Trágico terremoto en Perú
Saqueos y desesperación por la ayuda
La bronca imperaba hoy entre decenas de miles de damnificados, que tres días después del sismo en Perú que dejó más de 535 muertos duermen en las calles a la espera de una ayuda humanitaria que llega con cuentagotas, mientras se multiplican los pillajes, la inseguridad y el descontento popular. Desesperación e impotencia son los sentimientos dominantes entre los miles de desamparados que deambulan por las calles de Pisco, la más afectada por el violento terremoto, pidiendo por ayuda, la que llega en cuentagotas. Enviaron 600 militares a la zona. El panorama desolador se complica porque la tierra sigue temblando.
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