Opinión: OPIN-06 Llegan Cartas

Santa Fe, mi país

Señores directores: Nuestra ciudad, nuestra casa grande, nuestro segundo hogar es bella, simpática, amable, acogedora y comprensiva como nuestras mujeres; pero frecuentemente no sabe apreciar en su plenitud los valores que posee en su capital humano, probablemente por tenerlo demasiado cerca y tener más en cuenta sus defectos que sus virtudes.

En Santa Fe abundan individuos extraordinarios que podrían servir de ejemplo a infinidad de descarriados y desorientados, que tanto lo necesitan. En la charla habitual con la gente de todos los niveles (social, económico, político o étnico) se aprecia una sensación angustiosa de descreimiento, de desesperanza, de desazón, de frustración y de pesimismo, que tiende a desalentar al optimismo sano, al deseo de un futuro mejor de quienes conocemos la existencia real de valores auténticos que sólo necesitan reconocimiento y el aval y apoyo de quienes puedan hacerlo, facilitándoles los medios adecuados para trabajar eficientemente en lo que hacen y una remuneración profesional que les permita sobrevivir con dignidad y persistir y perfeccionarse en su labor de evidente beneficio social.

Los santafesinos debemos conocernos, reconocernos, querernos, apreciarnos y defendernos como perros de estancia. Tenemos una identidad que debe enorgullecernos y hermanarnos. Una ciudad bella, agradable y simpática con todas las virtudes de la provincianidad y de la tradición, con paisajes, costumbres y folclore propios. A nadie tenemos por qué imitar y sólo tendríamos que cultivar lo nuestro con amor y con afecto para vivir felices y tranquilos, ajenos a la histeria colectiva imperante. Me refiero al cultivo de la tradición, de las costumbres, de la convivencia afectiva, de las ciencias, de las artes, de la educación, etc. De los otros cultivos nos requetesobra con el cinturón de huertas que nos rodean. Y divagando calculo que podríamos ser un modelo de pequeña ciudad hortícola y autónoma, gobernada por asamblea.

Debemos recordar con orgullo al "Santa Fe, mi país" , de Mateo Booz, y cantar con unción "Santafesino de veras" de Morelli, porque lo somos y porque podemos llegar a ser un ejemplo de vida para el resto, que tanto lo necesita. Y si mis arterias coronarias lo permiten esta charla con ustedes continuará. Hay mucho que conversar... si me aguantan.

Alberto Niel.Ciudad.

Agradecimiento

Señores directores: Quisiéramos por este intermedio agradecer al Dr. Cristian Lorenzati por sus cuidados médicos y cariñosa atención, que tanto confortaron a nuestra madre y también a nosotras. Muchas gracias por su profesionalismo y por su calidad humana.

Hacemos extensivo el agradecimiento al personal del 2º piso del Sanatorio Mayo y a sus cuidadoras Carmen Didjurgis y Marcelina Muro.

Familiares de Angelita Bagnava Vda. de Di Leo.Ciudad.