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César Benítez - cbenitez@ellitoral
Buenos Aires (Enviado especial).-"La situación que vive el mercado de los fabricantes de motores es realmente excitante y traigo el pedido de dos o tres terminales que me llamaron esta semana para que nos reúnamos porque necesitan más piezas y producción para poder sostener sus planes de desarrollo". Esta frase del Ing. José Luis Basso, presidente de Afydrem (Asociación de Fabricantes y Distribuidores de Repuestos Motor) en el discurso de apertura marca el estado de ánimo de los empresarios del sector.
"Hay cosas de las que no me quiero sustraer y tampoco me quiero olvidar de aquel momento que pensaba que estábamos delirando cuando decíamos desde nuestro congreso: se puede, sí al desafío. Nosotros aceptábamos que la Argentina tenía valores para defender sus industrias porque creíamos fundamentalmente en nuestros empresarios, técnicos y obreros", evaluó el empresario rafaelino, presidente del Grupo Basso e integrante del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA).>
"Me regocijaba en un congreso que tuvimos en Rosario el miércoles pasado, tratando de evaluar este tema productivo cuando los disertantes explicaban que el 80% del comercio es intraterritorial. Por eso me van a entender cuando yo digo que no me gusta presidir una empresa -Basso SA- que exporta el 90% de sus productos porque estamos sujetos a valores que nosotros no podemos controlar".>
En ese sentido, dejó en claro que la realidad argentina "es diferente" y rescató el papel de los rectificadores porque "muchos, entre los cuales me incluyo nos formamos en esas escuelas que eran los centros de desarrollo de las fábricas automotrices. Ellos traen a la Argentina las nuevas tecnologías que en una empresa del interior tienen que ir a buscarla a París o Detroit, donde seguimos siendo extranjeros".>
Basso se manifestó de manera contundente cuando advirtió que "nunca hicimos caso de algunos consejos para que nos lleváramos nuestras plantas industriales a Brasil o adonde fuera".>
Por su parte, el presidente de Fira 2007, Ing. Alberto Rinaldini, elogió esta nueva edición que se desarrolla en el Centro Municipal de Exposiciones en Recoleta y de la que participan empresas autopartistas de Rafaela y Santa Fe. Además, sostuvo que "fue un desafío después de 10 años que tenga continuidad esta feria que es la más de Latinoamérica. Es el motor de la economía porque da trabajo a muchas familias", explicó con un tono optimista.
Más adelante rescató las charlas y disertaciones como así también el empeño de los expositores que "son de un nivel internacional", señaló.>
Mientras que Juan Carlos Lascuraian, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), señaló con énfasis que "hoy nos ocupamos de producir" y vaticinó que "si bien estamos cerrando una etapa -en referencia al mandato del presidente Néstor Kirchner- pero no el modelo económico".>
Finalmente, los discursos tuvieron su fin con la palabra del subsecretario de Industria de la Nación, Lic. José Luis Díaz Pérez, quien llevó los saludos del ministro de Economía, Miguel Peirano, quien no pudo asistir por su nutrida agenda, funcionario que tiene una fluida relación con la industria autopartista.>
"Si bien hay cosas que cambiar y corregir, ratificamos el rumbo en material industrial porque lo mejor aún está por venir", remató el funcionario nacional que después recorrió junto a los organizadores la feria y preguntó con detenimiento sobre algunas novedades tecnológicas del sector.>
También participaron del acto el Dr. Marcelo Elizondo, director ejecutivo de la Fundación Exportar; Horacio Rieznik, jefe de Gabinete de la Secretaría de Industria la Nación y el secretario de Industria de la provincia de Santa Fe, Mauricio Caussi.>
La primera edición de Fira se llevó a cabo entre los días 14 y 17 de agosto de 1997 en los pabellones Celeste y Violeta del predio ferial de Córdoba. La cantidad y calidad de las empresas expositoras (65 empresas), superó ampliamente las expectativas creadas, y dejó muy contentos a los más de 2.500 visitantes.
Fira se caracterizó por ser una feria monográfica, y mostró todos los elementos involucrados en la reparación del motor -repuestos, máquinas de rectificación, herramientas e instrumentos de medición-. El éxito de esa primera edición, dejó las puertas abiertas para que Fira creciera abruptamente y llegara a ser el éxito de hoy en la que participaron 140 expositores.