Reclaman medidas disuasivas
Preocupa acoso sexual en metro de Nueva York
Los casos de manoseo, acoso o agresión sexual en el metro son "alarmantemente" frecuentes, según un informe publicado ayer en Nueva York, ciudad que, sin embargo, prefiere medidas disuasivas a poner vagones separados para mujeres, como en Japón, México o Brasil.

Un 63 % de las personas que respondieron a la encuesta -casi dos de cada tres- afirmó haber sido acosada sexualmente en el metro, indica el informe divulgado por el presidente del condado de Manhattan, Scott Stringer.

"Durante demasiado tiempo, en Nueva York existió el credo de que lo que pasa bajo tierra queda bajo tierra", denunció Stringer ante la prensa convocada en la estación de metro Union Square.>

Un 10 % dijo haber sido víctima directa de agresión sexual, mientras que un 69 % se sintió bajo la amenaza de acoso o ataque, según el informe. Sin embargo, un 96 % no denunció el hecho a la policía o las autoridades del transporte.>

"Esto alimenta un sistema en el que especialmente las mujeres son atacadas y, en lugar de responder, sienten miedo o vergüenza y piensan que no se puede hacer nada. Es difícil hallar una mujer que no haya sido acosada", dijo Stringer.>

El responsable reclamó una serie de medidas para contrarrestar el fenómeno, incluyendo incrementar el número de policías en las estaciones, asegurarse de que los crímenes sexuales sean castigados e informar mejor al público.>

El informe "Oculto a la vista de todos, acoso y ataques sexuales en la red de trenes subterráneos de Nueva York" no está basado en una muestra estadística, sino en una consulta por e-mail a 25.000 personas seleccionadas por la oficina de Stringer. Respondió a la encuesta un 67 % de mujeres y un 33 % de hombres.>

Varios transeúntes que salían de la boca del metro oyeron las declaraciones de Stringer y dieron su propia opinión sobre el tema. "Son cosas que pasan", dijo a la AFP Denise Smith, de 48 años. "Pero yo nunca vi nada por el estilo".>

"Depende de las estaciones", opinó, en cambio, Idalia Lainez, de 37 años. "En algunas, eso sucede a diario. A mí me ha pasado de ver a un hombre, que andaba con pantalones anchos y flojos: se levantó y me mostró todo".>

Mal generalizado

Gene Russianoff, abogado que desde hace 25 años atiende casos vinculados al tema, reconoció que el fenómeno se da en todo el mundo y elogió las medidas preconizadas por Stringer para combatir "esa triste realidad".

En otras ciudades importantes se aplicaron opciones más drásticas. En Tokio, por ejemplo, varias líneas habilitaron en 2005 vagones reservados para mujeres que quieran evitar el manoseo, algo frecuente a las horas pico.>

También hay vagones exclusivamente femeninos a ciertas horas en las líneas más calientes del metro de Ciudad de México, donde el adagio popular advierte que una mujer puede "entrar virgen y salir embarazada".>

En Brasil, un vagón para mujeres circula a horas pico desde el año pasado en el metro y trenes suburbanos de Río de Janeiro, medida criticada por algunas organizaciones feministas, que la consideraron discriminatoria y anticuada.>

Tales restricciones horrorizan a Nueva York, ciudad donde el propio alcalde y multimillonario Michael Bloomberg utiliza a menudo el metro para ir desde su residencia, en el Upper East Side, a la Municipalidad, en el sur de Manhattan.>

"Eso sería totalmente inaceptable para los neoyorquinos", reconoció Stringer. "En Nueva York, cada cual debería tener el derecho de ir a cualquier lado sin ser acosado o sentirse amenazado", agregó el presidente del condado.>

Un sentimiento compartido por Diane Sierra, neoyorquina de 37 años: "Eso no sería bueno. De todas formas, nadie está completamente seguro en ningún lado, y a nosotros nos gusta estar todos juntos".>

Luis Torres de la Llosa (AFP)