La presidenta Cristina Fernández de Kirchner participará desde mañana en Nueva York de la 63º Asamblea General de la ONU y dialogará con otros mandatarios acerca del pago de la deuda con el Club de París y con empresarios, a fin de atraer inversiones. Fernández de Kirchner viajó acompañada por su esposo, Néstor Kirchner; los ministros de Planificación, Julio De Vido; de Economía, Carlos Fernández; de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, y los gobernadores Jorge Capitanich (Chaco) y José Luis Gioja (San Juan), además de otros funcionarios y legisladores.
Uno de los objetivos de la presidenta será avanzar en la formalización del pago al Club de París, en sus respectivos encuentros bilaterales con José Luis Rodríguez Zapatero (España), Silvio Berlusconi (Italia), Heinz Fischer (Austria) y Jan Peter Balkenende (Países Bajos). Si bien la agenda no está aún definida, la actividad oficial comenzará mañana lunes a las 11 (10, hora argentina), cuando se reunirá con Moreno, del BID. Entre las 12 y las 14, la mandataria mantendrá un almuerzo con el Council on Foreign Relations y, a las 15.30, concurrirá al cierre de operaciones del mercado Nasdaq, en Times Square.
El martes, a las 9, está prevista la apertura del debate general de la 63º Asamblea General de la ONU, con la exposición, en este orden, de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva; de Estados Unidos, George W. Bush, y de Francia, Nicolás Sarkozy (ver más inf. pág. 19). Se estima que cerca de las 12 será el turno, por primera vez desde que llegó al poder, de Cristina Fernández, quien será la décima oradora ante la comunidad internacional.
Ese mismo día se producirá la declaración ante la Justicia de Guido Antonini Wilson, el venezolano que en agosto de 2007 intentó ingresar a la Argentina con una valija con 800.000 dólares y que, según el fiscal federal de Miami, estaba destinada a la campaña presidencial de Cristina Kirchner. Fuentes de la Casa Rosada no ocultaron la preocupación por el impacto que podría tener esta coincidencia en la visita.
Por lo pronto, y como correlato de la tensión generada con EE.UU. por este tema y las acusaciones de manipulación política lanzadas desde el gobierno argentino, la presidenta no asistirá a la cena de gala que George W. Bush ofrecerá a los mandatarios que participan de la asamblea de la ONU.
En este marco, dirigentes de la oposición cuestionaron la política exterior y relación bilateral que el gobierno mantiene con los Estados Unidos, así como la situación económica y del Indec, a pocas horas del inicio de la actividad de la presidenta en el país del norte.
Gerardo Morales (UCR), Federico Pinedo (PRO) y Carlos Raimundi (SI) se mostraron escépticos acerca de los resultados que puede arrojar el viaje. Morales aseguró que, con el pago al Club de París, "el gobierno reaccionó tarde exigido por las circunstancias y de la peor manera" y, "si bien hacemos lo que teníamos que hacer, porque como país debemos honrar nuestras deudas, deberíamos haber negociado la mejor propuesta, la más conveniente para la economía nacional".
Raimundi, por su parte, evaluó que, desde el momento en que el gobierno acordó una quita muy importante de la deuda con bonistas privados, obtuvo un beneficio importante desde el punto de vista contable. Pero renunció a plantear el tema de la deuda en términos políticos, que es "parcialmente ilegítima". "Creer que por el solo hecho del desendeudamiento eso va a llevar a la Argentina a una capacidad de mayor financiamiento externo o atracción de inversiones me parece un tanto ilusorio, porque ambos dependen de la credibilidad externa de la economía", completó.
Mientras, Pinedo observó que "la mayor parte del riesgo argentino se generó por las mentiras del Indec y se incrementó por las decisiones del gobierno, las peores de las cuales fueron las retenciones y la venta de bonos a Venezuela al 15 por ciento de interés anual".
Otra de Cobos
El vicepresidente Julio Cobos continuó hoy su escalada opositora dentro del gobierno nacional, al apoyar el pedido del campo y los partidos políticos para que se deroguen los superpoderes. "Si la presidenta está convencida de liderar un proceso de mayor institucionalidad tiene que resignar poderes que el Legislativo le delega al Ejecutivo y dar el ejemplo a las provincias, para que ellas también se adecuen, aunque en las provincias las facultades delegadas están un poco más limitadas que en la Nación. Obviamente, que una administración requiere de agilidad en la gestión, pero en las circunstancias en que hoy está el país, con una economía sólida y al margen de cualquier tipo de emergencia, hay que terminar con la delegación de poderes. Es una señal que espera la sociedad", dijo, en una entrevista que publica hoy La Nación.
De a poco
El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, afirmó que la cancelación de la deuda con el Club de París "va a ser en muchos pagos y en un tiempo prolongado", pero aclaró que "no será un plazo mayor a un año" y que la primera entrega puede ser "en uno o dos meses". "Es difícil saber la cantidad de tiempo, porque depende de la complejidad de cada uno de los casos. Estamos en el proceso de conciliación de cifras", señaló Lorenzino a radio Del Plata. Al respecto, el gobierno calculó en 6.706 millones de dólares la deuda total en mora desde 2001. Sin embargo, para el foro de acreedores el monto ascendería a 7.900.