De la Redacción de El Litoral
Dos hombres están siendo buscados por la policía, con pedido de captura expedido por la Justicia de Instrucción, acusados del asesinato de un ex presidiario ocurrido el mes pasado, en una precaria vivienda del barrio Santa Rosa de Lima.
Mientras tanto, otras dos personas implicadas en el crimen (Aguirre y Rebecchi) recuperaron su libertad a mediados de marzo por el mismo hecho, dado que no se pudo concluir que fueran ellos los responsables del ataque.
Sin embargo, tampoco existen elementos para desvincularlos completamente del expediente, por lo que el juez de Instrucción Séptima, Diego De la Torre, resolvió otorgarles la "falta de mérito" el 14 de marzo. Esto implica que ante una nueva acusación o prueba en su contra, podrían ser requeridos nuevamente como imputados.
Ambos fueron indagados la primera semana de marzo por la muerte de Julio César Segovia, pero ninguno de ellos reconoció su participación en el caso.
Por otra parte, se supo que parte de la decisión de liberarlos estaría basada en que durante el tiempo que estos hombres estuvieron detenidos, llegaron a oídos de la Justicia los nombres de otros dos sujetos que, estos sí, serían los autores materiales del hecho.
La pareja criminal está identificada y tiene pedido de captura por el homicidio ocurrido la tarde del 8 de febrero, en una precaria construcción, ubicada en Corrientes y pasaje Mitre, del barrio Santa Rosa de Lima.
Un llamado anónimo alertó al personal de la Subcomisaría 2da. sobre lo ocurrido en la vivienda, donde minutos más tarde hallaron el cadáver de Segovia con golpes en la cabeza y dos disparos en el pecho de calibre 32.
La víctima tenía 42 años, vivía en Santo Tomé, y hacía poco que había quedado libre, tras cumplir una condena por un grave delito.
Si bien en un primer momento se creyó que fue una pelea entre vecinos, los investigadores de la Sección Homicidios pronto evaluaron otras posibilidades. El primer detenido fue un hombre apodado "Morci", dueño de la casa donde ocurrieron los hechos y prófugo desde ese día.
Lo capturaron el 29 de febrero al mediodía, en avenida Freyre y Obispo Gelabert. Para sorpresa de la policía, el detenido aseguró no saber nada de lo sucedido y dijo que había pasado los últimos seis meses en una isla del Paraná.
A principio de marzo, los agentes de la Sección Homicidios se dirigieron hacia una vivienda de calle Gaboto al 1900, donde apresaron a un muchacho de 18 años, que también estaba entre los sospechosos. Al parecer, ninguno de los dos tuvo relación directa con el crimen.