Tiscornia niega acusaciones y culpa a una empresa española

DyN

Con un torbellino de palabras, Guillermo Tiscornia, el juez que comenzó a enfrentar su tercer juicio político, negó las acusaciones por mal desempeño y soborno y culpó a una "programada y cuidadosa estrategia" de la empresa que le imputó haberle pedido, a través de su padre, una coima de cuatro millones de dólares para frenar una causa que supuestamente la comprometía.

"En términos publicitarios es muy tentador endilgar una denuncia al padre de un juez", dijo Tiscornia, pero rechazó las acusaciones y subrayó que lamentablemente no hay filmación de la reunión que salpicaría a su progenitor. Sucede que, dijo, así se vería que en esa reunión el ex juez Agustín Tiscornia se limitó a recibir a unos empresarios españoles que querían invertir, con los que habló "de arte" y de "la realeza española", afirmó el suspendido magistrado en lo Penal Económico.

Aunque se esperaba que Tiscornia le diera un tinte político a las acusaciones en su contra -tras promover una indagatoria a la ministra de Defensa, Nilda Garré, y por las declaraciones que hizo sobre su desempeño la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner-, esta vez, al menos frente al Consejo de la Magistratura, su estrategia fue otra.

Se limitó a decirles a los periodistas que se sentía frente a un "pelotón de fusilamiento", mientras que a los consejeros les advirtió que las acusaciones eran "falsas". Señaló que si su procedimiento fue irregular, también lo habría sido el del fiscal que instruyó la pesquisa.

Pero, además, Tiscornia jugó una carta "oficial" en su favor: se respaldó en el dictamen que el 7 de junio pasado presentó la Aduana, en su rol de querellante en la polémica causa, para pedir la citación a indagatoria de los responsables de la empresa de juegos Codere con vistas a averiguar si pudo haber existido una `autoimportación' en el ingreso de cuatro máquinas tragamonedas al país.

Para Tiscornia, ese escrito demuestra que la investigación contra la empresa española "no es caprichosa" ni surge "de una maquinaria montada para extorsionar" a los denunciados.

"La parte querellante está acorralando a Codere y esto alimenta la cara sospechosa de que Codere forzó esta falsa denuncia -dijo ante los consejeros-. No es la primera vez que se pretende como estrategia que una causa pase a manos de otro juez con la sospecha de tener mejor suerte".

En ese sentido, Tiscornia denunció que Codere ya habría usado esta estrategia contra un juez que llevaba una causa por presunta estafa. Y también apuntó al supuesto "artilugio del apoderado legal de la firma, Hugo Wortman Jofre", el mismo que denunció a un fiscal de Morón (Adrián Flores) por el supuesto direccionamiento a un testigo que declaró contra el cura Julio César Grassi, en una causa por presunta corrupción de menores.