De la Redacción de El Litoral
A raíz de una investigación por "estafas reiteradas" por la que ya fue indagada una abogada de la ciudad, la Justicia busca descifrar si hay terceros involucrados que conocían las supuestas maniobras delictivas. Para ello, el juez de la causa sigue la pista de una importante cantidad de cheques, cuyos titulares serían citados a declarar próximamente.
El expediente se originó cuando un grupo de acreedores particulares que dicen haber sido afectados en sus finanzas y estafados en su buena fe, denunciaron en fiscalía a una conocida abogada del foro local.
Reconocen haberle prestado dinero a cambio de jugosos intereses, pero que nunca les fue devuelto el capital inicial. Una quiebra, transformada en concurso de acreedores, dejaría sin cobrar a los prestamistas.
Por lo pronto, el juez Diego Andrés De la Torre -Instrucción Penal Séptima- está tratando de localizar a los titulares de los cheques con los que operaba la profesional denunciada. Con ese fin se notificó a los bancos, para que remitieran las direcciones físicas de los dueños de las cuentas para así poder citarlos.
Fuentes tribunalicias aseguraron que se trataría de una cantidad importante de valores y que si bien las personas involucradas deberán comparecer ante el juez, esto no significa que estén acusados o imputadas de delito alguno.
Con respecto a los damnificados, podrían superar el centenar, de los cuales menos de 20 decidieron accionar legalmente. Ocurre que muchos temen que a raíz de la investigación, la Justicia también ponga la mira sobre ellos, como parte necesaria del funcionamiento de una supuesta "mesa de dinero", según relataron públicamente en mayo de este año.
En cuanto al modus operandi de la mujer, se supo que a cambio del efectivo entregaba pagarés, de escaso valor en la instancia formal que se tramita en el Juzgado en lo Civil y Comercial N° 3, del juez César Daniel Cantero.
Tras la requisitoria de instrucción solicitada por la fiscalía N° 1, el juez indagó a la abogada que continúa imputada. Los damnificados la acusan de colocar su dinero en "una mesa de dinero", que a diferencia de otra actividad particular, rozaría la ilegalidad.
Lo cierto es que quienes ahora denuncian una supuesta maniobra fraudulenta recibían todos los meses intereses que llegaron a ser hasta diez veces más altos de los pagados por la banca oficial, lo que también hace suponer un riesgo mayor a la hora de operar.
Los hechos hasta aquí presentados despertaron no poco encono en las partes enfrentadas. Tanto es así que hasta hubo amenazas de muerte para la profesional, a quien le balearon el frente de la casa. Por ese episodio la Justicia ordenó la colocación de un centinela en la puerta de su domicilio y comenzó a rastrear el origen del atentado.