Sucesos: SUCE-03
Triple crimen
Allanamientos masivos en busca de efedrina
Esta mañana fuerzas de seguridad inspeccionaban oficinas de una droguería en Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata. La Justicia indagaba nuevamente a uno de los narcos mexicanos detenidos en Ingeniero Maschwitz.

Télam/DyN

Unos 13 allanamientos simultáneos se realizaban esta mañana en distintas oficinas que pertenecen a droguerías en Capital Federal, el conurbano y la ciudad de La Plata, en busca del desvío de cargamentos de efedrina para la fabricación de metanfetaminas, informaron fuentes policiales.

Uno de los procedimientos se llevaba a cabo esta mañana en una oficina del tercer piso del edificio ubicado en Cerrito 1070, pleno centro porteño, donde se hallaba personal de Dirección de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense.

Las órdenes de allanamientos fueron firmadas por el juez federal de Campana Federico Faggionatto Márquez que investiga un cartel de mexicanos que fabricaba metanfetaminas en un laboratorio de Ingeniero Maschwitz.

Narco mexicano

Mientras tanto, uno de los acusados de integrar la banda de "narcos" mexicanos que operaba en una quinta de Ingeniero Maschwitz declaraba hoy por tercera vez ante la Justicia para ampliar sus dichos sobre la relación que mantenía con Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen.

Fuentes judiciales informaron a Télam que Marcelo Tarzia iba a ser nuevamente interrogado por el juez Federal de Campana Federico Faggionatto Márquez, al incorporarse al expediente nueva prueba que lo involucra.

Otros voceros ligados a la pesquisa explicaron que Tarzia iba a ser interrogado puntualmente sobre la compra de una droguería a Forza, con la intermediación de un hombre llamado Pablo Florentín, que presuntamente actuó como testaferro del ahora asesinado empresario.

Las pruebas sobre esa operación se obtuvieron durante un allanamiento realizado por la policía de Tráfico de Drogas Ilícitas de la bonaerense en la escribanía Tallarino, situada en Hipólito Yrigoyen 434, piso 8, oficina 17, de capital.

Los efectivos, por orden del juez de Campana, secuestraron allí dos libros de seguridad del edificio, donde consta el ingreso de Forza; una carpeta con documentación relacionada a la venta y escritura de la droguería Megfarm, situada en Alberdi 2736, de Capital Federal, y una carpeta con documentación de la empresa Viamonte 1483 SRL.

Entre los documentos, el más importante es un recibo entregado a Tarzia por el pago de 300 mil pesos en efectivo para adquirir la droguería Megfarm al sindicado testaferro de Forza.

El juez de Campana está interesado en profundizar en las circunstancias en las que se llevó a cabo esa operación, ya que una de las pistas más firmes indica que Forza se dedicaba a adquirir empresas del rubro de medicamentos quebradas para luego venderla a los "narcos", interesados en importar efedrina para la fabricación de metanfetamina.

El abogado de las viudas de los tres hombres asesinados en General Rodríguez en agosto pasado, Miguel Ángel Pierri, dijo que en el marco de la causa, la esposa de Forza, Soledad Bellone, confirmó el vínculo entre éste y Tarzia.

Bellone dijo que solamente vio una vez a Tarzia, aunque sabía que éste conocía a su esposo desde hacía ochos años porque ambos trabajaban en el rubro de los medicamentos.

Según el abogado Pierri, la persona que presentó a Tarzia con Forza fue Martín Magallanes, quien había sido socio del asesinado empresario en la empresa Seacamp, aunque ambos se separaron de manera poco amigable al finalizar ese emprendimiento común.

Magallanes es actualmente dueño de la Droguería Unifarma SRL, cuyo presidente era Ariel Vilán, el empresario que se suicidó a los pocos días del triple crimen de General Rodríguez.

"Martín Magallanes debe ser llamado por la Justicia, tiene mucho que decir", expresó el abogado Pierri, quien añadió que Bellone "le tiene mucha desconfianza, ya que tenía muchas diferencias con Sebastián, aunque eso no basta para imputar un homicidio a una persona".

Amenaza de explosivos

Un auto al que le pegaron carteles para advertir que contenía explosivos y para amenazar a un presunto narcotraficante, fue hallado hoy estacionado en el barrio porteño de Flores, donde trabajaron los bomberos, que determinaron que se trató de una falsa alarma.

Fuentes policiales dijeron a Télam que como los carteles aluden a un presunto "narco" y el auto fue hallado a 10 cuadras de donde se encontraron abandonadas chequeras de la Droguería Unifarma y a 12 de donde se halló la camioneta de Damián Ferrón, una de las víctimas del triple crimen, no se descarta pueda surgir alguna pista que vincule todos los hechos.

El auto, un Fiat Uno blanco que está enmasillado como para pintar y que tiene una chapa patente que no le corresponde, fue encontrado estacionado en Felipe Vallese al 2000, y Boyacá, por un vecino que llamó al 911 al ver los carteles amenazantes que habían colocado en los vidrios.

"No abrir si no va a explotar como Zapula (sic)", "Zapula vendedor de heroína" y "Zapula Mandaste a tu familia a Miami pero no te vas a salvar", son algunos de los ocho mensajes escritos en hoja A4 con tipografía de computadora, hallados en el interior del vehículo, dijeron las fuentes.