Escenarios & Sociedad: SOCI-01
EMBAJADORES MUSICALES
Sublime encuentro de acordeones
 El espectáculo puso de manifiesto la riqueza cultural de nuestra tierra. Foto: FLAVIO RAINA

El viernes, el Chango Spasiuk y Raúl Barboza protagonizaron "El acordeonazo", en el Teatro Municipal.

SILVIA MUGICA

"Dios los cría y ellos se juntan". Como reza el refrán: en este caso, la música los convoca. Tal fue la sensación vivida por la nutrida platea reunida este viernes en el Teatro Municipal. Auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, el espectáculo musical tuvo como protagonistas a dos de nuestros máximos representantes del sentir litoraleño: Raúl Barboza y el Chango Spasiuk, quienes, durante más de dos horas de presentación, hicieron sentir a los presentes el orgullo de tenerlos como embajadores de nuestra música.

Minutos antes de las 22, la figura del maestro Barboza hacía romper en aplausos a la platea que aguardaba ansiosa a los artistas. Tras una breve introducción a los temas a ejecutar, Barboza desplegó su magia con esa sencillez que caracteriza a los grandes. Luego, llegaron para acompañarlo sus músicos: Horacio Castillo en guitarra (dotado de un virtuosismo al que nos tiene acostumbrados el santafesino) y el entrerriano Nardo González, en bajo. Enseguida vino el tema "El árbol y el colibrí", al cual Barboza mencionó haber comenzado a componerlo en la Argentina para terminar dándole forma luego, estando en París y en Alemania. Cada acorde ejecutado por su acordeón significaba un pasaje por una nueva historia que parecía hipnotizar y calar hondo en el sentimiento del público.

Después de cuarenta minutos de su presentación, llegó otro de los temas más ansiados por sus seguidores: "Tren expreso". Una sublime ejecución de su instrumento que dejó extasiado al público. Un expresivo romance es el que mantiene con su acordeón, con quien se comunica, al que acaricia y a quien hace declarar en una placentera confesión musical.

Simbiótico encuentro

Presentado por su par, llegaba el Chango Spasiuk, quien, luego de la extraordinaria ejecución de parte de su repertorio, expresó: "Nada puede ser mejor que este momento". Y eso fue lo que sin dudas también sintieron los presentes. Acompañado musicalmente por Víctor Renaudeau, Marcos Villalba y Sebastián Villalba, el misionero mantuvo cautiva a la platea, que estallaba espontáneamente en aplausos ante la excelencia del artista.

Y llegó el momento en que las dos potencias se juntaron en el escenario para deleite de todos. Y fue entonces cuando, en un simbiótico encuentro, los dos acordeones se presintieron, se comunicaron y se expresaron desde el más puro sentir chamamecero. "Esto en Europa no pasa", dijo Raúl Barboza cuando se sumaban al espectáculo Äcomo en una lujosa celebración del Día del ChamaméÄ los acordeonistas Javier Colli y Aldo Taborda, quienes también se manifestaron musicalmente con imponente jerarquía.

Nueve músicos en escena desplegaron todo su arte en la ejecución de "Merceditas", otro de los momentos que hicieron aplaudir de pie a los presentes.Ya sobre el final y de la mano de los dos anfitriones de la noche llegaba uno de los himnos litoraleños: "Km 11", que arrancó sapucays e incansables aplausos de la platea. Así, los dos acordeones juntos se despidieron de la extraordinaria velada de la que un privilegiado y entusiasta público tuvo la oportunidad de participar.

Sublime encuentro musical que puso de manifiesto, una vez más, la riqueza cultural de nuestra tierra, dignamente representada en el mundo por nuestros embajadores Raúl Barboza y el Chango Spasiuk.