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La Asamblea general de la ONU inicia este martes en Nueva York su debate anual en un clima internacional afectado por tensiones Este-Oeste tras el conflicto en Georgia y una crisis económica global que amenaza con postergar los objetivos de lucha contra la pobreza.
Más de 120 jefes de Estado o Gobierno abordarán en la tribuna de la ONU y en numerosas reuniones bilaterales y multilaterales los numerosos focos de tensión en Georgia, Irán, Medio Oriente o el conflicto en vías de solución en Bolivia.
La cita de la diplomacia mundial tendrá este año como tema central los esfuerzos para lograr los objetivos del milenio (OMD) de reducir a la mitad la pobreza para el 2015, en plena alza de precios de los alimentos y la energía.
Una cumbre sobre los OMD tendrá lugar el jueves, con la participación de figuras del sector privado y de la sociedad civil. El miércoles, los líderes mundiales hablarán sobre mediación y solución de conflictos.
La 63a sesión anual de la Asamblea general de la ONU es presidida por el ex canciller de Nicaragua Miguel d'Escoto Brockman, que estrenó la semana pasada el cargo con una dura crítica contra la hegemonía de Estados Unidos.
"Nuestro mundo está en un estado lamentable, inexcusable y, por eso mismo, vergonzoso", dijo d'Escoto, sacerdote católico de 75 años, ex canciller sandinista que durante un año presidirá el foro mundial.
Uno de los platos fuertes del debate general que inaugura el martes el presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva será el último discurso del presidente George W. Bush y el del presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov participará en el debate y en reuniones bilaterales tras la intervención militar de su país en Georgia, que generó fuertes tensiones con Estados Unidos.
Se anticipa que el presidente de Georgia Mijaíl Saakachvili lance el martes un llamado internacional tras el reconocimiento por Moscú de la independencia de las provincias separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del sur.
En América Latina destaca la participación del presidente boliviano Evo Morales y por primera vez de la argentina Cristina Fernández de Kirchner, cuyos países también atraviesan un período de tensiones con Washington.
El mexicano Felipe Calerón y el colombiano Alvaro Uribe, que se reunirá en Nueva York con la candidata republicana a vicepresidente Sarah Palin, también asisten al evento. Estarán en cambio ausentes los dirigentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Cuba, Raúl Castro.
El rechazo de Irán a suspender sus actividades nucleares sensibles, como lo exige el Consejo de Seguridad, también será un tema importante. Los cancilleres de China, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Gran Bretaña y Francia, se reunirán al margen del debate para examinar eventuales nuevas sanciones contra Teherán.
El viernes habrá además una reunión del "Cuarteto" para Medio Oriente (Estados Unidos, ONU, Rusia y Unión Europea) para intentar relanzar el proceso de paz entre Israel y los palestinos.
Diferencias.
Las crecientes diferencias sobre los grandes temas internacionales, que se hicieron aún más visibles por el conflicto en Georgia, relanzan los llamados a una reforma de la ONU y en particular del Consejo de Seguridad, que según muchos no se adapta a la realidad actual. El conflicto mostró las grietas entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad, de los cuales los cinco permanentes y con derecho a veto (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) han tenido dificultades para mantener su unidad respecto a temas espinosos como los de Irán, Darfur, Zimbabwe o Medio Oriente.