Opinión: OPIN-06 Llegan Cartas

La última lección

Señores directores: El 23 de agosto ppdo. despedimos a Esther Auday de Lansky, querida y admirada presidenta de la comisión directiva del Centro ex Alumnos Prof. J. Mantovani, de la Esc. Normal de San Justo, residentes en Santa Fe. La serena luminosidad de ese día nos recordaba, como un símbolo, la riqueza espiritual de esta maestra, que hizo docencia hasta el final. Como testimonio, basta mencionar que, desde su lecho de enferma, orientó, con la invalorable colaboración de la vicepresidenta señora Susana De Nardo y otros miembros de comisión, el envío de abrigo y calzado para niños de una escuela de nuestra ciudad de muy modesta condición económica. Su mirada alerta permitió a nuestra institución llegar muchas veces con pañales para Casa Cuna. A la organización de reuniones de carácter social, como los Encuentros de Promociones, agregó siempre esa veta humanística tan valorable.

En este mes, en el tradicional almuerzo que nos reúne cada año, cuando suenen las inolvidables notas de la Canción del Estudiante, casi un himno de nuestra vieja escuela, el recuerdo de Esther, su espíritu generoso y altruista, estará presente, como siempre, señalando un camino de amor y compromiso. Esa será su última y permanente lección. A su esposo Ismael, a su hijo, nietos y demás familiares, queda la herencia de esa rica siembra, que tan honda huella deja en amigos e instituciones.

María Marta A. de KienerL.C. 3.333.503. Ciudad.

Actualización docente

Señores directores: A la Sra. ministra de Educación quisiera manifestar una situación que padecemos muchos docentes a la hora de actualizarnos. En primer lugar me referiré a los cursos, que se desarrollan de lunes a viernes después de las 18, o los sábados por la mañana. Casi en su totalidad, dichos cursos tienen un arancel. En segundo lugar, existen los congresos, seminarios, debates con temáticas de gran interés y con la participación de muchos disertantes, los cuales se realizan en una o más jornadas completas (desde la mañana hasta la tarde). A estos últimos nos resulta casi imposible poder asistir debido a que no se nos justifica la inasistencia al aula. En una ocasión, usted firmó una resolución, declarando de interés dicho evento, pero justificando la inasistencia de un solo docente por escuela, al que no se le pondrá reemplazante (el director del establecimiento debe resolver de qué manera tomarían clases los niños ese día). De más está decir que no estamos en condiciones de ver afectados nuestros salarios, siendo que la ausencia se produce con la intención de perfeccionarnos. Cabe señalar que esos congresos también suelen tener un arancel. Si sumamos a esto que muchas docentes somos madres, y que a la hora de ausentarnos del hogar necesitamos personal que cuide de nuestros hijos, alcanzar la meta de actualizarnos se convierte en todo un desafío, y pocas logran llegar.

%sGisela Martinelli.DNI 23.228.331.