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Rusia amenazó hoy con apuntar misiles contra las bases que acojan un sistema de defensa estadounidense en Polonia y República Checa, en tanto que las tensiones aumentaron en Georgia.
"No puedo excluir (...) que una parte de nuestros misiles intercontinentales tengan por blanco las instalaciones del escudo antimisiles en Polonia y República Checa y sitios potenciales similares", declaró el general Nikolai Solovtsov, jefe de las fuerzas estratégicas rusas.
Solovtsov agregó que Moscú no está tan preocupada por la instalación en Polonia de una decena de misiles y de un radar en República Checa, sino por la falta de transparencia en la creación del sistema global del denominado "escudo espacial".
"Si los norteamericanos hubieran tomado obligaciones jurídicas de limitarse a desplegar en Polonia sólo 10 torpedos antimisiles y de un radar en República Checa y no hubieran construido nada más, Rusia lo habría tolerado", agregó el militar.
Polonia y Estados Unidos firmaron, a mediados de agosto, un acuerdo que permite a Washington instalar en territorio polaco antes de 2012 diez interceptores capaces de destruir en vuelo eventuales misiles balísticos de largo alcance.
Poco antes, la República Checa había firmado con los estadounidenses un acuerdo para la instalación de un poderoso radar del mismo sistema de defensa.
En la víspera de una visita a Varsovia, el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, acusó hoy a Estados Unidos de haber roto el equilibrio militar con Rusia.
"Seguramente Polonia no ha entendido que se ha convertido en elemento de un juego muy peligroso. El equilibrio entre los potenciales militares de Washington y Moscú se ha roto por culpa de Estados Unidos", afirmó Lavrov en una entrevista publicada por el diario polaco Polska.
La visita de Lavrov, que mañana se reunirá con su homólogo polaco, Radoslaw Sikorski, y con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, es la primera de un alto responsable ruso a un país de la Unión Europea (UE) desde que a principios de agosto estalló la crisis con Georgia.
Polonia, que dio su firme apoyo al presidente georgiano, Mijail Saakashvili, contra Rusia, "se vengó" de Moscú, según Lavrov, al aceptar en plena crisis que los interceptores estadounidenses sean instalados en su territorio.
"Polonia se vengó de nosotros por nuestra defensa de los habitantes de Osetia del Sur", una de las zonas separatistas georgianas, afirmó el canciller ruso. "Es un comportamiento más bien mezquino, además de un error político", agregó.
Moscú ve los planes de defensa antimisiles en Europa Central como parte de un esfuerzo por cercar a Rusia, mientras que Estados Unidos insiste en que las instalaciones están dirigidas contra países como Irán.
Estos comentarios se producían mientras aumentaba la tensión en Georgia, a raíz de la muerte de un policía georgiano alcanzado por disparos de soldados rusos en un puesto de control cerca de Osetia del Sur.
"Un policía georgiano fue blanco de disparos desde un puesto de control ruso en Karaleti. Los rusos efectuaron dos disparos", dijo el portavoz del Ministerio del Interior, Shota Utiashvili.
Este incidente se produjo dos días después de que el presidente ruso, Dimitri Medvedev, alcanzara un acuerdo con el presidente en ejercicio de la Unión Europa (UE), el mandatario francés Nicolás Sarkozy, para que las fuerzas rusas se retiren de Georgia antes del 10 de octubre, aunque no de las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.
Un oficial ruso al mando de un punto de control cerca de la ciudad de Jobi, situado a unos 30 km de Abjasia, afirmó que sus soldados comenzaron a retirarse del país.
"Nos habremos ido en la fecha prevista y estamos preparados para partir antes de lo previsto si nos lo piden", afirmó el oficial, que se negó a identificarse.
Por su parte, un alto responsable georgiano afirmó que la partida de tropas rusas de un pueblo cercano a Abjasia, anunciada en la víspera por Georgia como una "primera señal" de la retirada rusa del país, no tuvo lugar y fue anunciada por error.
Según el acuerdo negociado el lunes en Moscú entre Medvedev y la UE, una misión de observadores civiles europeos debe desplegarse en suelo georgiano a partir del 1º de octubre. Sin embargo, hoy estallaron las primeras divergencias entre Lavrov y el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, acerca de si esa misión debían incluir también las regiones separatistas.
La misión de la Unión Europea en Georgia será enviada "con la intención de ser desplegada en todas partes", dijo hoy el jefe de la diplomacia de la UE, Javier Solana, admitiendo sin embargo que la cuestión no se discutió con Rusia el lunes pasado en Moscú.
"Es algo que no se discutió en ese momento", declaró Solana a la prensa al margen de una audiencia en el Parlamento Europeo en Bruselas.
La cuestión de las zonas precisas en las que podrán desplegarse los observadores civiles de la UE en Georgia es objeto de divergencias de interpretación entre los europeos y Rusia.
El canciller ruso, Serguei Lavrov, descartó hoy la presencia de observadores de la UE en las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, contradiciendo lo dicho por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que ejerce la presidencia de la UE.
De su lado, Solana precisó que la misión de observadores civiles de la UE iba a desplegarse "comenzando por (lo establecido en) los acuerdos firmados el lunes" en Moscú entre los dirigentes europeos y el presidente ruso Dimitri Medvedev.
Esos acuerdos prevén que la UE despliegue su misión a partir del 1º de octubre en el territorio georgiano que no es objeto de disputa, y del cual las tropas rusas deberán retirarse diez días más tarde, recordó.
Rusia propuso hoy la convocatoria de una reunión informal del Consejo de Seguridad de la ONU con la participación de representantes de las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.
"Las solicitudes de visados para el ministro de Exteriores abjaso, Serguéi Shamba, y el vicepresidente suroseta, Borís Chochíev, ya han sido enviadas a la embajada estadounidense en Moscú", aseguró Andréi Nesterenko, portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, en rueda de prensa.
Nesterenko añadió que, en caso de que EE.UU. conceda sendos visados a los funcionarios abjaso y suroseta, la reunión del Consejo de Seguridad podría celebrarse el 7 u 8 de octubre.
Para la convocatoria de una sesión informal del Consejo de Seguridad, agregó, "no es obligatorio que todos los miembros del Consejo estén de acuerdo".
"Insistimos en que los representantes de esos Estados reciban la oportunidad de manifestar a los miembros del Consejo de Seguridad sus puntos de vista sobre lo ocurrido" entre el 8 y el 12 de agosto, dijo.
El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, apuntó en la víspera que, si los funcionarios separatistas no recibieran visados estadounidenses, la sesión del Consejo de Seguridad podría celebrarse en Europa.
El representante ruso en la ONU, Vitali Churkin, adelantó que presentará ante el Consejo un proyecto de resolución para la desmilitarización de Georgia, lo que incluiría un embargo de armas.
Washington, al que Moscú acusa de suministrar durante las últimas semanas armamento a Tiflis para la reconstrucción de sus maltrechas Fuerzas Armadas, ya ha expresado su oposición al embargo.
Aprobación checa
El gobierno de la República Checa aprobó hoy el acuerdo militar denominado Sofa sobre el despliegue de fuerzas estadounidenses en la futura base antimisiles prevista en su territorio, anunció la ministra checa de Defensa, Vlasta Parkanova.
"Es un documento de 34 páginas, la parte checa ha impuesto muchas de sus reivindicaciones", declaró la ministra, tras una reunión del gobierno.
Este acuerdo es el último punto que quedaba pendiente para que el proyecto sobre el escudo antimisiles sea sometido al Parlamento checo, donde no está nada claro que pueda obtener la mayoría necesaria.
La República Checa y Estados Unidos firmaron en julio un primer acuerdo diplomático bilateral para la instalación del potente radar al que se acoplarán diez interceptores en Polonia, capaces de destruir en pleno vuelo misiles balísticos de largo alcance.