Pese a que el polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por orden presidencial, eliminó su exposición pública, ayer, con la divulgación del remozado Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Capital Federal y Gran Buenos Aires, mostró que está más presente que nunca.
Como viene ocurriendo desde enero de 2007, la cifra oficial contrasta con las estimaciones privadas. Según Marina Dal Poggetto, analista del Estudio Bein & Asoc., durante agosto la suba de los precios recobró vigor tras la fuerte desaceleración que se experimentó en junio y julio a raíz del conflicto con el campo, que golpeó la actividad económica.
"Sin llegar a los incrementos que se dieron en marzo y abril, nuestros relevamientos nos indican que, por la suba de alimentos, expensas y gastos de salud, el mes pasado los precios crecieron 1,7 por ciento", sostuvo.
Para la economista, la inflación real de 2008 se ubicará en torno al 22 por ciento. "Ni el 40 por ciento que nos arrojaba un mes como marzo anualizado, ni el 12 por ciento que surgía de anualizar junio y julio".
En tanto, el relevamiento de precios de una canasta propia de alimentos y bebidas de consumo en el hogar, que mensualmente confecciona la consultora Economía & Regiones (E&R), señala que los precios se incrementaron 21 por ciento en los primeros ocho meses del año y 31 por ciento en términos anualizados.
Para el mes pasado, la medición de E&R arrojó que las subas estuvieron encabezadas por algunas frutas y verduras como la banana (5 por ciento), la cebolla (25 por ciento), la manzana (4,1 por ciento), la papa (23 por ciento) y el tomate larga vida (10 por ciento). También registraron incrementos significativos el queso crema (13 por ciento), el queso cremoso (6 por ciento), el pategras (5,7 por ciento) y el queso reggianito (6,3 por ciento).
Para los analistas de la consultora de Rogelio Frigerio, el principal impulsor de la subas de precios es el crecimiento del gasto público. "En junio de este año, el incremento del gasto público Ädescontados los intereses por el pago de la deudaÄ aumentó un 39,6 por ciento en términos interanuales, mientras que el estimador mensual de actividad económica Ämedido en términos nominalesÄ aumentó un 23,6 por ciento", sostienen.
De todas formas, destacan que desde febrero "se vislumbra un tenue cambio de la política monetaria, que habría pasado de expansiva a neutra, ya que desde entonces la expansión del producto nominal (Emae) supera a la de la oferta monetaria, es decir, el dinero circulante".
vn