Región: REG-03
No tan firme que digamos
Por Eloy Rodríguez

Pudieron más los melosos laureles del populismo que la irreversible realidad. No se supo o no se quiso aprovechar el óptimo momento internacional, los años en que el alto valor de los "commodities" le hubiera permitido al gobierno nacional engrosar la recaudación proveniente de la usurpación de la renta agraria, a través de las retenciones, aún sin incrementar las mismas. La mesa de los argentinos fue la premisa.

"El primer mundo se desploma como una burbuja, mientras Argentina sigue firme", dijo la presidenta.

Veamos, desde la óptica ganadera: el peso mínimo de faena, el cierre de exportaciones, la fijación de precios, la liquidación de vientres, la invariabilidad del stock ganadero, la disminución en la utilidad del productor que no benefició al consumidor, el incumplimiento de la Cuota Hilton, el apoyo a los "feed lots" de animales livianos, la inflación de los insumos y la superficie resignada ante el avance sojero, entre otras causas, le quitaron el incentivo a los ganaderos. La lechería naufraga entre pactos inconsistentes. Aún se piensa en la renta por litro de leche en tranquera, como si el tambero fuera el desequilibrio a solucionar. Compensaciones engorrosas y discriminatorias actúan gendármicamente para que el tambero í"salga derecho"!, sigue vigente la leonina diferencia con el precio del kg. de leche en polvo a nivel internacional y continúa los cierres de tambos por falta de rentabilidad.

El trigo no escapó a tanto populismo sin sentido. El agricultor nunca pudo recibir el precio neto por tonelada exportable. Las economías regionales pasaron a ser marginales. Y rematamos tanto despilfarro ideológico con un enfrentamiento campo-gobierno, difícil de explicar.

La fustilla retórica fue la imposibilidad de la redistribución del ingreso por culpa, primero de los "pooles"de siembra, los mismos a los que el Estado les arrienda tierras fiscales; después la facilidad para obtener una renta inmediata a través de un "yuyo" llamado soja; después la constitución de un fondo social para la construcción de hospitales, viviendas y caminos; después los piquetes de la abundancia, hasta que se reconoció la necesidad de recaudar para pagar lo que se debe. Mientras tanto, subsidios y desconfianza espantaron las inversiones.

Ahora, los commodities bajaron, Argentina termina con el crecimiento del 8% anual y hasta el 4% prometido para el 2009 parece una quimera. Estados Unidos, Europa y Japón están en recesión y China no crecerá al 10% anual mientras el resto sucumbe ante la globalización. No estamos tan firmes, el edén fue para unos pocos y el cadalso para los productores.