Sucesos: SUCE-04 No hay detenidos por la muerte del chico Amati

De la Redacción de El Litoral

Hasta hoy, la Policía no había podido dar con el escondite del principal sospechoso del crimen del jugador de fútbol de las inferiores de Colón, Sergio Marcelo Amati.

A pesar de la intensa búsqueda, con nombre, apellido y hasta con un apodo nada envidiable -le dicen "Caca de mono"-, el supuesto homicida del joven de 18 años pasó la última semana prófugo, evitando todos los controles.

Si bien en un momento fuentes cercanas al caso supusieron que el mismo "Caca de mono" sería uno de los asesinos del presidiario al que le vaciaron el cargador de un arma de puño en la cara el último viernes, estas sospechas quedaron descartadas.

En cambio, sí existen motivos para creer que, una semana atrás, el sujeto señalado habría interceptado a Amati, quien caminaba por las calles de barrio San Lorenzo junto a su novia. Un ataque al parecer inmotivado habría desatado una pelea a mano limpia entre los dos muchachos, pero, al verse perdido, el agitador sacó un revólver y comenzó a disparar contra el futbolista.

Alto recuerdo

Ocurrió al anochecer del viernes 11 de abril, en la esquina de General López y Lamadrid, del barrio San Lorenzo. El joven jugador de Colón de la 5ta. división de AFA recibió tres disparos, uno de ellos, fatal. Amati falleció pasadas las 11 de la noche en el hospital Cullen.

Tras las primeras versiones del caso, familiares de la víctima salieron por los medios a desmentir la versión del intento de robo, que habría denunciado la novia del chico. En cambio, dijeron que Sergio trató de defender a la joven del ataque del matón.

La muerte de Amati -proveniente de una familia de trabajadores, oriundos del complejo Fonavi, del barrio Centenario- conmovió al ambiente del fútbol local.

Sus compañeros de división se enteraron de la tragedia en el viaje de vuelta del partido con Vélez Sarsfield, en la Villa Olímpica. En tanto, el presidente de Colón, Germán Lerche, que estaba con el equipo de primera que concentraba en Paraná, volvió a la ciudad para acompañar a la familia en el difícil momento.

Su entrenador Javier López, director técnico de la 5a. División de Colón de AFA, recordó a Sergio como "un chico especial, algo introvertido, pero muy buen compañero e integrado al grupo".