Escenarios & Sociedad: SOCI-05
El Chaqueño Palavecino jugó nuevamente de local

La fría noche del viernes pasado fue testigo de una auténtica velada de tintes folclóricos. Organizado por la Asociación Folclórica Raíces Argentinas, el espectáculo dio comienzo a las 20.30, con la actuación como banda soporte del grupo La Yesca, que abrió fuego, presentando parte de su repertorio musical. Como estaba previsto, la presencia del número central llegaría a las 21.30, para desatar la alegría de los presentes. El escenario bien dispuesto, con tarimas que permitieron mostrar e hicieron lucir las dotes de los músicos y la ajustada calidad lumínica, preludiaban lo que presentaría, segundos después de la voz de la animadora.

Pañuelos al aire, gritos y aplausos dieron la bienvenida al más esperado, Oscar Esperanza Palavecino, quien, con impecable presencia, dio sobradas muestras de su talento. El Chaqueño, que minutos antes respondiera las preguntas de la prensa y agradeciera la invitación al lugar, se mostró relajado y pleno en voz y calidad artística. Un acostumbrado intercambio entre público y artista se desplegó una vez más, haciendo ameno el show, salpicado de humor y distensión.

El salteño se paseó por su discografía, luciéndose en temas como "Flor amarilla", "El dedo en la llaga", "Noche calurosa", "Celoso no soy", pasando por variados ritmos musicales de los que, agraciados bailarines al costado de la platea, supieron disfrutar. También presentó temas de su última placa discográfica "Chaco escondido...", como "Yo soy de allá", "Del dicho al hecho", "Soy dueño", "Semilla de pueblo" y "Tenés razón", entre otros.

La sorpresa

Como si todo se estuviera dando en el patio de tierra de una casa de campo, ésos en donde en las reuniones musicales se van sumando amigos, músicos, cantantes y bailarines, así pasó también en la jornada del viernes. El lugar explotó en aplausos cuando la voz del Chaqueño invitaba al escenario a uno de los máximos exponentes de nuestro cancionero folclórico, el gran Miguel Ángel Morelli, quien acompañó al artista con la zamba "Por este amor sin tiempo". Interminables aplausos se llevó el santafesino que compartió su obra con la gente.

No faltaron en toda la noche los piropos que venían desde distintas ubicaciones del estadio y que parecían hacerse eco a medida que eran lanzados al aire. El baile también dijo presente en la jornada, no solamente el de los que desplegaban sus virtudes corporales al costado de la platea, sino también el de aquellos que haciendo palmas se movían desde sus ubicaciones.

Como era de esperar, llegaron también los "infaltables", aquellos temas que hacen estallar en aplausos y vivas al público: "La ley y la trampa" y "Amor salvaje" entre otros. Y así fue como luego de más de dos horas de máxima entrega, el Chaqueño Palavecino cerró el espectáculo musical en el estadio cubierto del Club Unión, en donde una vez más jugó de local.

Una verdadera fiesta del folclore. Una noche en donde la clara comunión entre el artista y el público se pusieron de manifiesto para el disfrute y la satisfacción de ambos.

Marina Díaz