Fue el martes por la mañana. Técnicos de la EPE, acompañados por efectivos policiales, llegaron por sorpresa al country Ubajay, ubicado en la zona de la costa.
Para algunos, la presencia de los operarios de la EPE no causó mayor preocupación. Pero, para otros vecinos, desató una verdadera señal de alarma: "Hubo quienes se encerraron en sus casas y no abrieron las puertas, a pesar de la presencia policial", dijo un testigo directo de los hechos.
Lo cierto es que los técnicos de la empresa revisaron 113 viviendas del country y detectaron que en catorce de ellas se estaba hurtando energía. "Podemos decir que en el 13 % de las casas controladas se detectaron situaciones irregulares", dijo a El Litoral Dante Adalia, funcionario de la EPE y responsable del área encargada de luchar contra el "fraude energético".
"Resulta indignante que propietarios de casas que valen más de medio millón de pesos roben 100 pesos por mes, sabiendo que esto perjudica a todos", insistió.
Incluso, en un caso particular, los técnicos pudieron observar cómo el filtro de una pileta se detuvo en el momento en que desconectaron un cable que iba directamente al tendido público.
"Lo bueno es que el 87 por ciento de la gente que vive en el country es honesta. Lo malo es que existe una minoría de ladrones", remarcó Adalia, quien agregó: "Y luego se escandalizan cuando hablan de los enganchados de los barrios marginales".
El funcionario calculó que los dueños de estas casas deberán pagar aproximadamente 8 mil pesos y, además, tendrán que enfrentar causas judiciales.
"Se trata de fraudes flagrantes porque los detectamos en el momento en que robaban energía", resaltó.
Adalia explicó que "estas situaciones están muy relacionadas con los cortes de luz que se producen en momentos de mucho frío o mucho calor, porque el consumo se incrementa de manera irracional y termina afectando nuestras instalaciones.
"De allí -agregó- que sea muy importante que los vecinos comprendan la gravedad del problema y no duden en denunciar a los ladrones" (Ver El dato).
Adalia remarcó que "en las empresas de energía que están privatizadas se cuenta con un inspector cada 4 mil clientes. La EPE tiene un inspector cada 15 mil clientes, pero, gracias al esfuerzo de nuestros operarios, estamos disminuyendo el fraude en toda la provincia".
A los propietarios de estas 14 viviendas del Ubajay se les iniciarán causas judiciales por el presunto delito de fraude a la administración pública.
A principios de agosto pasado, tres electricistas fueron detenidos durante dos días por orden de la Justicia en otros operativos antifraude. Ése fue el resultado de una larga investigación, que incluyó interceptar, con orden judicial, líneas telefónicas de los profesionales. Se constataron al menos 24 viviendas con los medidores "tocados" con el objetivo de engañar a la EPE y abonar menos en las boletas bimensuales.
Claro que estas medidas no terminaron con los electricistas. De hecho, los 24 propietarios de las viviendas investigadas también debieron rendir cuentas ante el juez de Instrucción José Manuel García Porta como presuntos responsables del mismo delito.
Pérdidas anuales.
La pérdida anual de la EPE por enganchados y por fraude representa entre 50 y 60 millones de pesos. Del total, el 60 % corresponde a personas que están en condiciones de pagar por el servicio, mientras que el resto se trata de hogares de bajos recursos.
Dante Adalia explicó que "en el último año y medio, la EPE recuperó 54 millones de pesos por energía consumida, pero no registrada".
Cuando se detecta un domicilio donde se realiza un fraude, el propietario debe pagar "un año para atrás" el promedio de energía robada que se registró en el momento del control.
Denuncias.
La EPE cuenta con un par de espacios alternativos donde se pueden realizar denuncias anónimas sobre presuntos casos de hurto de energía. A través de Internet, en la página www.epe.santafe.gov.ar. Otra posibilidad es llamar al 0800-5550083. Resulta importante destacar que las pérdidas de la empresa por hurto de energía terminan siendo prorrateadas entre los clientes que sí pagan por el servicio.