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DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL
Además de estudiar Ingeniería Química, Iván Dubner, con poco más de veinte años, inició un microemprendimiento que llamó Yogos, para inventar y fabricar juegos de mesa, y acaba de concretar su primera realización: "La Vuelta al Mundo en 80 Días".
"Desde chico fui emprendedor. Lo primero que hice fue formar un grupo interesado en el medio ambiente y hacíamos de todo: desde reciclar papel hasta concientizar a la gente, y sacábamos una revista", cuenta. Después encaró otras iniciativas hasta llegar a ésta en que está trabajando desde hace 3 años. El nombre del juego refiere a la famosa novela de Julio Verne. Pero no sólo el nombre: el diseño del tablero, la caja, todo evoca el siglo XIX, y respetó las ideas principales de la novela: los participantes deben realizar el mismo viaje que hizo el Sr. Fox, protagonista del libro, y pasar por las mismas dificultades, tratando también de llegar a la meta en el menor tiempo posible.>
El motor del juego son las preguntas, actualizadas, que van desde ciencia a deportes y espectáculos. Son 5 libros de 648 preguntas cada uno, o sea 3.240 preguntas en total de las cuales algunas tienen conexiones, otras vienen con una ayuda, y otras nada. Pero el funcionamiento es diferente al tradicional, no se trata sólo de avanzar: se produce una gran interacción entre los jugadores que pueden ser individuales o formar grupos, y pueden jugar desde chicos de 12 años más o menos hasta adultos. También se puede regular el tiempo de duración de cada partido.>
Concretarlo le llevó tres años. Primero fue la idea de hacer un juego con temas que fueran atractivos para la mayor parte de la gente. "Hacer buenas preguntas eran algo clave, porque son el sustento del juego. Lo primero era saber qué le gusta a la mayoría de la gente y para eso con un grupo de amigos salimos a hacer encuestas. En base a eso establecí qué porcentaje de cada tema iba en cada libro: por ejemplo en el tema deportes el 50 % es para fútbol, el 20 % para básquet, y así".
Después buscó bibliografía sobre esos temas, procesó el material, controló y también lo sometió al critero de profesores que corroboraron el contenido y la formulación de las preguntas.>
Con tenacidad sorteó las dificultades y obstáculos que no fueron pocos tratándose de un joven y de un primer emprendimiento y enfocado a lo lúdico: desde la concepción del mismo, siguiendo por elaborar preguntas, encuestar, controlar, buscar proveedores, diseñador y ocuparse de la distribución. "Hasta ahora -afirma- está teniendo buena aceptación, ya está en varias jugueterías, librerías y videos de la ciudad y vamos a hacer una campaña publicitaria".>
Si bien la idea es propia, reconoce y agradece la participación de particulares y empresas de la ciudad que apoyaron el emprendimiento desde lo legal, la marca, los derechos, el diseño hasta la fabricación, lo mismo que familiares y amigos.>
Explica que un verano se entusiasmó con un juego muy conocido de estrategia y cuando fue a comprarlo estaba agotado. Se le ocurrió entonces hacer un juego casero pero con algunas variantes. Y al hacerlo disfrutó mucho porque este tipo de juegos "permiten crear una realidad a tu gusto, con reglas propias. Seguí haciendo otros juegos que me llevaron muchísimo tiempo, hasta que llegó éste, en que vi una oportunidad importante de producirlo comercialmente. Así que registré la marca, me contacté con empresas de diseño y proveedores e hice los pasos que ya referí".
Este es el primer producto que tratan de ubicar comercialmente, pero trabajan en otros para formar una línea de productos similares, aunque los próximos no estarían enfocados a lo intelectual únicamente, pero si van a tener conceptos innovadores.>
Para conocer más sobre el mismo se puede recurrir a www.yogos.com.ar.>