Presencia de diplomático asiático en nuestra ciudad
Taiwán y un gesto solidario para con los santotomesinos
Estuvo en Santo Tomé el representante del gobierno taiwanés, Antonio Hsieh, quien hizo entrega de 1.500 frazadas y 1.034 cajas de leche en polvo para los inundados. Este aporte se suma al realizado por la Fundación Tzu Chi.

Ariel Durán-Sergio Ferrer

Uno de los hechos destacables ocurridos durante la pasada semana fue la visita del delegado del gobierno taiwanés en la Argentina, Antonio Hsieh, que es el director general de la Oficina Comercial y Cultural de Taipei, capital de Taiwán (China nacionalista), quien se hizo presente para concretar formalmente el aporte de 1.500 frazadas y 1.034 cajas de leche en polvo a modo de ayuda humanitaria del pueblo y del gobierno del mencionado país asiático a nuestra ciudad. Tras la realización del acto oficial de entrega, Diario El Litoral dialogó con Hsieh Chun-teh (su nombre chino), quien, al principio de la charla, contó la anécdota debido a la cual, por casualidad, el año pasado, cuando se dirigía al Túnel Subfluvial para cruzar a Paraná, debió desviar camino por nuestra zona y pasó por Santo Tomé, localidad que este año fue golpeada por una catástrofe hídrica de inusuales características.

"Queremos contribuir al mundo"

Enterado de lo ocurrido, Hsieh cuenta que procuró la forma de colaborar con nuestra gente. "Cuando observamos la inundación que afectaba a la Argentina, pensamos que había que hacer algo para aliviar un poco el dolor del pueblo; eso nos motivó a ayudar, más el cariño que tenemos por este país", recordó el funcionario oriental, quien luego puntualizó que "hay que globalizar la solidaridad. Por ello, Taiwán, como democracia en crecimiento, quiere contribuir al mundo y a las comunidades que lo necesiten", completó.

"Los desastres naturales son un verdadero mal de estos tiempos, cada vez más frecuentes; sólo pueden ser vencidos o superados con un gran sentido de la solidaridad, además de mucho amor hacia la gente; ésos son los valores que nunca deben dejar de existir", agregó Hsieh. "Esta ayuda, que en realidad es simbólica, lamentablemente se dio por una desgracia; pero nuestra cercana relación con el diputado Juan Sylvestre Begnis podría servir para ver si en el futuro se genera un camino de colaboración mutua y recíproca, que sea aprovechado para estrechar vínculos de amistad entre nuestros pueblos", añadió. Igualmente, Hsieh comentó que sería importante que la relación entre las partes fuera más fluida, lo que podría cristalizarse a partir de la labor de organizaciones no gubernamentales como la Fundación Tzu-Chi, que también participó con aportes para la población santotomesina.>

Valores universales permanentes

Luego, para finalizar, se le pidió una visión de su país, en la que no faltó una referencia al general Chiang Kai-shek, líder de los nacionalistas chinos que, en 1949, tras ser derrotado por los comunistas de Mao Tse-tung, se exilió en la isla de Formosa (Taiwán) y a partir de allí gobernó con mano dura y bajo estricto régimen militar a los taiwaneses. "En el pasado, Chiang Kai-shek fue una figura, pero eso ya es historia; sólo después de su muerte y del gobierno de su hijo Chiang Ching-kuo, la ley marcial fue levantada y los derechos civiles, recuperados, comenzando así la democratización del país", explicó Hsieh, diplomático de carrera que estuvo en Santo Tomé acompañado por su señora Rocío y por Verónica Tsao, secretaria de la oficina de Taiwán en la Argentina.

"Creo que cada nación debe mirar siempre hacia adelante, hacia el futuro; ahora, nuestro país es una democracia, que está viviendo -por así decirlo- en una aldea global, donde los valores universales y permanentes tienen que ser por siempre la libertad, la paz y la solidaridad", siguió exponiendo Hsieh sobre el tema, no sin antes dejar aclarado que Taiwán posee 36.000 kilómetros cuadrados de superficie totalmente insular (enfrente de un "vecino" que intimida, China) y su población es de 23 millones de personas, aproximadamente. Su economía está en franco crecimiento y constante dinamismo.>

Obras de caridad

La Fundación Tzu-Chi, organización no gubernamental que ayudó hace poco a la comunidad santotomesina, es una entidad budista dedicada a las obras de caridad y creada en Taiwán por la venerable maestra Dharma Cheng Yen. Posee 146 oficinas de enlace distribuidas en 32 países y, al momento de cumplir sus treinta y cinco años de existencia, en 2001, contaba ya con un total de 10.500 voluntarios cumpliendo tareas solidarias en todo el mundo. Justamente, a través de su sede en la Argentina, Tzu-Chi entregó 3.500 cajas de leche en polvo y 3.800 frazadas, las que fueron repartidas para cubrir necesidades puntuales de los barrios Adelina, Las Vegas y El Chaparral.

Agasajo

En el marco de la visita de los representantes de la Fundación Tzu Chi, Antonio y Rocío Hsieh, el intendente de Santo Tomé Angel Piaggio -acompañado por su esposa- ofreció un agasajo en un restorán de Santa Fe del que tomaron parte, además de los nombrados, el secretario de Gobierno Rolando Vergara; la directora de Deportes de la Municipalidad, María Eva Piaggio, junto con otras autoridades y representantes de la prensa.