Ramón Cabrero, hoy exitoso técnico de Lanús, no guarda igualmente malos recuerdos de Santa Fe...
"Cuando yo estuve en Colón, el club era un verdadero desorden"
Dijo que "no siempre haber dirigido a jugadores en inferiores implica que saques ventaja en Primera". Con él se dio, pero aclara: "Los procesos se cortan y vuelven a empezar. Lanús vendió por 16.000.000 de dólares, pero se llevaron seis jugadores base del equipo".
En 1990, Colón llevaba ya nueve temporadas compitiendo en el ascenso. Un año antes se había producido la mayor frustración: quedarse en la "B" perdiendo la final a manos de Unión. Y a fines de 1989 se había hecho cargo de la presidencia Osvaldo Busaniche luego de una lucha preelectoral con Italo Giménez que no llegó a cristalizarse en las urnas porque a último momento Italo desistió. Terminaba aquel torneo 89-90 y se iniciaba un año en el que se pretendía -lo de todas las temporadas- el ascenso a la máxima categoría.
Para eso, la dirigencia sabalera fue a buscar al técnico del momento: Ramón Cabrero. Venía de dirigir a Deportivo Italiano, donde hizo un verdadero "campañón". Quería prevalecer un sistema táctico que, por aquél entonces, era novedoso: jugaba con línea de cuatro en el fondo, dos volantes centrales, un enganche y tres delanteros, de los cuales uno volanteaba. En ese plantel estaban, entre otros, Perassi (traído por él), Caballero, Torletti, Moralejo, Siviero, Pedernera, Capocetti, Zacharsky, Ferrer (uno de sus niños mimados), Irazoqui, Rolando Barrera, el "Colorado" Bastía, Nocelli, Crema y el Zurdito Verdirame. El arranque fue muy bueno: el equipo le ganó 2 a 0 a Atlético de Rafaela con goles de Verdirame y Crema, de penal. Y allí comenzó una campaña que culminó, para Cabrero, con un empate en el Centenario ante Banfield, que determinó su alejamiento de la institución.>
Hoy, Cabrero es un exitoso técnico de Primera División. Parece que el tiempo no ha pasado para él. Y que los recuerdos de Santa Fe siguen vigentes. "Recién, donde vos estás sentado, estuvo Carlitos Rodríguez, uno de los dirigentes de aquella época al que aprecio muchísimo y que estuvo muy cerca mío", comentó antes de comenzar la charla con El Litoral en la concentración céntrica de Lanús.>
-�Es bueno o malo, para usted, pensar en el Colón de aquellos tiempos?-Los recuerdos son muy lindos, estuve varios meses y la pasé bien. La ciudad me encantó. Tuvimos que hacer un equipo nuevo, trajimos diez refuerzos y todo coincidió en un momento que no era bueno desde lo institucional. Colón no estaba bien. Pero tengo un recuerdo hermoso de aquéllo.
-�Por qué no estaba bien Colón?-Clubes como Colón, cuando consiguen hacer las cosas bien y prolijas, suben a Primera, porque es imposible que estén en la B. Hoy, lo mismo le pasa a Unión. Cuando se ordene, ese club tiene que volver a estar en la máxima categoría.
-�Cuál era el desorden que había?-Dirigencial. Aquello era todo un desorden. Traer un equipo nuevo todos los años es malo. Y hoy puede pasarle lo mismo, pero es otra situación porque lo económico está bien y ayuda. Pero aquella vez había desorden dirigencial y no había dinero.
-�Sufrió?-No, no sufrí en Santa Fe. No fue bueno pero tampoco fue malo. Siempre estuvimos entre los 6 ó 7 primeros. Sé que para Colón no servía, pero tampoco era malo. No estábamos de mitad de tabla para atrás.-Y después dio la sensación de que el fútbol se terminó para Cabrero, �no?-Lo último que dirigí fue Los Andes, en 1993. Allí decidí poner un negocio con mi señora y me alejé del fútbol, es cierto. Estaba en otra cosa, al punto que pasaron como nueve años antes de volver a dirigir.
-�Y por qué volvió?-Con Coco Basile y el Panadero Díaz a Racing, agarré la tercera, y después me fui seis meses a la filial del América con ellos. Y desde hace tres años que estoy en Lanús, con dos años al frente del equipo.
-�Es amigo de Basile?-No... Bah, en realidad, sí. Lo que pasa es que soy compadre del Panadero Díaz. Somos muy amigos con Rubén, y, por intermedio del Panadero, soy amigo del Coco. Sé que estuvieron acá y que las expectativas no se dieron porque lo que pretende Basile es estar entre los primeros. Y en Colón no lo pudo conseguir.
-�No lo tentaron para llevarlo a la selección?-En su momento se habló de algo de la juvenil, pero yo estoy en Primera y a esta altura no es bueno para mí bajar a juveniles.
Los modelos en el fútbol
-�Lanús y Vélez son instituciones modelo en el manejo de las divisiones inferiores?
-Los últimos dos años, nosotros trajimos tres o cuatro jugadores y nada más. Para esta temporada, sólo sumamos a Sand, "Malingas" Jiménez y Peralta. En un año y medio anterior, trajimos a Rogelio Martínez y a Quinteros, que sólo estuvo tres meses. Siempre promovimos jugadores jóvenes y hemos vendido por 16.000.000 de dólares. El equipo sigue siendo competitivo y eso es lo que apostamos. Ser competitivos y hacer crecer a los chicos de abajo.>
-Entonces, Lanús es un modelo a seguir por parte de los clubes chicos y sin poderío económico suficiente...-Estamos entre las cuatro o cinco mejores, junto con Vélez, River, Boca y San Lorenzo. Ahí están los mejores del fútbol argentino, sin dudas.
-Ramón, usted pone a River, Boca y San Lorenzo como buenos a la hora de trabajar en inferiores, pero distinto a Lanús por ese tema del poderío económico...-Ya sé, me vas a hablar de las presiones... Sí, son distintas. Hay que partir de la base que la profesión de técnico es de alto riesgo. El resultado está por encima de todo y parece que cada partido es una batalla. Desgraciadamente, los que trabajamos de esto tenemos que aceptar que es así y todo lo bueno que hacés, cuando perdés un par de partidos, no sirve para nada. Pero los técnicos tenemos que plantearnos objetivos y tratar de llegar al final cumpliéndolos. Si no se puede, será por la locura en la que están todos inmersos en este fútbol de hoy en día.
-River, Boca o San Lorenzo buscan ser campeones... �Lanús?-Yo cumplí casi todos los objetivos. Por ejemplo, hoy lo vendieron a Archubi, que yo traje de inferiores. Lo propio pasó con Leto, Valeri, Biglieri, Aguirre, Pelletieri. Sacando Bossio, Graieb y un par más, a todos los que están en el plantel, los dirigí en inferiores. Obviamente, dejando de lado los refuerzos.
-�Es una ventaja haberlos conocido de chicos para luego dirigirlos en Primera?-No sé si es tan así. La ventaja la tenés. Si hay un plantel con jugadores de inferiores, yo tendré una ventaja sobre cualquiera. Antes de mí, estuvo Pipo Gorosito y luego Ramaciotti. Ellos no tuvieron la ventaja de conocer a los jugadores como yo, porque los había tenido abajo. A veces es bueno, pero no siempre.
-�Cuánto dura un proceso futbolístico, hay un tiempo base, Ramón?-Los procesos se cortan en el fútbol argentino por diferentes motivos. Hace dos años que estoy. En ese período, salimos subcampeones, clasificamos y estamos jugando la Sudamericana y vamos a jugar la Libertadores. Pero la realidad es que, en un año, se fueron seis jugadores clave. Primero fue Gioda, luego Romero, Leto, Fabbiani, Archubi... Entonces, los procesos vuelven a empezar y a veces no alcanzan a terminar.
-Volvamos al tema de las presiones...-Nosotros estamos bien, pero hay que ganar. El objetivo uno no es salir campeón, pero tenemos que hacer una buena campaña, si no, no sirve. River y Boca tienen otras presiones, pero también cuentan con otros jugadores. No es lo mismo jugar con 30 ó 40 mil personas a tu favor y con un nivel de jugadores superior, por una cuestión económica, que hacerlo como los clubes chicos.
"El nivel es bajo porquelos buenos están afuera"
-�Se acható el nivel del fútbol argentino, Ramón?
-Creo que por la gran cantidad de jugadores fuera del país, que lo hacen competitivo pero para abajo. Los buenos se van y el torneo local se nutre de los que quedan. Por eso, es bueno sacar jugadores de abajo.>
-Es lo ideal, pero con la televisión y alguna otra cosa se pueden manejar los presupuestos.
-Mundialmente es así, pero cuando el fútbol se hace muy friccionado es porque la categoría de jugadores ha bajado. Los jugadores son los que marcan la diferencia, pero cuando los niveles son bajos la táctica y la parte física pasa a jugar un papel preponderante. Y allí es donde entran a tallar el técnico y el preparador físico. Pero quedáte tranquilo porque los buenos jugadores siempre fueron, son y serán determinantes. Lo que pasa es que los que son buenos en serio, juegan una decena de partidos y ya los venden.