La calificadora de riesgo Standard & Poor's destacó ayer en un informe el nivel de crecimiento de la economía argentina, aunque advirtió que los superávits fiscal y de cuenta corriente "están siendo erosionados, aumentando así el riesgo de regresar a la volatilidad en el desempeño económico de décadas anteriores".
En un artículo de su analista Joydeep Mukherji, de cara a la próxima asunción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sobre los "Desafíos que enfrenta el nuevo gobierno argentino", se pondera que "la economía argentina ha crecido más rápido de lo esperado en los últimos años, con un PBI que probablemente se expanda alrededor del 8 por ciento en 2007".
"Sin embargo, tanto el superávit fiscal como de cuenta corriente, los dos pilares de la confianza de mercado en los últimos años, están siendo erosionados, aumentando así el riesgo de regresar a la volatilidad en el desempeño económico de décadas anteriores", añadió Mukherji.
El analista de la consultora privada también alerta sobre los desafíos económicos que enfrentará el nuevo gobierno nacional, "resaltando las crecientes tensiones a la que está sujeta la economía del país, en particular la inflación, y que podrían socavar la estabilidad y la confianza en el largo plazo".
Expresa más adelante que "los resultados de la reciente elección para presidente y parlamentarios en la República Argentina implican una continuidad de las políticas económicas. El nuevo gabinete incluye muchas caras conocidas, lo que indica que un equipo parecido continuará conduciendo el rumbo del país", destaca el análisis.
En particular acerca del designado ministro de economía del futuro gabinete de Cristina, Martín Lousteau, señala la consultora que "disfruta de un amplio respeto, pero está por verse cuánta influencia tendrá en las decisiones fiscales y financieras importantes" del país, en clara alusión al poder que aún detentan el ministerio de Planificación y la propia Casa Rosada.
"No esperamos grandes cambios en las políticas económicas, pero eso no implica que todo seguirá igual. Cristina Kirchner enfrenta una serie de desafíos diferentes a los que enfrentaba su marido cuando asumió el cargo en 2003 en el medio de una crisis económica", agrega.
En ese sentido, destaca que "el desafío del nuevo gobierno es corregir las políticas fiscal y monetaria al mismo tiempo de sostener el crecimiento del PBI. En los próximos años, la continuidad de una inflación elevada y una probable desaceleración del crecimiento del PBI complicarán el manejo macroeconómico".