Deportes: DEPO-05
Los tatengues vieron cómo su fútbol se esfumó en ese manto espeso e irrespirable que inunda Buenos Aires...
Mucho humo pero Unión no aportó ni una llama
Perdió con Ferro, está afuera de la promoción, jugó un partido flojo aunque pudo haberlo empatado. Dejó una imagen que desconcierta y explica por qué nunca pudo pegar un salto de calidad en este torneo.

No hay un solo equipo capaz de pegar el salto en este torneo, salvo los tucumanos. El resto -Godoy Cruz incluido- está metido dentro de la bolsa de la mediocridad. Esa misma mediocridad que embarga a un Unión que no parece alcanzar una mediana estatura futbolística. Unión ni siquiera es capaz de repetir algunas actuaciones que debieran ser constantes; ejemplos: la de Córdoba, ante Belgrano, o la de Isidro Casanova ante Almirante. Si Unión consiguiese ese tipo de actuaciones -que no fueron brillantes y lejos estuvieron de serlo, pero sí tuvieron solidez y una entrega descomunal-, seguramente no perdería partidos como el de ayer, frente a un rival con limitaciones, ordenado pero carente de atributos suficientes como para evitar que Unión, al menos, se llevase un punto.

Estas son las actuaciones que transforman a Unión en un equipo poco confiable. ¿Por qué?, porque siempre queda la sensación de que algo le está faltando. Y por eso es que no consigue esa "rachita" de tres triunfos consecutivos tan necesaria. La consiguió Godoy Cruz y por eso está segundo. Basta con recordar que cuando Godoy Cruz vino a Santa Fe para ganarle a Unión, la campaña de los dos era muy pareja. El partido era en el 15 de Abril y Unión venía de una actuación promisoria en Córdoba. Sin embargo, perdió y el que pegó el salto fue el rival. Así se dio siempre, desde que empezó la temporada. Es el destino de un equipo que no termina de definirse. No en lo táctico, tampoco en lo estratégico; sí en lo emocional. Falta un plus, ése que tienen aquéllos equipos que llegan a un determinado sitial, lo atesoran y sólo piensan en seguir subiendo, nunca en bajar. Que los jugadores son los primeros en querer ganar y triunfar con la camiseta de Unión es algo indiscutible. Mucho más este plantel, integrado por una amplia mayoría de jugadores del club. Pero siempre está rondando la idea de que hay limitaciones y también sobrevuela la sensación de que hasta aquí se llega, que hay un techo para varios y que el crecimiento futbolístico se puede dar en algunos, pero no en todos.

Ausencias que se notan más de la cuenta

A Unión le pasa lo que a casi todos los equipos del fútbol argentino: parece que los que están afuera son irreemplazables. Pero, en este caso, hay razones suficientes para pensarlo y hasta para demostrarlo. Unión es un equipo sin jugadores desequilibrantes, de ésos capaces de inclinar un partido; no de ganarlo por sí solo, pues si no, estaría jugando en Primera, pero sí de marcar algún tipo de diferencia futbolística a favor de su equipo. Unión no tiene un jugador así, pero tiene a dos que, comparados con el resto, son "distintos". Hablo de Marcos Flores y el Coqui Torres. En el primero de los casos, jugando como enganche tiene la libertad para tirarse lo más atrás que quiera para entrar en contacto con la pelota. Si Marcos Flores tiene dos referencias arriba (como las tuvo con Pereyra y Zárate en el partido ante la CAI), adquiere trascendencia. Y con el Coqui Torres pasa lo mismo, porque ahí es donde se observan las mayores diferencias entre el titular y el suplente que entra, aún atendiendo a un detalle que resulta ineludible, y es que Goicoechea no tiene continuidad y cada vez que juega carga con dos mochilas bastante pesadas: una es la de reemplazar a Jorge Torres, y la otra es la de demostrar que tiene suficiente nivel para jugar en la primera de Unión, cuestión que, por el momento, no ha podido conseguir.

Ayer, Unión no tuvo dos jugadores que, evidentemente, se sienten a la hora de jugar. Con Flores y Torres adentro, quizás Zapata no se fastidie tanto por querer correr, meter, recuperar y, por si esto fuera poco, tener la obligación también de jugar. Y con un esquema con dos delanteros, las posibilidades de juego para ambos sería mayor con dos o tres jugadores que abastezcan a los delanteros y no que se espere algún error del rival o un pelotazo para que se genere una situación de peligro.

Así llegó Unión: a los "ponchazos"

Es cierto que se pudo empatar; también es cierto que Ferro ganó porque ejecutó muy bien una jugada de pelota quieta (otra vez le hicieron un gol por esa vía a Unión, tal cual ocurrió con los dos que le marcó Rafaela), pero que poco y nada hizo, además de ese gol, para justificar la victoria final. Pero no crea que el balance final es muy beneficioso para Unión a la hora de rescatar oportunidades de gol como consecuencias de maniobras bien hilvanadas. Hubo un cabezazo de Zárate apenas iniciado el partido que se generó en un centro de Serrizuela; la de Weiner en el travesaño fue porque Ferro jugó mal al offside y tras un rebote le quedó al punta rojiblanco, que definió bien pero sin suficiente puntería; en tanto que hubo otro remate de la "Chancha" que se fue muy cerca del palo, que también se produjo por "pifias" o desinteligencias del rival.

Unión jugó muy bien los primeros 10 minutos del partido y después se fue desinflando en forma inexplicable, perdió recuperación en el mediocampo, no tuvo juego, los delanteros quedaron aislados y la defensa se quedó sin reacción en la jugada del gol de Ferro. Ese pasaje hasta el final, mostró lo peor de Unión en el aspecto defensivo, sobre todo por el sector de Fontana, absolutamente desbordado por la inteligencia de Tonetto y Castellani, los mejores jugadores de Ferro.

En el complemento, Assef fue un espectador de lujo, es cierto, pero Unión tampoco tuvo demasiada claridad para complicar a un equipo que no daba ninguna muestra de seguridad en el fondo. Mejoró Fontana, pero no hubo desbordes por derecha; levantó un poco Weiner, se animó Zapata cuando fue a jugar por izquierda y terminó apretando cuando entró Márquez y el equipo se paró con tres arriba. Pero no fue suficiente. En realidad, si Unión habría tenido un poco de precisión en alguna aproximación y empataba el partido, estaríamos hablando de un marcador justo. Pero convengamos que ni siquiera el punto se habría cotizado lo suficiente. Una cosa es rescatar un empate, como Unión lo hizo ante Almirante Brown o Belgrano, en partidos duros, complicados y en canchas, como en Córdoba, con 20.000 personas en contra; y otra cosa es Ferro y el partido de ayer. Ferro, porque es un equipo limitado al cual, evidentemente, Trullet le está sacando mucho jugo (ha ganado varios partidos y empieza a ver con mayor limpieza el panorama para quedarse en la Primera B Nacional). Y el partido, porque con Almirante y Belgrano, Unión tuvo una actitud, una entrega y una respuesta futbolística ante las adversidades muy superior a la de ayer. Eso, solamente, le habría bastado para empatar y hasta para ganar en una tarde con mucho humo y con un Unión que se fue confundiendo en las tinieblas de su intrascendencia.

Los porteños exageran pero ahora tienen razón

Se les debe hacer muy difícil a los porteños vivir, por estas horas, en una ciudad invadida por el humo. Y no es exclusivamente por las dificultades producto de la escasa visibilidad, sino por las consecuencias que, para la salud, trae el hecho de respirar humo durante las 24 horas del día, con índices muy cercanos a lo tolerable.

Irritación de ojos y sequedad y picazón de garganta, son algunos de los síntomas que sienten los habitantes de la capital. Algo que, inclusive, hasta motivó interconsultas y prevenciones por parte del médico del plantel de Unión, el doctor Battaglia, y el preparador físico, el profesor Meoni.

Unión tuvo un viaje relativamente tranquilo el viernes, cuando partió pasadas las 14 y llegó a Buenos Aires a las 21.30. Se complicó un poco anoche, ya que la delegación emprendió el regreso a las 18.10 -hubo que esperar que Fontana cumpla con el antidoping- desde la cancha de Ferro, llegando a nuestra ciudad a las 3.20 de la mañana de hoy. ¿Los motivos?, más allá de un pequeño desperfecto en el micro, que se solucionó con rapidez, hubo varios cortes, fundamentalmente en la autopista Santa Fe-Rosario, que anoche estaba inhabilitada durante un largo tramo.

A propósito del antidoping, parece un despropósito que se haya elegido este partido para hacerlo. La AFA debió tener en cuenta los posibles inconvenientes que iba a tener la delegación rojiblanca en su regreso y desentenderla de ese trámite. La cuestión es que en lugar de partir a las 17.30, lo hizo 40 minutos más tarde porque hubo que esperar que Fontana cumpla con el requisito.

No quería jugar

El "Tatita" Brown dejó amigos en Santa Fe. Tantos, que saludó a muchos ex compañeros del plantel, a pesar de que estuvo en Santa Fe en la temporada 2003-2004, en el primer año de Unión en el ascenso luego de haber perdido la categoría. Antes del partido, dijo que "en estas condiciones no se puede jugar. Me parece que el aire que se respira es nocivo, dificulta la visión y complica la respiración. Yo creo que la AFA debió prever esta circunstancia. Es una opinión muy particular, porque a pesar de que se va a ver, las condiciones son totalmente anormales. A esta hora -estas palabras de Brown se escucharon antes del partido- de la tarde, el humo está bajando y ya le dije a Hernando, nuestro arquero, que tenga cuidado". Seguramente, la opinión del actual defensor de Ferro fue compartida por muchos. No obstante, a la hora de inicio del partido las condiciones mejoraron un poco y se vio bien.

Mil personas y 101 años

Con poco más de 1.000 comensales, gran colorido, mucho show, buena comida y alegría -opacada un poco por la derrota del equipo por la tarde-, Unión festejó anoche sus 101 años con una gran cena que se sirvió en el estadio cubierto Ángel Malvicino. Una perfecta organización, la actuación de grupos musicales (entre ellos, Los Ranser y Sandunga), videos y muchas sorpresas constituyeron el plato fuerte con el que Unión volvió a congregar a su gente para celebrar el nuevo aniversario de la institución, cumplido el 15 de abril. El presidente Juan Vega hizo uso de la palabra y uno de los más ovacionados de la noche fue el "Loco" Marzo, verdadero ídolo tatengue.

Estos dos afuera, es demasiado

Jorge Torres y Marcos Flores se quedaron afuera. Uno, el "Coqui", porque se desgarró ante la CAI y tendrá para un par de partidos más sin jugar. El otro, Marcos Flores, porque llegó a las cinco amarillas y reaparecerá el domingo ante Tiro Federal. Para los problemas que tiene Unión a la hora del manejo de la pelota, estas ausencias se hacen notorias. A ésas hay que sumar la de Pereyra, que también venía de jugar un buen partido ante la CAI (con gol incluido) y que padece una ruptura fibrilar que lo obligará a tener una semana con algunos cuidados, para saber si llega al domingo. No es excusa, pero son bajas que se sienten. Al menos, eso pasó ayer...

Dos veces en los palos

Unión no tuvo muchas situaciones claras de gol, pero hubo dos que podrían haberle dado el empate. Una de ellas fue la de Weiner, que recibió un mal rechazo, quedó solo ante Hernando y estrelló la pelota en el travesaño. La otra fue de Zárate, que remató violentamente; la pelota rozó el poste y se fue afuera. También hubo una de Zárate en el primer tiempo, apenas empezó, cuando cabeceó con cierta dificultad un centro de Serrizuela y salió muy cerca del poste derecho. Si hubiera ido al arco, Hernando sólo habría hecho "vista".

Ferro 1 - Unión 0

Cancha: Ferro.

Árbitro: Mauro Giannini.

Ferro: Hernando; Catalán, Brown, Santiago Rodríguez; Lillo, Ferreyra, Carabajal y Tonetto; Castellani; Bender y Monje. AS: Armani. Estuvieron en el banco: Walter Gómez, Castano, Bertero. DT: Carlos Trullet.

Unión: Assef; Fontana, Mosset, Vera y Yacob; Urresti, Zapata, Serrizuela y Jorge Torres; Weiner y Zárate. AS: Ojeda. Estuvieron en el banco: Gold Betig, Pérez y Sartor. DT: Claudio Gugnali.

Gol en el primer tiempo: a los 37 min, Rodríguez (F).

Cambios: en el segundo tiempo, a los 10 min, Casanova (U) por Goicoechea y Federico González (F) por Bender; a los 31 min, Márquez (U) por Urresti; a los 34, Testa (F) por Ferreyra; a los 39, Arrúa (U) por Weiner; a los 44 min, Santiago Fernández (F) por Castellani.

Incidencias: en el segundo tiempo, a los 33 min, expulsado Yacob (U) por doble amonestación.

Amonestados en Unión: Fontana, Yacob, Urresti, Zapata y Serrizuela.

Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Buenos Aires)