Las principales bolsas mundiales luchaban hoy por revertir la tendencia negativa, tras el gigantesco rescate de la aseguradora AIG por parte de la Reserva Federal estadounidense y pese a la confirmación de una posible fusión del banco británico HBOS, el más grande prestamista hipotecario del Reino Unido.
La Bolsa de Nueva York abrió con un descenso del 1,6 por ciento en el Dow Jones de Industriales. Tampoco ayudaron a levantar los ánimos los datos difundidos por el Departamento de Comercio, que informó que el déficit de Estados Unidos por cuenta corriente aumentó a 183.100 millones de dólares, equivalente al 5,1 % del PBI, en el segundo trimestre. Además, también se conoció hoy que el comienzo de obras de construcción de viviendas en Estados Unidos disminuyó un 6,2 por ciento en agosto y el número de permisos para nuevas casas cayó a su nivel más bajo en 26 años.
Al cierre de esta edición, se informó que el Departamento del Tesoro estadounidense emitirá títulos de deuda adicionales por 40 mil millones de dólares, a demanda de la Reserva Federal, con el objetivo de proveer el dinero necesario para las iniciativas de apoyo a la economía recientemente adoptadas.
Por su parte, las bolsas europeas batallaron al inicio de la sesión pero comenzaron a afianzarse en territorio positivo cuando la radio-televisión estatal británica BBC informó que el banco británico Lloyds TSB está en negociaciones avanzadas para adquirir el Halifax Bank of Scotland (HBOS).
Los mercados abrieron el miércoles con la noticia de que la Reserva Federal estadounidense "estatizó" mediante un préstamo de 85.000 millones de dólares al grupo de seguros American International Group (AIG). El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dio luz verde a este acuerdo y el presidente estadounidense George W. Bush apoyó el plan de rescate, y dijo que "promoverá la estabilidad en los mercados financieros". El rescate marca una intervención sin precedentes del banco central estadounidense en el sector privado.
En Argentina, el presidente de Meridional Seguros, filial local de la aseguradora AIG, Jaime de Jesús Calvo del Rosario, explicó que la caída fue por "una situación de mercado", y aseguró que "la operación de seguros es completamente rentable". Consultado sobre el riesgo de que los asegurados argentinos pierdan sus ahorros, el ejecutivo remarcó que "nunca lo han tenido y menos lo van a tener ahora".
En tanto, la consultora PricewaterhouseCooper (PwC) informó hoy que mantiene conversaciones con "partes interesadas" en varias unidades europeas del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers.
La consultora hizo esas declaraciones después de que el banco británico Barclays comunicase hoy al regulador británico que ha llegado a un acuerdo para la compra de la plataforma de inversiones y mercados de capitales en Norteamérica de Lehman Brothers por 1.750 millones de dólares.
Por el contrario, quedan fuera del acuerdo las inversiones de Lehman Brothers en el sector hipotecario, que fueron la causa principal de su quiebra, así como las operaciones en la capital británica, que también han quebrado.
También las autoridades bancarias estadounidenses buscan un comprador para el banco Washington Mutual y contactaron con este objetivo varias instituciones financieras, hasta ahora sin éxito, afirma este miércoles el diario New York Post.
En Asia, no obstante, algunas bolsas cayeron bastante en medio de temores sobre la salud de las instituciones financieras estadounidenses.
La Bolsa de Hong Kong perdió al cierre un 3,6%, mientras Shanghai retrocedió un 2,9% por preocupaciones sobre el impacto de la tormenta financiera estadounidense en la economía china.
Las dos principales bolsas rusas suspendieron las cotizaciones el miércoles a raíz de la pronunciada caída de los títulos, tras hundirse el martes un 17% y un 11,5%.
La Bolsa de Tokio terminó el miércoles la sesión con un alza de 1,21%, un día después de hundirse casi 5% a su menor nivel en más de tres años.
Los bancos centrales de Asia inyectaron el miércoles otra vez efectivo en los mercados monetarios. El Banco de Japón inyectó unos 28.000 millones de dólares. La Bolsa de Seúl terminó en alza de 2,7% tras un derrumbe de 6,1% el martes.
La Reserva Federal estadounidense sorprendió al mantener su tasa básica en 2% cuando casi la totalidad de los analistas esperaban un recorte del costo del dinero de 0,25 puntos.
La decisión sobre la tasa directriz, que mantiene el statu quo por tercera vez consecutiva, con el interés en su nivel más bajo desde noviembre de 2004, responde a que los miembros del comité están muy "inquietos por los riesgos de que baje el crecimiento y aumente la inflación".
La decisión sorprendió a los analistas quienes en un 92 % apostaban por una baja de la tasa directriz de la Fed.
"Al leer su comunicado, nunca sabrías que el cielo se cayó sobre Wall Street", indicó Ian Shepherdson, economista de High Frequency Economics.
"A nuestro parecer, el comunicado es o muy valiente o muy imprudente. No tomar en cuenta las catástrofes de los días pasados comporta el serio riesgo de que la Fed sea vista como Nerón tocando el arpa mientras Wall Street está en llamas", destacó.
Scott Brown, jefe economista de Raymond James & Associates, estimó que la decisión reflejaba "mucha incertidumbre" sobre las perspectivas económicas y "permite a la Fed ganar tiempo".
"La política de la Fed tiene un efecto en la economía con un retraso, y los anteriores recortes de las tasas deberían tener efecto más adelante en el año", dijo Brown.
"Las personas se preguntarán ¿qué sabe la Fed que el resto de nosotros desconocemos? Ahora las personas pensarán que quizá las cosas no andan tan mal", agregó.
El comunicado de la Fed resaltó que "las tensiones en los mercados financieros se incrementaron significativamente y el mercado laboral continuó degradándose" desde agosto y "el riesgo de un descenso del crecimiento y el riesgo de un alza de la inflación son ambos motivo de preocupación".
Pero, destacó, "la sustancial flexibilización de la política monetaria, combinada con las medidas adoptadas para sostener la liquidez del mercado, deberían ayudar a promover un crecimiento económico moderado".
La presidenta argentina, Cristina Fernández, consideró que "ese primer mundo" que fue "pintado como meta, se derrumba como una burbuja", en medio de la crisis de la banca estadounidense.
"Estamos en un momento de profunda introspección con nosotros mismos, viendo cómo ese primer mundo que nos habían pintado en algún momento como meta a la que debíamos llegar, se derrumba como una burbuja", señaló la mandataria.
Cristina realizó estas declaraciones luego de la quiebra de Lehman Brothers, otrora el cuarto mayor banco de inversión en Estados Unidos, que desató este lunes la peor jornada bursátil en los mercados financieros desde los atentados del 11 de setiembre de 2001.
"Y aquí (estamos) modestos y humildes los argentinos con nuestro proyecto nacional, con nuestros propios esfuerzos. Aquí estamos firmes y dispuestos a seguir enfrentando el presente y el futuro", advirtió la jefa de Estado.
La presidenta había criticado ya la semana pasada al banco estadounidense Lehman Brothers por augurar "calamidades" para la economía argentina y no pronosticar su propio desplome.
"Hubiese sido más interesante que se dedicara a analizar sus cuentas y sus balances y no los de los argentinos", reiteró la gobernante en otro acto público.
La entidad financiera había difundido el mes pasado un informe titulado "La montaña rusa de Argentina", en el que advirtió sobre la posibilidad de que el país sudamericano entrase en una nueva suspensión de pagos de su deuda pública, como ocurrió a inicios de 2002.
Fernández llamó a sus compatriotas a analizar con "criterio propio" los "análisis y pronósticos que parecen muy enjundiosos y muy serios solamente porque vienen de afuera".
"En los países centrales, hablan del riesgo del resto de los países, pero nadie habló del riesgo de Lehman Brothers o de Merrill Lynch", dijo la presidenta argentina.
En tanto, el ministro de Economía argentino, Carlos Fernández, dijo que el país está actualmente "mejor preparado que en los '90" para hacer frente a la crisis financiera internacional.
Fernández aseguró que Argentina cuenta con "ahorro interno" y un "nivel de exportaciones y de manejo de las cuentas públicas" que le permite enfrentar mejor la crisis global.
"Ratificamos nuestra estrategia de manejo prudente y responsable de las finanzas públicas", sostuvo el ministro, quien recordó que en la década pasada Argentina "dependía del ingreso de capitales y del endeudamiento externo".
Fernández dijo que con la crisis hipotecaria y financiera desatada en Estados Unidos y la desaceleración de las economías desarrolladas "se están pagando las fallas del mercado y la falta de regulación".