Ni la feria judicial de invierno salvó a la ex ministra de Economía, Felisa Miceli, de comparecer en Tribunales por el hallazgo de una bolsa con 200.000 pesos en el baño de su despacho privado: la jueza federal María Servini de Cubría la citó a declaración indagatoria para el 23 de agosto y dispuso una serie de medidas de prueba destinadas a profundizar la investigación llevada a cabo por el fiscal Guillermo Marijuán.
Para adoptar esta decisión, Servini habilitó la feria, una medida que sólo se aplica en circunstancias excepcionales. La convocatoria -por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y posible sustracción de documento público- se fundó en las imputaciones formuladas por el fiscal en el pedido de citación a indagatoria que provocó la renuncia de Miceli a la cartera económica.>
La medida dispuesta por Servini vino a confirmar que la situación judicial de Miceli no es sencilla. Antes, el juez federal Daniel Rafecas, quien subrogó a su colega mientras se encontraba de vacaciones en Grecia, había aceptado un pedido del fiscal para que se dictara un embargo sobre los bienes de la ex ministra por una suma equivalente al dinero hallado en la bolsa, bajo la presunción de que se trataría de billetes de origen ilegal.>
El miércoles, su reemplazante en la cartera de Hacienda, Miguel Peirano, se encargó de realizar una "limpieza" en las áreas donde la ex funcionaria había realizado designaciones: desplazó a Alejandro Barrios de la intervención del Indec y a los dos representantes del Estado en el directorio del Banco Hipotecario -Jorge March y Jaime Grinberg-, quienes se sospecha que podrían tener alguna vinculación con la aparición del dinero en el baño del despacho ministerial.>
Además, el presidente Néstor Kirchner advirtió ayer que no pone "las manos en el fuego por nadie" y ratificó que "cada uno tiene que responder" ante una convocatoria de la Justicia, aunque se quejó porque los medios no tratan con "ecuanimidad" a los dirigentes de la oposición que aparecen involucrados en algún caso.>
Miceli tendrá tiempo hasta mediados de agosto para preparar su estrategia defensiva, a cargo del abogado Carlos Cruz, paradójicamente un prestigioso penalista que integra el Tribunal de Enjuiciamiento que juzga a los fiscales y defensores oficiales nacionales acusados de mal desempeño.
La ex ministra tendrá que demostrar que el dinero -unos 100.000 pesos empaquetados en un fajo termo sellado con identificación del Banco Central y 31.670 dólares más- le pertenece, tal como se lo aseguró al presidente Kirchner y a los periodistas que la entrevistaron. Luego, probar que el origen de esa suma es legal y defender la coartada con la que salió a justificar el hallazgo: que se trata de dinero que le prestó su hermano para realizar una operación inmobiliaria que luego se frustró.>
La jueza Servini de Cubría cree que "no está claro" que la ruta del dinero sea la que se describe en el dictamen del fiscal, aunque no dudó en decidir la citación a indagatoria. Por eso, las medidas dispuestas ayer apuntan a determinar los vínculos entre la ex ministra y sus hermanos Horacio y Adriana, la financiera Caja de Crédito Cuenca, y los dos ex ejecutivos del Hipotecario (BH).
A Horacio Miceli lo involucró la propia Felisa cuando dijo que le había prestado el dinero para una operación inmobiliaria. Luego, hubo denuncias sobre una presunta relación empresarial entre Adriana Miceli y Grinberg en la firma Sustentarq que, casualmente, gerencia proyectos de vivienda del BH cuya financiación requería autorización del Ministerio de Economía. Y March habría sido la última persona que recibió Miceli en su despacho antes del hallazgo de la bolsa por parte de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal.
Crédito Cuenca es la financiera hacia la cual, según el Banco Central, fueron enviados los 100.000 pesos con número de lote 38057, y en cuyos registros no figura una operación por ese monto, lo que hizo sospechar al fiscal Marijuán que se trata de dinero espurio posiblemente vinculado con alguna maniobra de "lavado".
Julia Izumi (CMI)