El clima les jugó en contra

Dos sectores productivos que alentaban buenas perspectivas para este año pasaron del optimismo a la desesperanza. El clima que es tan decisivo para alcanzar el éxito o el fracaso les jugó una mala pasada a la frutilla en Coronda y a la caña de azúcar en Villa Ocampo y Las Toscas.

Primero fueron las inundaciones de marzo y abril que pusieron en jaque a los productores frutilleros que extendieron la frontera del cultivo hacia San José del Rincón, Arroyo Leyes y Santa Rosa de Calchines.>

Si bien alcanzaron a implantar el área de cultivo y cuando comenzaba la recolección del fruto las heladas le dieron el golpe de gracia, afectando el rendimiento de la producción por hectárea que va a estar muy debajo de los 35 a 40 mil kg por hectárea.>

No obstante el área de cultivo no disminuyó -alcanzó las 470 hectáreas- pero habrá una sustancial demora en la cosecha que se prolongará hasta los meses de agosto y setiembre.>

Mientras que en el norte donde se avizoraba una zafra récord de caña de azúcar las temperaturas de -5° grados le pusieron freno al ímpetu de los trabajadores del surco que pensaban moler unas 300 mil toneladas y encarar una nueva siembra con flamantes productores que se jugaron por el cultivo.>

Según la variedad de caña, existen plantaciones en las que el cogollo -brote guía- se encuentra helado, lo que determina que la caña entre en descomposición, desechándose la mayor proporción de tallos para que el rendimiento industrial al momento de liquidación para el productor no se deprima aún más.>

Además se está pendiente del factor climático porque si llueve en los próximos días y hay una temperatura elevada, la descomposición de la caña será mayor e inmediata con fuerte incidencia del productor, que ya afronta una situación desastrosa.>