De la redacción de El Litoral
Un grupo de diputados oficialistas encabezados por el radical Darío Boscarol presentó un proyecto de ley que apunta a flexibilizar el número de integrantes de los concejos municipales de Santa Fe y Rosario cuyo número quedó reducido a partir del dictado de una ley en el año 2002. La iniciativa no habla del número de integrantes que deberá tener cada cuerpo, dejando la cuestión numérica en manos de las ciudadanías locales.
El proyecto ingresado en la última sesión lleva la firma de los diez diputados radicales y de los demoprogresistas Gabriel Real y Estela de De Micheli y apunta a modificar el artículo 23 de la actual ley orgánica de municipalidades.
La redacción propuesta determina que las municipalidades de segunda categoría mantendrán el número actual de ediles mientras que en las de primera categoría, por los primeros 200.000 habitantes se elegirán diez concejales, a los que se agregará uno por cada 60.000 o fracción no inferior a 30.000. Además establece que los municipios de Santa Fe y Rosario, a través de una ordenanza, podrá establecer una cantidad menor a la normada en lo que respecta al incremento a operarse cuando se supere los primeros 200.000 habitantes, la que no será menor a 20.000 o fracción no inferior a 10.000 habitantes.
El 14 de noviembre de 2002, se sancionó la ley redujo los números de concejales en las dos ciudades de primera categoría y los mantuvo en el resto de los municipios. A entender de Boscarol, esto "disminuyó la representación ciudadana, produjo la ruptura del principio de proporcionalidad de representantes entre ciudades de mayor y menor número de habitantes, afectando derechos electorales activos y pasivos de la ciudadanía".
Boscarol explicó que el proyecto presentado pretende "establecer un sistema que permita la actualización de los concejos, adoptando un sistema flexible en su composición, garantizando la debida representación ciudadana y mejorando las condiciones institucionales locales". Destacó que además apunta a transferir autonomía parcial en el orden político a los municipios ya que le concede a los gobiernos locales la facultad de fijar un parámetro diferente en relación al número de habitantes a fin de establecer la cantidad de representantes, estando esto sujeta a los límites precisados por la ley".
El diputado radical explicó que sería una irresponsabilidad derogar la ley y dejar en manos de cada municipio la responsabilidad del número de bancas. "Por eso nos inclinamos por posibilitar la corrección de algunos de los desvíos producidos por la ley del 2002.
Hoy, Rosario con un millón de habitantes, tiene 22 bancas en el Concejo y Santa Fe con 369.000 vecinos, tiene 13 bancas. Ciudades con 60 a 80.000 habitantes tienen concejos con 6 a 9 bancas. "Esto ha lesionado los derechos electorales pasivos y activos de los ciudadanos rosarinos y santafesinos, provocando una dicotomía en el valor de su voto y una barrera adicional en la accesibilidad de ser representante de la comunidad" explicó el legislador.