El Ministerio de Salud de la provincia creó un equipo de trabajo para analizar caso por caso las causales de muerte infantil de niños menores de 1 año, que será supervisado por la Coordinación de Programas Materno Infantiles.
Esta medida se enmarca en la política de Atención Primaria de la Salud, que concibe integralmente los problemas de salud-enfermedad y de atención de las personas y el conjunto social. No sólo provee servicios de salud sino que afronta las causas últimas (sociales, económicas y políticas) de la ausencia sanitaria.
En ese sentido, el equipo de Coordinación de Programas Materno Infantiles tendrá, entre otras tareas, que monitorear cada caso de mortalidad infantil, para observar el proceso de atención y cuidado en torno a cada uno de esos niños y sus familias.
Esto obedece a que la estrategia de la Atención Primaria de la Salud integra la asistencia, la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y la rehabilitación. Su misión consiste en extender el sistema sanitario hasta la intimidad de las viviendas, permitiendo conocer la realidad social y sanitaria de la población, mejorando la comunicación entre el individuo y su familia con sus saberes y cultura y la medicina científica.
De manera que, en torno a cada caso de mortalidad infantil, el equipo realizará una reconstrucción que permita entender el contexto poblacional e institucional en el que cada historia de cada niño se fue construyendo.
En este proceso, la estrategia de Atención Primaria de la Salud como política significa "centrar la organización de los servicios en las necesidades poblacionales, en el convencimiento que el desarrollo de una amplia base de equipos de atención en el territorio, vinculados efectivamente a la red de efectores y que incluya el compromiso de los trabajadores de la salud y la participación de la comunidad, permitirá disminuir el número de muertes infantiles", explicó la coordinadora de Programas Materno Infantiles del Ministerio de Salud de la provincia, Silvia Comba.
Dentro de la modalidad de trabajo prevista, en una primera instancia, serán estudiados los casos de fallecimiento de manera individual, considerando los diagnósticos y la causa de muerte. Las causas inevitables se identifican como malformaciones incompatibles con la vida, prematuros extremos de menos de 500 gramos y se procede a la búsqueda de la documentación de cada uno de los otros casos.
Luego, seleccionado un niño, se contacta a las personas involucradas en la atención del paciente, desde el centro de salud más cercano a su domicilio, los efectores de distintos niveles de complejidad y los responsables de gestión local. El universo de estudio del equipo de trabajo que analizará los casos de mortalidad infantil es la población en su conjunto. En el análisis de cada caso individual se considera como actor fundamental a la familia del niño fallecido.
Para llevar a cabo el estudio de cada caso, los integrantes del equipo deberán realizar una o más visitas a la familia registrando su relato acerca de la experiencia vivida. El análisis se realiza con todos los actores involucrados en el cuidado del niño, y así se obtiene un registro del funcionamiento de los servicios del sistema de salud en sus aspectos asistenciales y de gestión.