Análisis
Estado, Artistas y Público
Por Mgter. Damián Rodríguez Kees (*)

En el campo de las artes, algunas de las consecuencias de la llamada globalización económica de finales del siglo XX han sido la fragmentación de los públicos, la falsa percepción de un libre acceso a la información y la idea ficticia de la capacidad de elección. La abundancia de canales de televisión, de frecuencias radiales, de espectáculos vinculados al mero entretenimiento, forma parte de la lógica consumista del impersonal mercado que, como herramienta del poder hegemónico, provoca una ilusión de democracia en el acceso a los bienes culturales. Pero la esencia del arte y su necesidad de reflexión y comunicación profunda, va a contramano de esta lógica. Es así como existe un mundo creativo escamoteado desde los medios de comunicación y marginado por el saber práctico de la misma sociedad. Para la mayoría de los ciudadanos es más fácil aceptar lo dado por hecho y validado por dichos medios que asumir el riesgo de vincularse con lo desconocido o poco frecuentado por las pantallas y el dial.

El Estado, entonces, tiene la obligación y no el eventual mérito de generar espacios que establezcan una distancia crítica a la lógica mencionada y democratizar el acceso a todos los bienes culturales, estrechando los vínculos entre los artistas y el público, propiciando el debate y el crecimiento conjunto, favoreciendo la concepción del arte como objeto de conocimiento y reflexión sobre lo que somos y deseamos ser.

En este sentido, la política cultural de la UNL generó espacios alternativos a aquella lógica del "sentido común", vinculando estrechamente al arte con procesos educativos. Podemos mencionar, a manera de ejemplo, a la Comedia Universitaria, que además de realizar espectáculos de excelencia, los actores toman contacto (en forma rotativa y por concurso) con los mejores directores del país, incorporando conocimiento para luego transmitir a sus pares y alumnos; la Bienal de Arte Joven, donde el público puede ir convocado por una disciplina pero se involucra en un espacio multidisciplinar y descubre nuevos lenguajes; un Museo de Arte Contemporáneo con permanentes visitas de escuelas, conciertos acompañados por cursos de perfeccionamiento, etc.

Con un pensamiento similar, la próxima gestión cultural municipal intentará apoyar y dar mayor visibilidad a la producción artística local, propiciar la circulación de los bienes culturales y su libre acceso, generar públicos activos, comprometer a instituciones, organismos, grupos de artistas, a formar parte de un proceso colectivo de educación y autoeducación en el que el arte sea una herramienta indispensable para la inclusión social y la construcción de ciudadanía, en la que cada individuo pueda decidir no por omisión sino por la verdadera capacidad de opción que da el conocimiento.

(*) Director de Cultura de la UNL. Próximo Secretario de Cultura de la Municipalidad de Santa Fe.