esfuerzos diplomáticos

Pese a la escalada de la violencia y de las amenazas, continúan los esfuerzos diplomáticos con ciertos aires de moderado optimismo.

Estados Unidos asegura que el logro de una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre una tregua "es cuestión de días" y el jefe de la mayoría parlamentaria libanesa Saad Hariri confió en Moscú en que se concluirá un alto el fuego "la próxima semana".

No obstante, los dirigentes israelíes afirman que necesitan aún varios días para alcanzar sus objetivos.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, indicó que su país quería el despliegue de una fuerza internacional "sólida" de 15.000 hombres en el sur de Líbano como condición para un alto el fuego.

El Consejo de Seguridad de la ONU debe ponerse de acuerdo sobre una resolución que detalle la composición de dicha fuerza y su misión en Líbano, sometido al bloqueo israelí y donde más de 800.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus casas para huir de los ataques.

Huyen habitantes del norte de Israel

Numerosos habitantes del norte de Israel huyeron de los disparos de cohetes de la milicia chiíta libanesa de Hezbolá a los asentamientos de la Cisjordania ocupada, temidos por su inseguridad, donde creen haber encontrado un remanso de paz.

El municipio de Efrat, una colonia judía de 7.000 habitantes, aledaña a la localidad palestina de Belén, acogió a centenares de personas desde el inicio del conflicto, el pasado 12 de julio, comprobó un periodista.

"Aquí estamos más seguros, por lo tanto hemos propuesto a la población del norte que venga a instalarse con nosotros hasta que termine la guerra", explicó Hanna Metzger, asesora en la alcaldía de Efrat.

En los locales del seminario religioso Nevé Shmuel, en el centro de la colonia, 280 personas viven en las habitaciones de alumnos que se encuentran de vacaciones y comen juntas en el refectorio.

Procedentes de Carmiel, Hatzor o Bar Yohai, localidades norteñas de Israel sobre las que cae una lluvia de cohetes Katiusha, estos colonos temporales no parecen apresurados para regresar a sus casas.

"�Por qué habría de volver con mis hijos para estar encerrado en un refugio cuando en Efrat podemos vivir normalmente?", dijo Mordehai Shimoni, de 52 años, quien residía con sus diez hijos en la aldea de Bar Yohai, en la Alta Galilea.

El miedo a vivir en Cisjordania no impidió a 35 familias de este pueblo escapar hace tres semanas.

"Al principio teníamos miedo. Para nosotros Efrat era sinónimo de disparos en la carretera, de aldeas palestinas cercanas, de Intifada, pero preferimos vivir aquí, donde en realidad todo está en calma", añadió Shimoni.

Naomi Dvorah, de 32 años, quien llegó con su esposo y sus cinco hijos, recuerda las horas de angustia vividas en los refugios de su aldea, blanco de los cohetes de los combatientes de Hezbolá.

"Mis hijos lloraban sin parar, han quedado traumatizados, me pregunto si no acabaré viviendo en el sur del país", confesó.

Preocupación

El gobierno israelí se declaró hoy preocupado por el retiro del embajador de Venezuela en Israel que anunció ayer el presidente, Hugo Chávez, en repudio al "genocidio" que ese país está cometiendo en Líbano y los territorios palestinos.

El portavoz de Relaciones Exteriores israelí, Mark Regev, declaró hoy que están "preocupados y estudiando el modo mejor de responder", al anuncio venezolano, informó la agencia DPA.

AFP-EFE-Télam