Hace unos días fue noticia que los alumnos de la escuela N° 95 de Alto Verde, Simón de Iriondo, aprenden en la institución a protegerse de las balaceras; iniciativa que surgió luego de que las madres del segundo año de EGB le manifestaran a la docente a cargo de sus hijos que los chicos llegaban tarde a clases por los frecuentes tiroteos que se desencadenan en el distrito costero y demoraban la llegada.
Así, "meterse debajo de la cama, ir gateando, llamar a los hermanos y esperar a que un mayor autorice la salida indicando que ya no hay peligro" constituyen las medidas que desde hace un mes se exponen en los salones de la escuela para que los niños las recuerden diariamente y aprendan a protegerse.>
Pero Alto Verde otra vez volvió a ser noticia. Es que ayer, en horas de la siesta, un joven murió tras recibir dos disparos de arma de fuego en el tórax.>
Esta mañana, El Litoral recorrió la zona y dialogó con los vecinos para conocer cuál es la situación que desde hace tiempo están viviendo. Consternados por lo que pasó, pero no sorprendidos, la mayoría aseguró tener miedo y que "es regla encerrarse en casa a las siete de la tarde y no salir de allí hasta las primeras horas del día siguiente".>
Luis Francisco tiene 73 años y vive sobre la calle principal de Alto Verde. El hombre, que advierte ser un gran conocedor del distrito, considera a la droga como la raíz de todos los hechos de violencia que ocurren.>
"En mi juventud, Alto Verde era otra cosa. Había gente trabajadora y los jóvenes les seguíamos los pasos. Pero ahora, las drogas hacen estragos en nuestros chicos porque no pueden pensar", dijo.>
Los conflictos entre grupos o bandas de jóvenes son los que, por lo general, desencadenan las balaceras. Pero ello, consideran los vecinos, "no siempre termina con la vida de alguno de los integrantes sino que puede ocasionarle la muerte a cualquier persona ajena".>
"A las siete de la tarde las calles de Alto Verde quedan vacías porque todo el mundo entra a su casa y no sale más hasta el otro día", manifestó Roxana. Y agregó: "Y el que tiene que salir tiene miedo".>
Consultados respecto de que a los alumnos de la escuela Simón de Iriondo los docentes les enseñan cómo protegerse de las balas, la mayoría de los vecinos consideró a la medida como algo muy positivo ya que "es un aprendizaje fundamental en un lugar de la ciudad donde prácticamente se convive con los tiroteos". Incluso, sugirieron, "las escuelas deberían ser el ámbito para que todos los habitantes trabajen en una problemática" que los aqueja y preocupa.>
En la recorrida realizada por El Litoral, el jefe de la Unidad Regional I del Departamento La Capital, comisario mayor Juan Ruiz, se encontraba en el lugar, junto a otros efectivos policiales, patrullando la zona y realizando medidas de prevención activa.
En diálogo con este medio, Ruiz consideró que la situación en Alto Verde es, como en muchos barrios de la ciudad, conflictiva. "Cada barrio tiene su idiosincrasia y aquí en Alto Verde, lamentablemente, hay cuestiones que se dirimen a puñaladas o a los tiros. Eso hace que la convivencia sea difícil y la prevención también", señaló.>
Consultado respecto de que los chicos de la escuela N° 95 aprendan a protegerse de las balaceras, manifestó que "la actitud de la maestra es loable porque aplica un sentido común en lo que ella considera como una medida de seguridad". A lo que seguidamente acotó: "Pero yo soy policía y me dedico a trabajar como tal y nunca podría hacer tareas docentes. Que el maestro haga lo suyo y yo lo mío".>
Por último, el jefe de la Unidad Regional I de Policía hizo hincapié en que "las balaceras son un problema que afecta a varios barrios de la ciudad y que realmente preocupa".>
En declaraciones radiales, la ministra de Educación Adriana Cantero aseguró que "hay intencionalidad mediática en la instalación del tema" de la escuela Simón de Iriondo de Alto Verde y agregó que "no puede ser posible que se sepa sobre qué trabaja cada escuela y en cada aula".
En contra del método aplicado por la institución, Cantero consideró que "no hay que dejar marcas subjetivas en el chico" sino "apostar a la vida".
"Lo más importante es ver cómo trabajamos en la convivencia social. No estamos trabajando en un instructivo para que los alumnos aprendan a protegerse de las balas en una situación de tiroteo pero sí estamos trabajando en un programa articulador", dijo la ministra a una emisora local.
De la Redacción de El Litoral