Deportes: DEPO-03
Maradona pidió verlo a Mohamed antes de ir a la cancha
Amigos son los amigos...
Santa Fe se quedó con la imagen de un Diego amable, de muy buen ánimo y que se sacó fotos con todo el mundo. En la previa, un mano a mano imperdible con el "Turco" Mohamed. El "Bichi" Fuertes fue la otra referencia del "10" en Colón.

Darío Pignata[email protected]

El partido debía comenzar a las 19 y empezó casi una hora después. A la camioneta de Alejandro Mancuso, para llegar a la cancha, la tenía que escoltar la policía de Santa Fe y terminó siguiendo un coche particular, aunque con custodia policial, para llegar al Cementerio de los Elefantes. El responsable de la irresponsabilidad, en esta historia que tuvo como epicentro al jugador más grande de todos los tiempos, tiene nombre y apellido: Antonio Mohamed. Es que el "Turco" es amigo de Diego Armando Maradona. Pero amigo en serio, no para la gilada.

Entonces, no sorprendió que dentro de lo imposible que resulta para Maradona hacer algo "normal", habló y tomó mates con el "Turco" Mohamed, sus hijos y una banda de parientes más amigos durante una hora.

Como pasó en los últimos 30 años de su vida, Diego vivió encerrado las horas que pasó en Santa Fe. El noveno piso de las nuevas residencias del Castelar fue su laberinto. Ayer domingo se levantó tarde Ädespués de las 15Ä, almorzó lo que le tocaba en su inseparable dieta Ravenna, que ayer tenía reservada sopas fundamentalmente.

Mientras en el tradicional restaurante del Grupo Castelar su entorno terminaba de almorzar con el árbitro Gustavo Bassi y Alejandro Fantino, Maradona amanecía. Un detalle: siempre alguien de los suyos se queda al lado del "10". Entonces, vía radio de Nextel, llegó el pedido del más grande de todos los tiempos: "Tengo ganas de verlo al "Turco" Mohamed, tomar unos mates y hablar un rato al pedo...".. Y, como no podía ser de otra manera, sus pedidos son realidades. A las 17.30, con su particular abrigo para cabeza y cuello, Antonio Mohamed se hizo presente en el Castelar junto a sus dos hijos, un sobrino, su hermano, una banda de amigos Ätodos "quemeros"Ä y su representante Cristian Gabarnik. Debió esperar que Walter, el custodio de Diego y amigo personal de Cristian Gastón Castillo desde los 15 años, despejara la zona. Es que antes, varios de sus fans comenzaron a probar suerte con cada uno de los porteros de los 13 pisos de las torres del Castelar. Y en una acertaron: "Diego, por favor bajá que te queremos saludar". Entonces, antes de que subiera el "Turco" Mohamed, hubo que ajustar detalles en el piso 9 del "10".

Una hora de charla

Mohamed entró al apart de Maradona a las 17.45 y una hora después todos juntos emprendieron la marcha rumbo al Cementerio de los Elefantes.

Ä¿A qué hora tenemos que estar en la cancha, "Turco"? ÄA las seis y cuarto para empezar a las siete. Ahí me terminó de hablar el presi, que todo el estadio está esperando, pero no te preocupés que me parece que sin nosotros, no arrancan (risas...). Ä¿Qué hacemos, "Turco"?ÄArranquemos siete y media, así nos ponemos al día.Ese fue el diálogo inicial del "Turco" Mohamed con Maradona. El DT de Colón ingresó con sus dos hijos más pequeños y un sobrinito. Sobraban gritos, bromas y risas. El tele, como siempre, prendido en un canal de deportes en el plasma."Está en off side, "Turco"...es clarísimo", disparó Maradona. "No me queda claro, Diego, vamos a esperar la repe...", contestó Mohamed. "Pero no, fijáte la mano de Cassartelli, está en off side", aseguró Diego.Así, comenzaron a surgir las anécdotas, los recuerdos y el reloj no tenía piedad. A todo esto, los llamados de dirigentes y organizadores se repetían en todos los celulares. En la puerta el 9C esperaba Gustavo Bassi, su hijo y Juan Äun amigo que vino desde ChivilcoyÄ para sacarse "la foto" más buscada. "Quiero que mi hijo se la saque ahora, porque en la cancha va a ser un quilombo...", le dijo Bassi a El Litoral.

Alcanzáme la toalla

En un momento, con Mancuso de "cebador" oficial, los mates iban y venían. "Turco, aguantá que me afeito y me pego un baño, quiero que lleguemos juntos a la cancha de Colón", le dijo Diego. A todo ésto, la toma de tiempos de los organización estaba desvirtuada. Más de 50 minutos de atraso.

Mientras Mohamed y Mancuso, rodeado de una banda de seis amigos comunes, seguían contando anécdotas, Maradona se afeitaba con la puerta del baño abierta. "Qué hijo de p..., ¿te acordás?", gritaba el "10".

Ahí, entre tantas, Mohamed recordó la de México, cuando Diego fue invitado a la despedida de Hermosillo. Estando en el vestuario, antes de salir a un estadio con 50.000 espectadores, Maradona se dio cuenta que la camiseta oficial con su nombre le quedaba corta. "No juego, "Turco", no me queda bien esta camiseta", se encaprichó Maradona. "Tomá, ponéte la mía que estoy más gordo y dejáte de joder, que si vos no salís nos matan a todos...", lo arrebató Mohamed. En ese momento, los gritos y las carcajadas se escuchaban desde cualquier lado.

A las 18.45, después de sacarse fotos con todos los amigos de Mohamed, Maradona dejó las torres del Castelar para viajar al Cementerio de los Elefantes. A esa altura, su custodia, era el auto del "Turco" más que la policía. En el vestuario, se cambiaron juntos, uno al lado del otro. Y Diego hizo el calentamiento jugando a un toque con los hijos de Mohamed. "íMirá cuando haga ésto con mi nieto dentro de poco tiempo, "Turco"...!", bromeó Maradona. Al toque, salieron a la cancha a jugar a la pelota. Después, cuando se bañaron, se fumaron unos habanos Romeo y Julieta.

Al final de la noche, cuando el frío era más frío, fue el mismo Mohamed con su coche el que "sacó" a Maradona hacia la Autopista. El "10" siguió a Buenos Aires, el "Turco" se quedó a cenar en el predio de Colón. Un nuevo capítulo de una amistad en serio, como las de antes, se escribió en Santa Fe y se posó en la letra "M": Maradona y Mohamed.