Primera reunión con el campo
Peirano buscó seducir al campo con promesas de políticas activas
 Cambio. Los representantes de las entidades ruralistas dijeron que con Peirano se notó un cambio del gobierno con respecto al sector productivo. Foto: DyN

Desplegando todo su perfil productivista, el nuevo ministro de Economía trató de seducir a los dirigentes del campo. Peirano adelantó a los ruralistas que continuará el superávit fiscal, la estabilidad de precios y se buscará una mayor producción a través de políticas activas.

"Superávit fiscal, estabilidad de precios y mayor producción", serán los ejes de Miguel Peirano en su gestión al frente del Ministerio de Economía. Se lo dijo ayer al sector de mayor conflictividad con el gobierno: el campo argentino.

Así, desplegando su perfil productivista pero a la vez preocupado por la macro y la microeconomía, el nuevo ministro buscó seducir a los dirigentes que llevan años de desencuentros con los funcionarios nacionales sin ilusionarlos con un cambio de rumbo. Las políticas "presidenciales" son inalterables, esto es: retenciones, compensaciones, restricciones a la exportación y acuerdo de precios.>

En parte, el objetivo lo logró. Varios dirigentes rurales evaluaron la reunión como positiva. "Se notó un cambio, es un Ministro con conocimiento de la problemática del campo", sostuvo Ulises Forte, vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA) luego del encuentro que se desarrolló en la cartera económica por espacio de más de una hora y media.>

"Se mostró como un hombre que entiende que la Argentina no puede dejar de aprovechar las oportunidades que se presentan por los precios internacionales procurando un equilibro entre estabilidad de precios internos y rentabilidad para el productor", completó Fernando Gioino, titular de la Confederación Intercooperativas Agropecuaria Cooperativa Limitada (Coninagro).>

Pero la mejor sintonía con respecto a la renunciante Felisa Miceli no evitó que Peirano deba escuchar estoico cada una de las demandas del sector. Mario Llambías presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), fue quien se encargó de puntualizarlas. "La solución del trigo no es la ideal (compensación), la restricción a la exportación de la carne continúa (50 por ciento respecto a 2005), aumentos de los costos en gasoil y fertilizantes, acuerdos de precio que paga desmedidamente el productor". Peirano sólo asintió con la cabeza, también con el reclamo de los deudores del Banco Nación por parte de la FAA, pero aclaró que no todo el campo esta en la misma situación.>

Respuestas

En un intento por recuperar la cordialidad, anticipó que se redoblarán los esfuerzos oficiales para descomprimir -con "políticas activas"- aquellos sectores más comprometidos. La discriminación que ensayó el ministro fue por regiones, sectores y tamaño de unidades productivas. Mencionó más apoyo a la lechería y los pequeños productores que se dedican a la cría bobina. Y también se comprometió a estudiar una rebaja transitoria de aranceles para la importación de fertilizantes tras los problemas de abastecimiento interno por la crisis energética.

Javier De Urquiza, Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, también presente en la reunión, destacó que "se habló mucho de la situación de la ganadería" y reafirmó que "ese sector sería uno de los primeros a los que se apuntalaría con medidas sectoriales específicas". La receta de Peirano fue "crear incentivos para distintas áreas" siendo "perfectamente compatible la preservación del mercado interno con el aumento de la oferta".>

El tema dólar, al igual que en la reunión previa que Peirano mantuvo con industriales, no fue ajena a la charla. Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), dejó plateada la preocupación argumentando que el campo vende a un dólar con retenciones y debe comprar los insumos con un dólar libre. De todas formas, funcionarios y dirigentes coincidieron en que la repentina suba no debería generar mayores preocupaciones. Los dirigentes, al fin de la reunión, ya estaban al tanto que la divisa norteamericana cotizaba por debajo del cierre anterior, 3,18 pesos.>

Participaron también de la reunión, además de los dirigentes y funcionario de la FAA, CRA y Coninagro, el Hugo Biolcatti, vice de la Sociedad Rural Argentina (SRA).>

Lo que cuesta mover una cosecha

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, los distintos eslabones de la cadena agroindustrial invierten 5.000 millones de dólares al año para mover la cosecha agrícola argentina, lo que representa un 25 por ciento del valor de las exportaciones totales de granos.

Sobre ese total, 3.500 millones de dólares se van en el costo de los fletes y seguros marítimos, y los 1.500 millones restantes, en transportar los granos, tanto en camión como en tren, dentro del país hasta los puertos y las fábricas.

Ese número podría ser aún mayor, dadas las restricciones energéticas que están incrementando el costo de traslados y cargas, por los cambios a que obliga en el trabajo de las fábricas y puertos, apuntaron especialistas.

Para la campaña 2006/2007, la Secretaría de Agricultura anunció que se obtuvieron 95 millones de toneladas de granos, un 25 por ciento más que el año pasado y, para la próxima, podría superarse esa marca, si los precios siguen acompañando y no se profundizan las restricciones energéticas. Algunas estimaciones calculan que se llegará a la cifra histórica de 100 millones de toneladas.

Ante este marco de crecimiento, la Bolsa de Rosario sostiene que sería necesaria una mayor participación del ferrocarril en el transporte de la cosecha. Así, indicó, se obtendría, entre otras ventajas, un abaratamiento de los fletes: mover una tonelada de granos a lo largo de un kilómetro cuesta, en tren, 2,5 centavos de dólar, mientras que en camión llega a los 6 centavos de dólar.

La diferencia de costos justifica que se dedique un mayor esfuerzo para promocionar, mejorar y adecuar todo lo que refiere al ferrocarril, señala la entidad rosarina. A pesar de que el tren es más barato, más del 80 por ciento de los granos que se exportan viajan en camión hasta los puertos, mientras que algo menos del 20 por ciento lo hace por las vías.

Si se considera el total de la producción nacional, se multiplicó la utilización del tren, aunque siga siendo la porción más chica del total: a principios de los 90, se movilizaban con ese medio 7 millones de toneladas, mientras que en la campaña pasada se transportaron 24 millones.

"Políticas coherentes"

El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pedro Apaolaza, solicitó que la administración de Néstor Kirchner disponga la adopción de políticas "coherentes para el sector" ganadero.

Por ello, Apaolaza estimó que la Argentina, y la toma de este tipo de decisiones, requiere también de "políticos serios" y funcionarios "probos y capaces" para poner en marcha las iniciativas que requiere la actividad agropecuaria nacional.

Apaolaza confió: "Sabemos que el cambio es posible y debemos dejar de pedir permiso para producir y exportar más" productos cárnicos.

El dirigente ruralista manifestó que "el agro fue siempre el motor de la economía nacional" y consignó que el sector "es el artífice del superávit que permite un crecimiento superior al 8 por ciento anual".

"Esto todavía parece no haber sido comprendido y ha sido persistentemente ocultado por el Poder Ejecutivo", sostuvo.

"Le digo señor presidente (Néstor Kirchner) que al igual que usted, creemos en la construcción de un país en serio, pero para ello necesitamos políticas coherentes para el sector y políticos serios", dijo en un encendido discurso ante un centenar de dirigentes de Carbap.

Ignacio Sanguinetti (CMI)