Tras la delegación del poder de Fidel Castro
Bush llamó a los cubanos a un cambio democrático
El presidente de EE.UU. exhortó a los cubanos a trabajar por un cambio democrático, en el llamamiento más claro hasta ahora de Washington para un cambio de gobierno ante la enfermedad de Castro, mientras que Granma llamó a la extrema derecha de Miami "trasnochados".

En un comunicado distribuido por la Casa Blanca, Bush afirma que, "en estos momentos de incertidumbre en Cuba, una cosa está clara: EE.UU. está completamente comprometido con el apoyo a las aspiraciones de libertad y democracia del pueblo cubano.

"Insto al pueblo cubano a trabajar a favor de un cambio democrático en la isla", declaró el presidente estadounidense, que insistió en el apoyo "completo e incondicional" a esa labor.

"Nosotros -afirmó- los apoyaremos en sus esfuerzos para levantar un gobierno de transición en Cuba comprometido con la democracia y tomaremos nota de aquellos que, dentro del actual régimen cubano, obstruyan su deseo de una Cuba libre".

Se trata de la primera declaración personal del presidente desde que el lunes se conociera que Castro había traspasado el poder de manera temporal a su hermano Raúl para convalecer de una operación a la que fuera sometido para detener un sangrado intestinal.

Hasta ahora, Bush había dejado las declaraciones sobre Cuba en manos de su portavoz, Tony Snow.

Las palabras de Bush representan un claro giro en la política de EE.UU., al hablar directamente de "cambio democrático". Snow se había limitado a indicar que el traspaso de poderes no supondría ningún acercamiento de EE.UU. hacia Raúl Castro.

Especulaciones

La enfermedad de Castro ha dado pie a todo tipo de rumores sobre su salud, incluida la posibilidad de que nunca vuelva a tomar las riendas del poder.

"En el caso de una transición en el gobierno cubano, estamos listos para aportar la ayuda humanitaria que se precise para colaborar con el pueblo cubano", afirma Bush.

El presidente estadounidense recuerda que, "desde hace mucho, EE.UU. ha tenido la esperanza de tener a una Cuba libre, independiente y democrática como un vecino y amigo muy cercano".

En declaraciones a la CNN, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, afirmó que en Cuba la transición parece en camino "de una manera u otra" y reiteró que EE.UU. prestará todo su apoyo al pueblo cubano.

"Llegará un momento en el que haya una Cuba libre. Llegará un momento en el que ya no hablaremos del único país en el continente que no tiene un líder electo", afirmó Rice.

Informe

El mes pasado, la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre, un órgano asesor del presidente, presentó un informe en el que recomienda incentivos económicos para apoyar a un gobierno de transición democrática.

En este sentido, si Bush ya dejó claro en su comunicado que Washington está dispuesto a aportar toda la asistencia humanitaria que se necesite, el Departamento de Estado reiteró también este extremo en un comunicado emitido de manera paralela.

"Estamos dispuestos a ayudar a Cuba en una transición democrática y a proporcionar rápidamente ayuda humanitaria sustancial para apoyar una transición verdadera", explica el comunicado del portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.

El texto del Departamento de Estado aporta algunos detalles más a la política esbozada por Bush.

Así, deja claro que Washington no está dispuesto a aceptar a Raúl Castro: "La imposición de Raúl Castro niega al pueblo cubano su derecho de elegir libremente a su gobierno", afirma.

Tienen una flotilla preparada

Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, calificó en Miami de "injerencia" la advertencia de EE.UU. de impedir la partida de flotillas desde el sur de Florida hacia Cuba y reclamó el "derecho a entrar a la isla".

Se trata de un intento de EE.UU. de "neutralizar al exilio cubano en su apoyo a la lucha cívica pacífica" en Cuba, afirmó Saúl Sánchez, líder de una de las principales organizaciones del exilio cubano en Miami.

"Vamos a exigir" al gobierno estadounidense que "no impida" zarpar a la flotilla "ya dispuesta" (unas 15 embarcaciones y diez aviones) del Movimiento Democracia hacia Cuba, en el caso de que "podamos hacerlo", señaló.

El portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, advirtió el martes en Washington acerca del riesgo de cualquier intento de provocar un éxodo masivo desde y hacia Cuba.

"Es importante en esta coyuntura decirle a la gente que permanezca donde esté. Éste no es el momento para que la gente intente lanzarse a las aguas y viaje" desde o hacia EE.UU., agregó Snow.

El gobierno de Estados Unidos ha llegado, incluso, a considerar la posibilidad de un bloqueo naval con sus servicios de guardacostas para impedir que flotillas de barcos traten de llegar a Cuba desde el sur de Florida.

Al mismo tiempo, se trataría de evitar un éxodo de cubanos hacia Florida.

A este respecto, Ramón Saúl Sánchez afirmó que lo fundamental es que no se "restrinja" el derecho del exilio cubano a "entrar" en las islas y "luchar junto a la disidencia interna". Desde el gobierno "intentan atarnos las manos", subrayó.

En ese sentido, dejó claro que interpelará al gobierno sobre una cláusula secreta del plan aprobado por el presidente de EE.UU., George W. Bush, que busca impulsar un proceso de transición hacia la democracia en Cuba.

A juicio de Saúl Sánchez, dicha cláusula permitiría la "detención temporal" de dirigentes de grupos del exilio cubano que tuviesen el propósito de "ir a Cuba".

En una rueda de prensa celebrada hoy en Miami, Saúl Sánchez preconizó "el deber y el derecho" del exilio cubano a unirse a la "oposición cívica pacífica" antes de que pueda "ser aplastada".

"Como cubano -precisó- tengo derecho a entrar y estoy dispuesto a ir a la cárcel o a la tumba. Estados Unidos no puede atarnos la manos" por más tiempo y "engañarnos con más promesas falsas", subrayó.

"Hemos estado preparando los barcos -apuntó- y, a lo mejor, en tres días sucede algo por lo que debamos salir".

No injerencia

China abogó por la no injerencia en los asuntos cubanos, pocas horas después del llamamiento del presidente estadounidense George W. Bush a un "cambio democrático" en la isla.

"China siempre abogó por el respeto mutuo entre las naciones y la no injerencia en los asuntos de los otros países", declaró un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Qin Gang.

"Pensamos que los asuntos de Cuba deben ser decididos por el pueblo cubano", agregó el portavoz.

Oportunidad

Si Raúl Castro toma el poder en Cuba, "hay una oportunidad" que habrá que aprovechar, porque es "más abierto" que su hermano Fidel, dijo la hermana de ambos, Juanita Castro, exiliada desde hace 43 años en Miami, en una entrevista.

"A Raúl aquí ya le empezaron a enfilar los cañones. Dicen que es borracho desde niño, que ejecutó a muchos... Lo crucifican, en vez de aprovechar la oportunidad, empezando por el propio gobierno estadounidense", dijo la mujer.

"�Tienen que seguir la confrontación? Si hay una brechita, un poquito de luz en ese túnel, aprovéchenla...", aconsejó.

AFP-EFE-Télam