| |
De la redacción de El Litoral
La renovación de los Clase C de Mercedes-Benz viene desde 2007, y ahora se completa la gama con dos modelos sensacionales: el CLC Sportocupé y el C-Touring. La campaña de la marca en este 2008: "Fascinación a primera vista", se centró en la imagen del Clase C como producto central. Y vaya que dio sus resultados: al momento se ubica primero en ventas por encima de los competidores en su segmento. Actualmente, comercializa más unidades que la suma de sus competidores más cercanos. Con el lanzamiento de estos dos modelos, Mercedes-Benz espera finalizar esta temporada superando las 3.100 unidades vendidas y alcanzar un crecimiento mayor al 70 % respecto del ejercicio 2007. Mientras que la totalidad del segmento proyecta un crecimiento del 30 % para este 2008 con referencia al año pasado.
Como para poder expresar el éxito de ventas de vehículos de alta gama, las cifras señalan que Mercedes-Benz Argentina ha vendido hasta finales de julio, la misma cantidad de automóviles de alta gama (1.800 unidades), que alcanzó a vender durante todo el ciclo pasado.
El CLC es una fuente inagotable de satisfacciones, con una conducción confortable y placentera que no pierde atractivo con el tiempo. Su silueta de marcada personalidad descarta de raíz la monotonía. Porque el diseño del CLC refleja el legado de las cupés Mercedes, reinterpretándolo con un enfoque fresco y natural. Con una carrocería en la que se suceden las superficies convexas y cóncavas, ligadas por dinámicos trazos que dibujan, en conjunto, una unidad compacta. La carrocería en forma de flecha desemboca en una zaga ligera, cuyo carácter deportivo se manifiesta con los llamativos pilotos bicolores y el paragolpes con efecto difusor.
El resultado es una imagen de gran expresividad, a la que contribuyen también las ruedas, disponibles opcionalmente con llantas de 18 pulgadas.
El Sportocupé de Mercedes destila energía, vigor y confianza. Así, lo sugiere su "físico" convergente y el tren de rodaje, que crea una sensación de mayor volumen. El faldón delantero de contorno deportivo, con entradas de aire y estrella de gran formato en la parrilla, encaja perfectamente en esta imagen dinámica. Es una cupé que puede reforzar aún más su carácter expresivo con el paquete deportivo opcional.
Seis variantes de motorización naftera y dos diésel suministran la energía necesaria para impulsar al CLC. La dirección directa y el tren de rodaje deportivo, de altura rebajada, garantizan una agilidad y un dinamismo extraordinario. Pero el CLC no sería un auténtico Mercedes si no combinara deportividad con un alto nivel de confort.
La moderna tecnología diésel Common Rail incide positivamente en el balance medioambiental del CLC 200 Cdi (122 CV) y el CLC 200 Cdi (150 CV) y en su menor consumo, sin detrimento de las prestaciones y de la sorprendente suavidad de marcha del vehículo. La alimentación del combustible de todos los cilindros del mencionado sistema se efectúa a través de un conducto común. La inyección se dosifica con gran precisión y la presión generada es muy elevada. Gracias a ello, se dispone de un alto par motor poco después del régimen de ralentí.
La mecánica de nafta del CLC se distingue por su alto rendimiento y su respeto por el medio ambiente. Una docilidad diametralmente opuesta a su fogoso temperamento.
Los dos grupos de seis cilindros se caracterizan por su impresionante despliegue de potencia: el CLC 230, eroga 204 CV y el 350, los generosos 272 CV, operando con un elevado par motor ya en la gama baja de revoluciones. Para muestra: el CLC 350 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h., en solamente 6,3 segundos.
Estos nuevos modelos además cuentan con transmisiones rápidas y eficaces. El cambio manual de seis velocidades direct control , traslada con precisión la fuerza del motor al piso. La caja automática opcional de cinco velocidades, pasa con rapidez de una marcha a otra y el 7G-Tronic, disponible opcional para los modelos de 6 cilindros, da una aptitud innata para el "sprint" con su reducción directa múltiple.
En cuanto a dispositivos de seguridad activos y pasivos, sale de fábrica con un equipo completo destinado a evitar situaciones de riesgo. Cuenta con airbag delanteros con dos niveles de activación: laterales y windowbags. Todos los asientos del Sportocupé vienen con cinturones de tres puntos de anclaje. Está equipado con elementos de confort superlativos, como el climatizador automático Thermatic de serie y un tablero de fácil lectura.
Para el nuevo Clase C, se dispone de tres motores CDI que garantizan máxima potencia y eficiencia. Presenta un nuevo diseño interior y exterior: es más grande, más ancho, espacioso y seduce con nuevos colores y tapizados. Se destaca el paquete Agility Control con sistema de amortiguación selectivo. La tracción total 4Matic, viene disponible opcional para la berlina del naftero C 280 y C 350 y para la berlina y el Estate diésel C 329 Cdi.