Sucesos: SUCE-03
Fin de la indagatoria
Grassi dice que no es pedófilo y también niega ser homosexual
El sacerdote continúa declarándose inocente de los cargos que se le imputan. Ayer comenzó a hablar de su vida íntima y los abogados que representan a los querellantes dicen que el religioso titubeó al referirse a su vínculo con los menores.

DyN

El cura Julio César Grassi advirtió que no es "pedófilo, ni homosexual, ni abusador", al finalizar su indagatoria ante el tribunal que lo juzga por presunto abuso deshonesto y corrupción de menores, y advirtió que cuando declaren los peritos psiquiátricos que lo trataron de "delincuente" finalmente se va a demostrar su inocencia.

Sin embargo, los abogados de los menores que lo acusan advirtieron que en el interrogatorio el cura accedió a hablar de su vida íntima e, incluso, uno de ellos ironizó: "Hoy Grassi es menos virgen que ayer". Así lo planteó el abogado Juan Pablo Gallego, querellante en nombre de los menores de la Fundación Felices los Niños que acusaron al cura, al aludir a la reticencia de Grassi al hablar en el interrogatorio de la Fiscalía sobre su sexualidad y las contestaciones que finalmente brindó al ser abordado por los querellantes.

Es que Grassi contestó finalmente las preguntas de los principales acusadores; luego, vio frente a los jueces y los abogados el video de "Telenoche Investiga", donde hablaban los menores que lo denunciaron y, minutos después, escuchó el informe de la pericia psicológica que se hizo en la causa que tramitó en Santa Cruz.

Según aquella pericia, que se anexó a la causa, los peritos de Santa Cruz hablaron de rasgos de "narcisismo", "control excesivo intelectual sobre aspectos pulsionales sexuales", "inmadurez" y "perturbación en el funcionamiento del ego", tras lo cual se añadió que detectaron "indicadores similares" al "perfil psicológico que poseen los delincuentes sexuales".

Al salir de la audiencia, sin embargo, Grassi aseguró que cuando los peritos declaren en el juicio no van a poder leer un papel y van a tener que hablar ante los jueces y abogados y se va a "saber la verdad".

"Soy un hombre normal. No soy pedófilo, no soy homosexual, no soy abusador. Cuando tengan que venir a declarar los peritos, no van a poder decir que soy un delincuente. Y si es necesario que haya un careo con alguno de ellos, lo voy a hacer", sostuvo.

Grassi también hizo una lectura positiva de su extensa indagatoria tras sortear las preguntas de los querellantes, y señaló: "Me siento satisfecho, voy a seguir con el juicio adelante" y "voy a volver a declarar si es necesario todo lo que haga falta y contestar lo que tenga que responder: tengo la conciencia tranquila".

El cura respondió el interrogatorio que hicieron los representantes legales de "Gabriel", "Ezequiel" y "Luis", los chicos de la Fundación que lo acusaron de 17 cargos de abuso deshonesto y corrupción de menores.

Y luego, el sacerdote vio, junto a los jueces del tribunal, los abogados y también los jóvenes denunciantes, el video de "Telenoche Investiga", donde podía observarse el programa de 2002 que ventiló las denuncias que lo llevaron al banquillo.

"Gabriel" acusó al cura de haberlo obligado a mantener sexo oral y "Ezequiel" apuntó que había visto a otros chicos vejados, mientras que, más tarde, "Luis" aseguró que no había sido ultrajado en un viaje a Calafate, Santa Cruz, como se había creído, sino después, al volver a Buenos Aires.

Interrogatorio

El sacerdote enjuiciado, que durante toda la semana pasada manejó su indagatoria sin preguntas, se sometió ayer al interrogatorio de la Fiscalía, en donde habría dicho ser "virgen", y ahora enfrentó a los letrados más "duros".

El abogado Sergio Piris, representante de "Gabriel", opinó que Grassi se mostró "muy frío", aunque por momentos, dijo, se puso "nervioso" y advirtió que "hubo un cambio en su estrategia porque ya dejó de hablar de complots".

Su colega Eduardo Calcagno, abogado de "Luis", afirmó por su parte que a Grassi se lo vio "dudar en varias oportunidades, incómodo, sobre todo cuando se ahondó en aspectos internos de los chicos de la Fundación y del funcionamiento de la Fundación misma, en las cuales contestó que no recordaba". Gallego, representante de CASASIDN (Comité de Seguimiento de los Derechos del Niño), ahondó al señalar que "la conclusión de nuestro interrogatorio es que Grassi es menos virgen que ayer".

Aseguró entonces que el cura "reveló cuestiones íntimas que, aunque se negó a responder con detalles, dieron claramente la muestra de que no era la persona virgen que dijo ser".

Según el abogado, hasta ahora el cura "no tenía sexualidad desde que nació, pero tras la jornada de hoy (por ayer) confesó que sí la tiene y que en sus cuestiones íntimas eran como todos los hombres".

Para Gallego, Grassi "confunde situaciones" sobre su etapa sexual que pueden dividirse en tres etapas marcadas: "Hasta los 19 años, (el sacerdote) era virgen; desde los 19, era célibe; y después, no se entendía ya qué era.

"Hoy le demostramos que el voto de castidad Grassi lo pidió a los 30 años, entonces no sabemos entre los 19 y los 30 si fue un período intermedio, porque antes de los 19 tuvo relaciones sexuales como todos los hombres", añadió.

Según Gallego, finalmente "empezó el juicio en serio" porque dejó de hablar de "complots, pandillas y venganzas, fuimos a lo concreto" y se vio que "su sexualidad no es la de un santo".