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El sacerdote Julio Grassi sumó un procesamiento por abuso y corrupción de menores en la denominada causa Calafate, a menos de dos meses de tener que enfrentar el juicio oral por el caso de los vejámenes que habrían sufrido chicos de la Fundación Felices Los Niños que estaban a su cuidado. Se trata de un desprendimiento de la causa principal que se sustanció en esa provincia por hechos ocurridos durante un viaje de la Fundación a la ciudad de El Calafate y en la única en la que el sacerdote aceptó realizarse una pericia psiquiátrica que lo habría comprometido.
Grassi había declarado el 27 de mayo último en esa causa para desmentir los hechos e impugnar esa pericia que lo asimilaba a un delincuente sexual, y se fue de Calafate convencido de un sobreseimiento porque creía haber hecho un descargo con pruebas que demostraban que esa acusación era "una causa orquestada por un ex empleado de la Fundación, enojado por haber sido despedido".
Sin embargo, el juez de El Calafate Carlos Narvarte resolvió el procesamiento al encontrar al cura prima facie "responsable del caso de abuso y corrupción" contra un joven que entonces era menor de edad. Y envió a las partes ayer por la tarde la resolución de 55 fojas, indicaron fuentes judiciales.
El muchacho, según otros asistentes a la Fundación, habría sido abusado en un gimnasio del predio municipal de El Calafate en el año 2000, cuando se alojó allí el grupo de la Fundación durante un viaje pastoral.
Al declarar ante la justicia de Santa Cruz, en 2003, el joven aseguró que no había sufrido vejámenes por parte del sacerdote, pero en julio de 2006, ante la Fiscalía de Morón, donde se sustancia la investigación principal contra Grassi, aseguró que en Calafate "no le pasó nada" pero "en la provincia de Buenos Aires sí".
Según explicó luego, dijeron fuentes judiciales, en Calafate habría vivido un primer acercamiento de lo que se concretaría después. Ahora, el caso se sumó a la lista de hechos que se ventilarán en el juicio oral y público a Grassi que comenzará el 19 de agosto próximo y donde también se analizarán presuntos acercamientos sexuales del cura con los chicos "Ezequiel" y "Gabriel".
El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón tendrá que decidir si Grassi es condenado por "abuso deshonesto agravado y reiterado en concurso ideal con corrupción de menores agravada sobre tres menores", lo que podría derivar en una condena a 25 años de prisión.
Aquellos hechos se ventilaron el 23 de octubre de 2002 a través del programa Telenoche Investiga (TI) y Grassi quedó detenido, hasta que el 21 de noviembre de ese año la jueza Mónica López Osornio dispuso su procesamiento pero le otorgó una libertad vigilada.
El caso llegó finalmente a juicio en medio de la tramitación de la causa en la que hubo amenazas a testigos, acusaciones de extorsión por parte de Grassi y del supuesto "apriete" a una de las víctimas, en un incidente que llevó a denunciar al asesor legal de Grassi, Miguel Ángel Pierri, y a dos jueces de menores.