Rafaela (De nuestra agencia).Ä A tres semanas de declarado el conflicto en la empresa láctea La Cabaña, aún sin visos de solución y con los empleados ocupando sus instalaciones, y en el día de los trabajadores de la industria lechera, una situación similar se presenta en las últimas horas en la planta de lácteos San Juan, en la localidad de Coronel Fraga del departamento Castellanos.
Hace ya unos días, que los tamberos que le proveen de leche a la Pyme empezaron a recibir la comunicación de que debían procurarse otro comprador para su materia prima, porque la empresa dejaba de recibirla, lo que fue interpretado por los trabajadores como el paso previo al cierre de la planta.
Ante esta información los 31 empleados de Lácteos San Juan, residentes en ese pueblo y la vecina localidad de Ramona se encuentran, desde las primeras horas de hoy, en el acceso a la fábrica, al aguardo que quienes administran la firma les comuniquen sobre la decisión, aunque hasta el mediodía nadie se había presentado.
A pesar de ello, en la planta se recibieron hoy 7.000 litros de leche que fueron descargados por los propios trabajadores.
La fábrica viene atravesando dificultades económicas y financieras en los últimos meses y los salarios se fueron abonando en varias cuotas, hasta llegar al incumplimiento total con los haberes de julio.
La empresa fue creada hace aproximadamente dos décadas, por los hermanos Orlando y Celso Peiretti tiene su actividad principal en la producción de quesos.
En el mismo ingreso a la planta, Domingo Possetto, titular de Atilra Rafaela, manifestó a El Litoral se está a la espera de los titulares para que aclaren la situación "hasta ahora en son de paz, queremos sentarnos a negociar para ver si hay alguna posibilidad de solucionar el problema" .
"Hay que salvaguardar estas pymes por lo que aportan de mano de obra para la zona y acá tiene que tomar medidas urgentes el gobierno, pero tiene que ser ahora. No se puede esperar que los caños se sequen porque una empresa láctea sin leche no vale nada y en estas economías los empleados despedidos no tienen posibilidades de reinserción laboral", señaló Possetto.
Hasta el cierre de esta edición, si bien no se descartaban algunas acciones más extremas, como tomar la planta o el corte de rutas (la planta esta ubicada en la intersección de rutas 70 y 22), es notorio el clima de tensión y nerviosismo que se vive en la puerta de la fabrica ante la falta de pago y el virtual despido de los trabajadores lo que podría derivar en una situación que, según explicó el secretario general del gremio de los trabajadores lecheros, "puede explotar mal".